Contingencia
Ayer estaba velando la lucecita intermitente del ordenador cuando, a punto de quedarme dormida sobre el nada agradable teclado del portátil, leí o imaginé, o trascendió esta frase a mi memoria (la de largo plazo, pues a duras penas podrá olvidárseme ya, habiendo sido diligentemente quemada por la sensorial, la de corto plazo y la working memory): "Aquí todos somos contingentes, pero tú eres necesario".
Aquel mensaje desapareció tan pronto como llegué a la "o" final, no sé por qué me saludó y aún me pregunto qué quiso decir con ello. Sé que con "tú" no se refería a mí, sino a mí.
Aquel mensaje desapareció tan pronto como llegué a la "o" final, no sé por qué me saludó y aún me pregunto qué quiso decir con ello. Sé que con "tú" no se refería a mí, sino a mí.





