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Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
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Sindicación
 
Primer sentido: la percepción
Me lo hicieron notar en su día (dónde quedaron esos días, a veces me pregunto, sin ya llorar, tan sólo suspirar, ¿qué fue, qué fue de aquellos soles?) y la verdad es que esa frase es demasiado grande como para sostenerse. Por eso la voy a escribir: así no tengo que cargar con su peso al salir hoy de casa.

He dormido tranquila pese a que ayer llegué algo asustada. No sé si "asustada" es la palabra: tal vez podría decirse inquieta, o volada. En esa sensación de vacío y de ausencia, de extrañeza serena pero a su vez, revulsiva.

En una de sus canciones preferidas el cantautor entona una frase que me parece el mensaje menos cifrado y más revelador de los que he llegado a conocer. Es un sintagma repetitivo y carente de originalidad, tal vez: "Amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada o casi nada, que no es lo mismo pero es igual". Es un retruécano hermoso que adoro, sobre todo, en el momento en que reitera, por si no había quedado suficientemente claro (también es una exigencia del ritmo, a mi modo de ver), que la ama. Así empieza la frase, así se almuerza a sí misma (sexta palabra) y casi se recoge, con ese chiste también: "Que no es lo mismo pero es igual".

Hay cosas que no son lo mismo o no son las que se esperaban, pero es igual porque no son mejores, pero es igual. Nada alcanza el grado de mejoría, el de la perfección o idealismo esperado, pero eso no significa que el resultado sea peor del que se quería.

Te gusta decir percibir, y a mí me gusta esa palabra porque me lleva a las manos y a los sentidos, y me hace pensar con la piel.

La claridad o la transparencia es lo más difícil de alcanzar. Los ojos encierran mucho más de lo que comunican, y por mucho que se practiquen los "besaojos", no se es capaz de absorber todo lo que vehiculan. Cuentan la vida de cada uno: informan pero las artimañas que hemos diseñado durante todos estos años (aprendemos rápido y acabamos siendo muy buenos) velan lo que quieren decir. Ocultan la noticia. Y si no se es un buen reportero, no hay quien desvele el misterio.

No