Gravitación
Prácticamente hacia casi todo mantengo un tipo de sentimiento ambiguo que me gustaría cambiar y convertir en neutral. Por ejemplo, siento una especie de fascinación natural por el inglés que, a la vez, resulta contradictoria, pues a veces lo aborrezco tanto como lo honro. Deseo hablar esa lengua con la misma intensidad que un niño quiere alcanzar los caramelos que se esconden tras las vitrinas, pero no puede. Araña el cristal con sus deditos insolentes y acusadores, pero no son capaces de traspasarlo. Lo mismo me ocurre con el inglés: paladeo su pronunciación pero me trabo en la tercera palabra. Allí me resbalo y me caigo.
Esa fascinación llega a cobrar visos de sobrenatural en otros ámbitos parecidos al inglés. El sentimiento de la rabia me parece acertado para describir lo que determinados hechos o cosas o personas me hacen sentir. La admiración trasciende lo humano y aceptable pero, por eso mismo, es muy probable que la emoción gravite y se desplome, cayendo sobre ese algo o alguien dañándole irreversiblemente.
Esa fascinación llega a cobrar visos de sobrenatural en otros ámbitos parecidos al inglés. El sentimiento de la rabia me parece acertado para describir lo que determinados hechos o cosas o personas me hacen sentir. La admiración trasciende lo humano y aceptable pero, por eso mismo, es muy probable que la emoción gravite y se desplome, cayendo sobre ese algo o alguien dañándole irreversiblemente.
Comentario:
He is... Thanks a lot Oliver.
Comentario:
Por intensa que sea la rabia, por furibundo que sea el odio, por profundo que sea el dolor, allí es donde se ponen a prueba los sentimientos de las personas. De la misma forma que el fuego pone a prueba la calidad del acero de la espada, así estos recuerdos y nuestro comportamiento nos dicen quiénes somos y cómo somos. No se trata de qué sentimientos se albergan, sino de qué sentimientos se profesan.
Lo sencillo es que el dolor lleve a la rabia, la rabia al odio y el odio al dolor con el mundo y con uno mismo. Si somos capaces de llegar del dolor al dolor, sin odiar ni rabiar, sin temer al mundo, es porque quizá, en el fondo, hemos pasado la prueba y somos buenas personas. Al menos eso quiero creer.
"What we have done for ourselves alone dies with us; what we have done for others and the world remains and is immortal." (Albert Pike, 1809-1891).
He is right, isn't he?
Lo sencillo es que el dolor lleve a la rabia, la rabia al odio y el odio al dolor con el mundo y con uno mismo. Si somos capaces de llegar del dolor al dolor, sin odiar ni rabiar, sin temer al mundo, es porque quizá, en el fondo, hemos pasado la prueba y somos buenas personas. Al menos eso quiero creer.
"What we have done for ourselves alone dies with us; what we have done for others and the world remains and is immortal." (Albert Pike, 1809-1891).
He is right, isn't he?
Comentario:
Para evitar que esas emociones no se desplomen y con ellas las ilusiones, es imprescindible la motivación.El problema es tener la fuerza suficiente para aguantar con todo ese peso sobre los hombros.
Si tenemos que descansar o no podemos más, antes de soltar la carga hemos de ser cautos y mirar a nuestro alrededor.Así evitaremos dañar lo que nos rodea y si no lo logramos podemos paliar las consecuencias de esos daños.
¡No importa que los daños sean irreversibles!Si actuamos como tiritas,podremos evitar que las heridas se infecten y de esta manera puedan cicatrizar sin problema.
Si tenemos que descansar o no podemos más, antes de soltar la carga hemos de ser cautos y mirar a nuestro alrededor.Así evitaremos dañar lo que nos rodea y si no lo logramos podemos paliar las consecuencias de esos daños.
¡No importa que los daños sean irreversibles!Si actuamos como tiritas,podremos evitar que las heridas se infecten y de esta manera puedan cicatrizar sin problema.





