Blogs.ya.com Quitar publicidad
Un rostro en la multitud
Si todo el mundo es alguien, entonces ninguno es nadie.
Sindicación
 
15 - Explorador.
Hoy hace justo un año que abrí el blog, el día 16 de marzo de 2006. También es mi cumpleaños. Cumplo 27. No está mal. Con 27 se pueden hacer algunas cosas. Otras no.

Me acuerdo de que antes tenía mucho tiempo libre. Iba con las bicicletas al campo y estábamos todas las tardes por ahí. Me parece que no tenía prisa.
Cuando venía un amigo mío nos sentábamos y me decía "me aburro ¿jugamos?", y había bandas. Nosotros éramos los buenos, y teníamos que defender nuestra cueva. La cueva era una especie de zanja de una obra, y allí metíamos cosas que nos encontrábamos y estaban chulas. Una tarjeta de telefónica con cinco duros, unos indios de plástico y cosas así.

Los de la banda nos hicimos unas camisetas para reconocernos entre nosotros. Éramos tres.
Nunca nos pusismos las camisetas, pero estábamos muy ilusionados mientras las hacíamos. La verdad es que lo pasé muy bien entonces. Una vez nos encontramos por el campo una bola casi redonda, y era de un material que no sabíamos qué era. Muy dura, imposible de romper. Era misteriosa, así que escarbamos un agujero y la escondimos. Y allí se quedó.

Otra cosa que estuvo bien es cuando un misionero vino al pueblo. Estuvimos en la iglesia cantando aquello de "Si Jesús te ama, zapatea", dando palmas y haciendo mucho jaleo, se estaba bien allí. Coincidió con una sequía, y los bomberos nos dieron unas bolsas llenas de agua (eran como las antiguas bolsas de leche, pero transparentes). Parecían gotas de agua gigantes. Era chulo apretarlas. El agua se iba a los lados, y podías aplastar los bultos que salían, y seguir así un rato grande.
Después íbamos un montón de niños con el misionero, recorriendo las calles del pueblo, y nos reíamos todo el rato. La gente salía a la puerta con el ruido y nos miraban. Y a mí me daba igual.
Cada día hacíamos algo distinto, siempre había cosas. Éramos exploradores.

Aún puedo hacer todas esas cosas, pero la magia simplemente ya no está.





Por si aún no estáis llorando, os dejo un poema de Bukowski:

Los más raros

No es frecuente verlos
porque donde hay multitud
no están
ellos.

Esos tipos raros no son muchos,
pero de ellos provienen
los pocos cuadros buenos
las pocas sinfonías buenas
los pocos libros buenos
y otras obras.

Y de los mejores tipos raros,
tal vez nada.

Ellos son sus propios cuadros
sus propios libros
su propia música
su propia obra.

A veces me parece verlos;
por ejemplo,
cierto viejo sentado en cierto banco de un cierto modo
o un rostro fugaz en un automóvil que pasa en dirección contraria
o cierto movimiento de manos del chico o la chica del supermercado
mientras meten la compra en las bolsas.

A veces
es incluso alguien con quien has estado viviendo un tiempo:
Notas una rápida mirada de iluminación
que nunca le habías visto antes.

A veces
sólo notarás su existencia
repentinamente en un vívido recuerdo
algunos meses
algunos años
después de que se hayan ido.

Recuerdo a uno:
Tenía unos 20 años
iba borracho a las 10 de la mañana
y se miraba en un espejo resquebrajado de Nueva Orleans.

Un rostro soñador contra los muros del mundo.

¿Qué ha sido de mí?


No