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Mac Guffin
Más cine, por favor
Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
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Viva la vida (o el cine)
Truffaut se preguntaba: "¿Es el cine más importante que la vida?". La mayoría de vosotros respondería: "No". Sin embargo, hay tardes dadas a la melancolía en que parece que así fuera. El cine es, a veces, el único alimento.

Mi gran lamento actual es no poder sostener un libro más de media hora seguida, tirando esta cifra por lo alto. ¿Será, tal vez, que he dejado de concentrarme al dejar de lado el periodismo? Me pregunto igualmente, muchas veces, si alguna vez regresaré a ese otro lado de la realidad. Tardes enteras que se pasaban de un lado para otro, escribiendo, anotando, rehaciendo, apuntando, titulando, cambiando, cerrando, abriendo, maquetando, opinando...

Veronica Voss es Norma Desmond. Pero, además, drogadicta. Por fin un Fassbinder, por fin. Ya lo he tenido en teatro y, ahora, en cine. Años después de aquel primer contacto, nada amargo aunque sí muy emocionante, "Las amargas lágrimas de Petra Von Kant", me vuelvo a encontrar con una mujer desesperada, que invoca la muerte como la muerte la invoca a ella. Resulta turbador la forma en que el alemán registra la realidad con la cámara, las luces y las sombras, principal subtítulo del filme... Y también la ansiedad, la terrible ansiedad de Voss, de su vida, truncada, marchita, enmudecida en tiempos de sonoro... Y esas luces que hacen estrellas, las habitaciones blanquísimas y cegadoras en contraste con la oscuridad sensual que buscaba Veronica...

Antes, unas horas antes, Louis Malle. ¿Estoy caminando hacia ello? Yo diría que sí... La "nouvelle vague" me saluda años después también, después de mis primeros y lejanos contactos con el cine jazzístico, con el jazz cinematográfico...Y Malle me descubre que el proceso natural de nuestro encuentro no podía comenzar en "Ascensor al cadalso" ni "Los amantes", sino por "Un soplo en el corazón". Va a ser que la palabra souffle está ciertamente relacionada con mi vida...

Viva el cine, una y otra vez...

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