Feliz
Jo-der.
Sus ojos son alegres, sonríen mucho más que su boca.
Sus labios son finísimos, y están secos.
Sus mejillas se colorean.
Es, dijiste, la parte feliz de un coche, un tanto artificial.
Se le arruina la vida a las ocho de la tarde.
No es capaz de cargar con el peso de una redacción echando humo.
Y sin embargo, ya nadie fuma.
Entra y sale.
Sonríe con diplomacia.
Te pregunta con absorción.
Te absorbe.
Sus ojos son alegres, sonríen mucho más que su boca.
Sus labios son finísimos, y están secos.
Sus mejillas se colorean.
Es, dijiste, la parte feliz de un coche, un tanto artificial.
Se le arruina la vida a las ocho de la tarde.
No es capaz de cargar con el peso de una redacción echando humo.
Y sin embargo, ya nadie fuma.
Entra y sale.
Sonríe con diplomacia.
Te pregunta con absorción.
Te absorbe.





