Un rostro en la multitud
Si todo el mundo es alguien, entonces ninguno es nadie.
Sindicación
 
17 - Estoy hasta los cojones de tanta mierda sin contenido envuelta en papel de celofán. Y con eso me refiero a todo. Es sólo una forma de llamar la atención para conseguir lo de siempre. El 90% de todo está vacío o lleno de mierda. Me cago en todo.
.
 
16 - No eres original.
Nadie lo es.

Ahora sigue hablando todo lo que quieras.
 
15 - Explorador.
Hoy hace justo un año que abrí el blog, el día 16 de marzo de 2006. También es mi cumpleaños. Cumplo 27. No está mal. Con 27 se pueden hacer algunas cosas. Otras no.

Me acuerdo de que antes tenía mucho tiempo libre. Iba con las bicicletas al campo y estábamos todas las tardes por ahí. Me parece que no tenía prisa.
Cuando venía un amigo mío nos sentábamos y me decía "me aburro ¿jugamos?", y había bandas. Nosotros éramos los buenos, y teníamos que defender nuestra cueva. La cueva era una especie de zanja de una obra, y allí metíamos cosas que nos encontrábamos y estaban chulas. Una tarjeta de telefónica con cinco duros, unos indios de plástico y cosas así.

Los de la banda nos hicimos unas camisetas para reconocernos entre nosotros. Éramos tres.
Nunca nos pusismos las camisetas, pero estábamos muy ilusionados mientras las hacíamos. La verdad es que lo pasé muy bien entonces. Una vez nos encontramos por el campo una bola casi redonda, y era de un material que no sabíamos qué era. Muy dura, imposible de romper. Era misteriosa, así que escarbamos un agujero y la escondimos. Y allí se quedó.

Otra cosa que estuvo bien es cuando un misionero vino al pueblo. Estuvimos en la iglesia cantando aquello de "Si Jesús te ama, zapatea", dando palmas y haciendo mucho jaleo, se estaba bien allí. Coincidió con una sequía, y los bomberos nos dieron unas bolsas llenas de agua (eran como las antiguas bolsas de leche, pero transparentes). Parecían gotas de agua gigantes. Era chulo apretarlas. El agua se iba a los lados, y podías aplastar los bultos que salían, y seguir así un rato grande.
Después íbamos un montón de niños con el misionero, recorriendo las calles del pueblo, y nos reíamos todo el rato. La gente salía a la puerta con el ruido y nos miraban. Y a mí me daba igual.
Cada día hacíamos algo distinto, siempre había cosas. Éramos exploradores.

Aún puedo hacer todas esas cosas, pero la magia simplemente ya no está.





Por si aún no estáis llorando, os dejo un poema de Bukowski:

Los más raros

No es frecuente verlos
porque donde hay multitud
no están
ellos.

Esos tipos raros no son muchos,
pero de ellos provienen
los pocos cuadros buenos
las pocas sinfonías buenas
los pocos libros buenos
y otras obras.

Y de los mejores tipos raros,
tal vez nada.

Ellos son sus propios cuadros
sus propios libros
su propia música
su propia obra.

A veces me parece verlos;
por ejemplo,
cierto viejo sentado en cierto banco de un cierto modo
o un rostro fugaz en un automóvil que pasa en dirección contraria
o cierto movimiento de manos del chico o la chica del supermercado
mientras meten la compra en las bolsas.

A veces
es incluso alguien con quien has estado viviendo un tiempo:
Notas una rápida mirada de iluminación
que nunca le habías visto antes.

A veces
sólo notarás su existencia
repentinamente en un vívido recuerdo
algunos meses
algunos años
después de que se hayan ido.

Recuerdo a uno:
Tenía unos 20 años
iba borracho a las 10 de la mañana
y se miraba en un espejo resquebrajado de Nueva Orleans.

Un rostro soñador contra los muros del mundo.

¿Qué ha sido de mí?


 
14 - El diario de Patricia.
A ver, wf, tengo dos alternativas: pasar de ti o responderte.

