¿Cómo se llama la estrella bajo la que usted camina?
Es tiempo de hablar de Fernando Arrabal, o de Fando y Luce, o Lis. Imagino a Arrabal como un personaje de la talla de Truman Capote, un asombroso ego-hombre que esconde mil historias y que tiene anécdotas para aburrir, pero no aburre.
Esta mañana en la radio han contado cosas muy interesantes. Se han puesto melancólicos y románticos con eso de que hoy es el día de San Jordi, y los catalanes caminan con un libro y una rosa por las calles. Y han hablado del amor, y de ahí han pasado a uno muy especial, como el que sintió Arrabal por Gala, y luego por Luce. Si, Gala. Gala-la-de-Dalí.
Dalí y Arrabal tenían personalidades tan arrolladoras que no es de extrañar que el primero le dijera por teléfono al segundo, para presentarse: "soy el divino Dalí", pero tampoco debe resultar estrambótico que Arrabal, cuando fue a la suite del hotel donde Dalí residía en París, acudiera encadenado de unas estudiantes maoístas. Para completar el cuadro, la mujer de Dalí, Gala, de un nombre elegantísimo y sensual, comprobaba balances sobre un escritorio vestida de María Antonieta.
Arrabal se enamoró de Gala, pero como dijeron en la radio, ella los prefería bajitos. Luego aparece Luce, o Lis, inválida, fascinante y fascinada por Fernando, cuyo nombre significa "hombre libre". Pero no fue la única en quedar deslumbrada por su estrella opaca. Ionesco, Kundera, Beckett...
"¿Cómo se llama la estrella bajo la que usted camina, Arrabal?... Su estrella lleva el nombre de Cervantes ...Con la luminosa claridad de la sinrazón , expresa usted la misma revelación". Vicente Alexiandre.
Esta mañana en la radio han contado cosas muy interesantes. Se han puesto melancólicos y románticos con eso de que hoy es el día de San Jordi, y los catalanes caminan con un libro y una rosa por las calles. Y han hablado del amor, y de ahí han pasado a uno muy especial, como el que sintió Arrabal por Gala, y luego por Luce. Si, Gala. Gala-la-de-Dalí.
Dalí y Arrabal tenían personalidades tan arrolladoras que no es de extrañar que el primero le dijera por teléfono al segundo, para presentarse: "soy el divino Dalí", pero tampoco debe resultar estrambótico que Arrabal, cuando fue a la suite del hotel donde Dalí residía en París, acudiera encadenado de unas estudiantes maoístas. Para completar el cuadro, la mujer de Dalí, Gala, de un nombre elegantísimo y sensual, comprobaba balances sobre un escritorio vestida de María Antonieta.
Arrabal se enamoró de Gala, pero como dijeron en la radio, ella los prefería bajitos. Luego aparece Luce, o Lis, inválida, fascinante y fascinada por Fernando, cuyo nombre significa "hombre libre". Pero no fue la única en quedar deslumbrada por su estrella opaca. Ionesco, Kundera, Beckett...
"¿Cómo se llama la estrella bajo la que usted camina, Arrabal?... Su estrella lleva el nombre de Cervantes ...Con la luminosa claridad de la sinrazón , expresa usted la misma revelación". Vicente Alexiandre.





