logotipo

img_google
Mac Guffin
Más cine, por favor
Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
Counter
Sindicación
 
Ya no como naranjas
-Cuando usted era una niña comía naranjas mientras leía. Y soñaba.
-Sigo soñando, pero ya no como naranjas. Soy demasiado vieja para comer naranjas. Eso es hacerse vieja: no como esto, no como de lo otro... Pero sigo leyendo mucho, y soñando.

El que pregunta es Juan Cruz (cómo no, me harta su constante presencia a lo Pepito Grillo) y la que responde, Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007.

 
Comentario:
Me has pillado, jo, yo que quería crear misterio... Bueno, tú eres la mujer razonablemente ocupada, así que dime cuándo podría contar con tu siempre encantadora presencia.
 
Comentario:
Sí, y no te creí, supongo... Muchas gracias por tus comentarios, Raúl. Te debo la visita a la casa del viejo amigo que por fin se ha independizado (¡cuenta conmigo!) y el trivial, cuando quieras, aunque ya sabes que yo prefiero el tabú... Un abrazo enorme, y muchas gracias por tus palabras y confesiones familiares. Creo que mi abuelo tampoco dejó nunca de comer naranjas... Por cierto, ¿qué tal estás? Te debo también un email.
 
Comentario:
Pues mi abuelo leyó y comió naranjas durante toda su vida. Murió de un ataque al corazón, pero nunca le faltó ni cultura ni vitamina C.

Me debes una visita y un trivial. ¿Ya sabes quién soy? Una vez te dije que nunca me había ido...
No