No tengo necesidad de dar explicaciones a alguien que no conozco y no sé de qué va, pero como es la primera vez que borro un comentario voy a hacer lo segundo:

El único problema con tus comentarios es el tono. Las cosas se pueden decir de otra manera. No me conoces de nada y me hablas con saña y crueldad. Parece que entras a matar, y por eso los he borrado. Cuando dices "no te lo tomes como algo personal" será porque tú has visto que tus palabras están en un tono que roza lo personal.
A la gente no se le puede hablar así. Y el que lo hagas igual en todos los posts me ha hecho pensar que a lo mejor te gusta un poco eso de armar gresca.

Y, la verdad, todas esas cosas de las batallitas de ego, los sarcasmos y demás, mejor las dejamos para el patio del instituto.

Insistes en que "voy de iluminado" y que "me creo el ombligo del mundo", según tus palabras. Y después me dices que espabile, porque tengo baja autoestima, ¿en qué quedamos?

Comprendo que creas saber cómo soy, que me digas que actúe más, y piense menos, etc, y me hables así deduciendo más o menos mi personalidad a través de mis posts, pero son cosas que escribo de vez en cuando, así que no te lo tomes más en serio que eso.
Una persona puede comportarse de muchas formas y ser la misma. Aquí uno tiende a ser más "profundo".
Del mismo modo, yo intentaré no caer en la trampa de pensar que tú eres una persona negativa, por lo menos conmigo, simplemente porque todos tus comentarios aquí han sido negativos hacia mí.

Este blog no es de opinión, y no trato de imponer nada a nadie, ni voy diciendo que lo que yo digo es la verdad, porque este blog es de cosas personales, así que intenta por lo menos no reírte de ello ¿lo intentarás?
Si no te gusta lo que escribo, te entiendo perfectamente, a mí me gusta menos todavía. La gente que no sabe escribir, cuando lo intenta siempre le queda todo muy pretencioso. Y lo mío, encima, queda también sentimentaloide. Pero yo no voy por ahí restregándoselo por los blgos a los demás. Si acaso lo digo aquí, y punto.

Paso de alargarme más, porque igual ahora me dices aquello de "uyy probecito, hijo, que te he hecho pupa, espabilaaa" o me dices "o sea, que escuece" y yo aquí escribiendo como un cabrón, pensando que te ibas a tomar esto más o menos en serio.

Por eso éste es el último post o comentario que hago sobre este tema. Porque todos sabemos ya que hay gente que no sigue las reglas del juego. Y con esas personas yo simplemente no juego.

Supongo que no hace falta decir que, si quieres seguir comentando, eres libre y bienvenida, ya sean para criticar positiva o negativamente, pero en ese tono ni hablar.


P.D.: Y de los comentarios de RUFUS paso, que está lleno de odio, el tío.

 
13 - El centro comercial.
Centro comercial...

No sé. A lo mejor no os pasa a vosotros, pero yo siempre he notado algo raro cuando estoy en un centro comercial. Lo noto sobre todo cuando estoy en el hall. No sé si se dice así, me refiero a la zona principal, el centro, donde suelen estar las maquinitas y los cacharritos, junto a los restaurantes, para que los niños se entretengan mientras los padres comen tranquilos.

Por una parte, te ves como uno más, y eso te relaja ¿no? Es como cuando en un monólogo alguien cuenta la anécdota de que una vez estaba cagando en un servicio público y, al estar el water mojado y sucio por todas partes, se puso a cagar a pulso, agarrando como pudo el pomo de la puerta. Y se pone el tío a describir el dolor que sintió en los cuádriceps, y todo eso que en el momento de hacerlo tú es muy incómodo, porque te imaginas que todo el mundo fuera puede ver lo que estás liando ahí metido.

Vale, con cosas como ésta después te partes el culo una vez que te lo cuentan y sientes mucho alivio, porque ves que, más o menos, todo era una tontería.

Bueno, pero no es de esta sensación de la que quería hablar. Lo que pasa es que me he enrollado un poco porque ayer en la playa tuve que cagar así, y lo tengo fresco todavía. Espero que no salgan fotos puclicadas por ningún lado...

Lo que no me gusta tanto cuando voy a uno de esos centros es que me da un poco de pena estar allí. Es una especie de melancolía que es lo suficientemente pequeña como para no quitarme el buen ánimo que llevo, pero lo suficientemente grande como para que en ese momento sea consciente de ella y me pregunte el porqué.

