Venus era mujer
"Aunque su matromonio con Rooney naufragaba sin remedio, el actor ejerció como Pigmalión de su esposa durante mucho tiempo hasta el punto de que siguieron manteniendo relaciones sexuales, de tanto en tanto, ya una vez separados. En muchas ocasiones, ella no rompía del todo los vínculos con sus antiguos amantes, de forma que reaparecían, una y otra vez, en su vida bien porque Ava los buscaba o bien porque ellos no podían prescindir de la fascinante actriz. Odiaba mucho dormir sola y, en más de una ocasión, declaró que invitaba a gente a compartir su cama para evitar la soledad".
"Era una diosa. Me quedaba mirándola fijamente, literalmente maravillado", manifestó Artie Shaw, poco después de conocerla. Sin embargo, más tarde la despreciaba por leer novelas rosas de una escritora llamada Kathleen Winsor, con la que, ironías de la vida, se casaría más tarde. La Gardner no dejó de sonreír maliciosamente a propósito de ello.
Encumbrada ya a la categoría de estrella, Gardner protagonizó en 1948, con 26 años, "Venus era mujer", y para ofrecer la imagen de su belleza, los publicitarios de la Universal dieron a conocer las medidas que explicaban la adoración por la diosa: 90 de busto, 60 de cintura, 86 de caderas, 32 de cuello, 48 de muslos, 33 de pantorrillas y 19 de tobillos".
"Ejemplo de amor loco y enfermizo, la relación de Frank y Ava, calificad por muchos como el romance del siglo, se concretó en matrimonio entre 1951 y 1956, pero antes y después sufrieron o disfrutaron, nunca se sabe, de broncas y reconciliaciones, insultos y deseos incontenibles, llamadas a miles de kilómetros de distancia y desprecios cara a cara. Ambos tenían temperamentos muy fuertes, eran capaces del amor más desenfrenado o del odio más feroz, siempre de sentimientos sin medida".
"Frank estaba totalmente obsesionado con Ava. Total y locamente enamorado. Él estaba dispuesto a hacer lo que fuera por Ava". Ella siguió escuchando, sola o con amigos o amantes, las canciones de Sinatra allá donde estuviera, en Madrid, en Nueva York o en Londres".
"Era una diosa. Me quedaba mirándola fijamente, literalmente maravillado", manifestó Artie Shaw, poco después de conocerla. Sin embargo, más tarde la despreciaba por leer novelas rosas de una escritora llamada Kathleen Winsor, con la que, ironías de la vida, se casaría más tarde. La Gardner no dejó de sonreír maliciosamente a propósito de ello.
Encumbrada ya a la categoría de estrella, Gardner protagonizó en 1948, con 26 años, "Venus era mujer", y para ofrecer la imagen de su belleza, los publicitarios de la Universal dieron a conocer las medidas que explicaban la adoración por la diosa: 90 de busto, 60 de cintura, 86 de caderas, 32 de cuello, 48 de muslos, 33 de pantorrillas y 19 de tobillos".
"Ejemplo de amor loco y enfermizo, la relación de Frank y Ava, calificad por muchos como el romance del siglo, se concretó en matrimonio entre 1951 y 1956, pero antes y después sufrieron o disfrutaron, nunca se sabe, de broncas y reconciliaciones, insultos y deseos incontenibles, llamadas a miles de kilómetros de distancia y desprecios cara a cara. Ambos tenían temperamentos muy fuertes, eran capaces del amor más desenfrenado o del odio más feroz, siempre de sentimientos sin medida".
"Frank estaba totalmente obsesionado con Ava. Total y locamente enamorado. Él estaba dispuesto a hacer lo que fuera por Ava". Ella siguió escuchando, sola o con amigos o amantes, las canciones de Sinatra allá donde estuviera, en Madrid, en Nueva York o en Londres".





