El belga molesto
Poirot estuvo en nuestra casa el domingo pasado. Sus nudillos belgas golpearon suavemente la puerta tres veces: enseguida entró. Paseó por el salón su bigotito brillante, su sonrisa pérfida, su lengua viperina. Discreto siempre, nos estuvo contando historias inverosímiles sobre viajes y personajes recelosos que había conocido. Había estado recientemente en un crucero por El Nilo a bordo de un barco lujoso blanco perla. Sin asombro nos relató cómo fue la visita a las pirámides de Egipto y el paseo bajo un sol cegador entre las columnas del Templo de Karnak. Luego se detuvo en la explicación del triple asesinato que había tenido lugar durante el viaje y un "incómodo" incidente con una serpiente en el baño de su habitación de la que se había librado golpeando sus nudillos belgas al ritmo del socorro en código morse. El estirado inglés que lo acompañaba acudió a su rescate, al tanto del lenguaje de sonidos; se trataba de un tipo igual a David Niven: alto, delgado y elegante.
Esta noche vuelve a casa. Tengo entendido que ha estado en Estambul para resolver su último caso, y regresa en el Orient Express: a Poirot no le gusta reparar en gastos. ¿En qué nuevas vidas habrá husmeado este belga tan molesto?
Sagaz Poirot: no te hagas de rogar.
Esta noche vuelve a casa. Tengo entendido que ha estado en Estambul para resolver su último caso, y regresa en el Orient Express: a Poirot no le gusta reparar en gastos. ¿En qué nuevas vidas habrá husmeado este belga tan molesto?
Sagaz Poirot: no te hagas de rogar.

Agenda: Domingo (mañana), 11 de octubre, a las 22:00 horas, en el Megahit. Ciclo Agatha Christie: Asesinato en el Orient Express.