Y no es que sienta lástima de los demás, que me vea superior ni nada. Es una pena que me da de todos nosotros, en conjunto. No sé, pero, después de tanto esfuerzo por aparentar, después de tanto “tener un par”, y todo eso, al final, resulta que todos necesitamos más o menos lo mismo, y reaccionamos más o menos igual ante las mismas cosas, aunque no nos guste.

Resulta que lo único que queremos no es más que divertirnos, sólo eso. Pasarlo bien. Y no es tan difícil, ni se necesita tanto para conseguirlo si uno quiere, si uno deja de obsesionarse por lo que puedan pensar los demás, si se reirán, y te considerarán un tonto, blandengue, etc.
No hay que complicarse tanto con todo, parece que hasta divertirse se ha convertido en un problema ¿qué cosa hay hoy en día que no cause agobios o estrés? Irse de vacaciones, comunicarse, comer, tu modelo de gafas. La oferta es tan amplia que hay que hacer una lista de pros y contras hasta para abrir la boca.

Cuando lo de divertirse es algo que sale por naturaleza, no hay un momento en el que “te pones a pasarlo bien”. Hay que clasificarlo todo, separarlo o especializarlo.
O estás trabajando, o lo estás pasando bien. No quería decirlo, pero es algo tan artificial...
Cuando sales del cine y ves los cacharritos parados, las luces del centro apagadas y todo desierto, ves que, aunque ponga en un letrero“centro de diversión”, le falta algo.
Lo que pone la diversión es la gente, y no el sitio. Porque verdaderamente lo que pone en el cartel es “centro de ocio”.

Y por eso nos encuentro un poco perdidos, porque nos crean necesidades, nos hacen pensar que necesitamos cosas que en verdad no nos hacen falta, y todo para sacar tajada.

No necesitamos agua con sabor a melón (¡¡que la he visto en un supermercado!!), ni necesitamos esperar al fin de semana para pasarlo bien, porque entonces cuando llega el sábado o el domingo nos sentimos obligados a “pasarlo bien” por el hecho de ser sábado.

El tiempo libre ha pasado a ser tiempo de ocio, entendiendo ocio como mercancía. Y no quiero que jueguen con nosotros de esa manera. Porque a veces somos demasiado inocentes como para ver detrás de todo una intención de vendernos algo. O que simplemente pasamos de comernos la cabeza. Y juegan con nosotros. ¿Para qué? Para que necesitemos dinero para ser felices, si es que se puede ser feliz, y esto ¿para qué? Pues, para que necesitemos trabajar.

Siempre trabajas para alguien. Aunque seas el jefe, aunque seas autónomo, o aunque seas el presidente, siempre trabajas para alguien. Por eso todo esto funciona.

Recuerdo haber sentido esa pena en situaciones parecidas, cuando veo las fiestas de los pensionistas, con todos los abueletes bailando pasodobles sin sentir ningún tipo de vergüenza, propia ni ajena. O fiestas organizadas de cumpleaños, en las que los chavales lo pasan bien con un par de globos de colores y una pelota de goma.

En esos sitios se me hace incluso más patente esa impresión, porque no está todo tan escondido o disimulado. Es una diversión más inocente, sin tanta pretensión.

Cuando voy al centro comercial y siento eso, me pongo suave y me entran ganas de abrazarlos a todos y protegerlos, porque me parecen verdaderamente vulnerables. Como si tuviera que protegerlos de algo. Como si hubiera unos tíos encorbatados asomados por ahí arriba en alguna ventana, riéndose mientras se frotan las manos y les brillan los dientes. Mirando a la gente con malicia, esperando a dar el bocado para chuparles la sangre.



P.D.: Mientras comíamos el otro día, intentaba llegar a algo, y no consigo pasar de esto que he escrito. Y leyéndolo me parece que todavía no tengo nada claro, quiero decir, que no sé si es por esto del ocio y del consumismo por lo que siento esa especie de tristeza. Así que si a alguien le pasa lo mismo no estaría mal que lo dijera. La verdad es que me gustaría que lo dijera.