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Un rostro en la multitud
Si todo el mundo es alguien, entonces ninguno es nadie.
Sindicación
 
2 - ¿Qué coño me pasa? ¿Qué pasa aquí?
Estoy en mi cuarto, solo. Mirando mis cosas, mi miserable mesa.
Mi estantería, mis asquerosos zapatos de mierda.
Todo está en silencio, sólo oigo el pitido ese que se oye cuando no hay ruido.

De vez en cuando, tengo que parar un poco. Dejarlo todo, bajar el ritmo y pararme a observar a mi alrededor.
Mi vida es normal, me refiero a que todo va bien. Pero, me noto demasiado diferente a los demás, y eso me jode. Me jode mucho.

Desde todos los ángulos nos quieren hacer iguales, quieren que nos comportemos de la misma forma, que todos vayamos diciendo por ahí gilipolleces como "pues, va a ser que no", " fiestuqui", "pishaa". Toda una generación tirada a la basura.
¿Qué es esto?¿ La invasión de los ultracuerpos? ¿Quién se mantiene despierto hoy en día?

¿Por qué noto que me falta algo? ¿Dan folletos hasta de cómo poner un condón con la boca, y no te dicen a qué se debe esta sensación de vacío? ¿Qué es esto? ¿Otro puto tabú de los cojones?
¿Por qué nadie habla de ello?
Salinger, Kundera, Sartre, Ortega, y cuatro gatos más, ¿eran unos enfermos?
Por favor...

La sociedad es una gran mentira.
Hay que aparentar ¿no? Hay que ser graciosos. Si acaso sale el tema, se evita soltando en una especie de monólogo cachondo de esos que es la crisis de los 20, 30, 40... y punto. Quieren que nos sintamos como protagonistas de una telecomedia americana.

Da igual si eres gilipollas, lo importante es acabar con un chiste.

Empiezo a pensar que el humor es el nuevo opio del pueblo. Todo menos pensar, porque un pueblo de ovejas es más fácil de gobernar. No hace falta que penséis, ya lo haremos nosotros.
Tú quédate ahí con tu fútbol o tu Fernando Alonso, que eso sí que es importante. El aburrimiento es malo, aléjate de él.

Mi vida es miserable.

Vale, ahora que he dicho esto, ¿Te sientes superior a mí? Bueno, me alegro de que esto le sirva a alguien.
Pero que te jodan.

Vaya mierda de blog. Otro loco más. Otro tímido desequilibrado con complejo de inferioridad lanzando cobardes mensajes de socorro en un patético intento de comunicarse sin dar la cara, mientras se masturba pensando en lo desdichado que es, y en lo mal que le trata el mundo. Otro enfermo.

¿Sí?

Que te den por culo.
 
1 - Donde quiera que estés
Algunas noches estás en tu habitación y no puedes dormir, y piensas en lo grande y en lo pequeño. Piensas cosas de las que te avergonzarías al día siguiente, porque tú no vas por ahí torciendo la muñeca y escribiendo cursiladas. Pero esas noches algo no funciona como otras veces.

Es tarde y permaneces despierto a tu pesar. Cierras los ojos y aprietas porque amanecerá temprano, pero estás inusualmente fresco, casi hasta vital. Entonces respiras, y sientes que el mundo es muy ancho. Tánto, que te sobrecoge, y quieres ver lugares, personas, piensas en los millones de personas que han vivido en el mundo antes que tú. Los grandes, los griegos, los que todo el mundo recordará, los de la edad media, los renacentistas, los que esculpieron los más hermosos cuerpos, los que, ante todo, amaron la vida. Y ahora, ¿dónde están? Se fueron, se fueron como se va la arena entre los dedos. Su tiempo se acabó. Cesaron.

¿Tendrían noches así ellos también? ¿Se sentirían únicos y tendrían la constante sensación de estar destinados a algo fascinante?¿Cómo es posible que hayan pisado esta tierra que piso yo ahora? Me siento tan vivo ahora, quiero decir, soy tan consciente de que estoy aquí, en este momento.

En un rincón de tu cuarto, durante un breve lapso de tiempo, te parece que puedes tocar la esencia de algo con los dedos, parece que estás a punto de comprender algo que te cambiará la vida, y sientes ganas de reir, y de tumbarte en la hierba, y ver las cosas más usuales, y regocijarte con la extraña normalidad de las cosas.

A lo mejor sólo es un poco de insomnio, pero te preguntas si, en alguna parte de este azaroso mundo, justo en este preciso instante, habrá alguien que permanece en vela como tú.