Leche, papilla y zumo
Cuando el pequeño se haga mayor podré contarle muchas mentiras de papel. Y en papel. Ya tengo almacenados un montón de juegos para él, y para estimular su ingenio y su curiosidad. Me gustaría que fuera un preguntón, que jamás callara sus ganas de saber algo nuevo o de enterarse de algún funcionamiento. Si bien yo no soy así (a veces es una actitud impostada), creo que debe ser maravilloso poder expresarse en el grado en que uno quiera siempre que quiera hacerlo. Las cosas que nunca te dije se quedarán en el limbo que confesaste que te gustaba como concepto: te divierte pensar que había un montón de niños dando vueltas y haciendo piruetas, acrobacias y ejercicios gimnásticos en ese breve espacio entre lo que no es y lo que sí es.
Pero tú, pequeñín, nunca estarás en la indefinición de un programa vital. Te aseguro que tus líneas estarán bien delimitadas, al menos si yo puedo ayudar a ello. Serás lo más feliz que se puede ser, como todos nosotros en realidad, aunque ni nos demos cuenta de ello. Ahora que he cambiado tu foto en la pantalla del ordenador, no dejo de pensar en qué nuevos gestos, caras y muecas tendrás, y en qué cruzará tus pensamientos de leche, papilla y gotas de zumo.
Pero tú, pequeñín, nunca estarás en la indefinición de un programa vital. Te aseguro que tus líneas estarán bien delimitadas, al menos si yo puedo ayudar a ello. Serás lo más feliz que se puede ser, como todos nosotros en realidad, aunque ni nos demos cuenta de ello. Ahora que he cambiado tu foto en la pantalla del ordenador, no dejo de pensar en qué nuevos gestos, caras y muecas tendrás, y en qué cruzará tus pensamientos de leche, papilla y gotas de zumo.
Comentario:
Ya estás ayudando. "La pájara pinta" que cantamos a coro en Villanueva, es su canción favorita (de momento) y siempre sonríe al escucharla. En Frankfurt lo repetiremos.
Besos
Besos





