2046. WKW
Aunque al terminar de ver la película "2046", me haya referido a ella como "2042", aunque me haya reído cuando no había que reírse, o estuviera más concentrada en la curva de tus tobillos que en las imágenes plásticas de Wong Kar Wai, aunque no la haya entendido, y no haya sabido que la señora Su era Ella en el instante revelador, he sentido el escalofrío, el ardor, el estremecimiento y el impulso catárquico. "¿Por qué no puede ser como era antes?". ¿Y cómo era antes? ¿Es que alguien puede asegurar que antes era así o asá? ¿Que antes era mejor? ¿Que antes era más auténtico? ¿Es que antes era más real? Ese "antes" era precisamente un 2046, un cúmulo, una estación, un termo de recuerdos embellecidos con el pasar de los días, de los tiempos, de las etapas... Lo más certero de todo esto es que si viajáramos a 2046, querríamos regresar y no podríamos, y allí el recuerdo se disiparía y el aura que lo envuelve, volaría sin piedad...







