logotipo

img_google
Mac Guffin
Más cine, por favor
Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
Counter
Sindicación
 
Rojo sobre negro
No estoy por la labor de proferir en grandes discursos ni de hablar de un modo impostado. Hoy no. Hoy no podría explicar detalladamente nada que no fuera la necesidad de ser. La necesidad del ser.

Tal día como hoy corríamos por el césped tupido de una universidad en la que nos olvidábamos las gafas debajo de los periódicos y en la que nos besábamos sin sonrojarnos. Allí sufríamos la soledad de la cafetería y el impulso de la primavera; cuando era tarde y nos quedábamos a cerrar las puertas del edificio 17, luego intentábamos hacer lo imposible por no marcharnos nunca a casa. Pero, desgraciadamente, siempre había que regresar.

Siempre había que tomar una dirección diferente a la tuya, y cuando, sólo por jugar, me metía en tu autobús para quedarme en Atocha, luego me pellizcaba por haber sido tan blanda. Entonces conocí a aquel tipo del periódico, con el que sostuve una breve conversación.

Bajo tu portal también me saludó aquel otro: "Hola, ¿qué tal". "Perdón, ¿nos conocemos?". "Creía que sí... ¿De la Casa Encendida?". No, sin duda, no era de la terraza a la que nunca subimos... Pero, contemplando "Rayuela" bajo el brazo, me mareaba con la sola posibilidad de convertirme en Berthe Trépat...

Entonces me latía una vida que ahora he dejado en alguna parte... sólo en los jardines del Palacio recupero una sensación que creo extinguida... Sólo si hago listas de palabras enigmáticas y me acurruco en la esquina de la habitación entiendo que es imposible que el tiempo se detenga...

Que no es nada posible escribir un cuento extenso, ni debatir sobre los libros que no leeremos, ni marcharnos a la Amazonía porque sólo los anchos de corazón consiguen cruzar el Atlántico a nado... Me estremezco al pensar que las cosas no son como las vemos, que lo que vemos, no es un reflejo de la realidad, que los sonidos nos confunden, que la ópera siempre es en otra parte, lejos de donde te encuentras...

Perteneces a un mundo que no te comprende
Quisiste estudiar aquello que no eres
Descrees tu futuro, tu sola existencia
El estupor es un sentimiento que no deberías haber probado nunca
Nunca se parece a único, eso dijiste, por eso tratabas de acentuarlo
Haces preguntas ingenuas
Te trabas con los baldosines, y debajo de ninguno está la playa
La playa de Madrid ha desaparecido, ¿viste cómo se fundió entre la contaminación?

 
Comentario:
En el póquer uno puede envidar y fanfarronear diciendo, envido a todos y si sale un ocho desplumo a toda la mesa. Pero suele salir una jota. El póquer se parece bastante a la vida.
Mejor que los tejados viertan a cuatro aguas.
No