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Un rostro en la multitud
Si todo el mundo es alguien, entonces ninguno es nadie.
Sindicación
 
5 - Presión
Hay quien dice que esto de los blogs es otra moda más.
Y es verdad. Pero, por otra parte, también es verdad que todas las modas son síntomas.
Ahora está de moda, entre otras cosas, la comunicación. Yo no sé si será algo a escala social, pero precisamente ahora es cuando me siento más incomunicado que nunca.
Así que, básicamente, lo que yo quiero comunicar es que me siento incomunicado, y también quiero decir que no entiendo al mundo.

No deja de ser curioso esto de los blogs. Un día va uno (refiriéndome a mí), se da de alta en un servidor (no refiriéndome a mí), a ver qué pasa, y empieza a escribir. Y lo que podría haber quedado en un comentario más entre cuatro amigos, se queda aquí, colgado de alguna manera, no se sabe bien dónde.

Pero la cosa es que permanece. Permanece en el tiempo y en el espacio: esto que estás leyendo TÚ ahora, este párrafo, he podido escribirlo yo hace un rato en el Word, justo antes de que entraras aquí, mientras estabas sentado en el sofá, o pude haberlo escrito hace seis días en la parte de atrás de una de mis libretas, mientras observaba a la gente despedirse con sus maletas en una estación de autobuses, e incluso hace dos años, cuando tú aún no sabías ni lo que era un blog.

Es decir, que, aunque yo lo estoy escribiendo AQUÍ (en mi cuarto, en pijama, sentado en mi silla delante del ordenador con las piernas cruzadas, la luz apagada) y lo estoy escribiendo AHORA (a las cinco de la mañana), de alguna forma puede ser visto desde cualquier lugar del mundo y en cualquier momento posterior.

Por lo que, en cierto modo, esto que dejo aquí adquiere un carácter eterno y omnipresente. Confieso que me ha dado vergüenza escribir esta última frase, e incluso al releerla me ha llamado la atención semejante gilipollez, pero coño, es que cuando pienso que escribo algo omnipresente todo me queda rimbombante.

En fin, que, a pesar de que este blog no es leído por más de cuatro o cinco personas, yo siento como si mucha gente me estuviera leyendo, porque pienso en lo que he dicho antes, pienso en que le estoy escribriendo esto al mundo, así, a lo grande. Y eso me frena mucho a la hora de escribir.

Cuando empecé este blog, quería decir aquello que te callas con los demás. Creí que sería capaz de escribir las cosas que me pasan por la cabeza y que me hacen sentir diferente. Creí que aquí, escondido en el anonimato de un blog cualquiera, podría describir cómo me meto de vez en cuando un dedo en el culo mientras me masturbo, o cómo mataría de hecho a los cerdos que pasan por mi calle con sus coches tuneados como suicidas. En fin, cualquier cosa que quisiese sin pensar en las consecuencias ni en lo que diría nadie.

Pero no es así, porque me doy cuenta de que todas y cada una de estas palabras serán recorridas y leídas por gente a la que no conozco, formándose ideas acerca de mí, de cómo seré. Quieran o no, acabarán formándose una opinión sobre mí.

Y no sé si es por orgullo, o por miedo a no ser aceptado en este ghetto, o por no sé qué más, pero no quiero que piense nadie que estoy loco, o que tengo miedo a todo, o que me cuesta tomar decisiones, o que soy un depresivo de mierda acomplejado y sin vida.

Así que, cuando empiezo a escribir algo, voy profundizando, y buscando el origen, y llega un momento en el que me doy cuenta de que hay determinadas cosas que no puedo puedo poner aquí, y me digo "Cuando lo lean, van a decir -este tío es un enfermo-" y a partir de ahora, para ellos, tu blog será el blog de un desgraciado, o pensarán en tí como "el depresivo sin éxito en la vida". "Voy a ver qué coño ha puesto el agonía éste en su blog, a ver con qué se ha puesto depresivo hoy". No te leerán más, o esto se convertirá en un nido de tristes.

Por eso acabo escribiendo vaguedades, para no quedar ni mejor ni peor que nadie. Y encima vaguedades rimbombantes. Todo por preguntarme qué pensaríais vosotros al leerlo. Todo porque estoy demasiado obsesionado con la idea de que me vean aquí como una persona normal. Y , ¿para qué?, pues, para no ser excluído de la manada, como siempre. Para ser tomado en serio y comunicarme. Para sentirme correspondido de alguna forma y escuchado. En definitiva: tiendo a comportarme como en la vida real, siguiéndole el juego a la gente y diciendo vaguedades como todos para ser normal y no ser el apagado melancólico y cursi.

No es esa limitación lo que yo buscaba al abrir este blog. A partir de ahora, empezaré a intentar librarme de todo eso. No sé de qué va a servir. Pero la sola idea de hacerlo ya me provoca un encogimiento en el estómago, como cuando vas a salir de viaje al día siguiente. El miedo de salir de la rutina mezclado con la ilusión de salir de ella, con no saber cómo va a resultar todo.
Escribiré sobre mis miedos y sobre las cosas a las que doy importancia en mi vida.

A lo mejor todo eso os importará un pimiento, pero es mi pimiento, y el caso es que el resultado lo tienes aquí delante tuya, y puedes sacarle el provecho que mejor le veas. Y si, como yo, eres una persona obervadora y curiosa, sabrás que has tenido la oportunidad de encontrar a alguien que piensa cosas parecidas a las tuyas, y que, después de todo, no estás tan solo como creías.
 
Comentario:
Pues sí, este blog (y el mio, y el de tantos) será eterno hasta que se muera el servidor (que tampoco soy yo, miratúquécasualidad)...
 
Comentario:
¿Sabes cual es la gran diferencia y principal ventaja de Internet respecto a los medios de comunicación tradicionales?

Lo fácil que es publicar información y que es bidireccional. Salir en la tele, la radio o la prensa es muy difícil, por lo que hay multitud de opiniones dignas de ser tenidas en cuenta que no se escuchan.

Con Internet no pasa eso. Tú eres el dueño de tu weblog y puedes escribir en él lo que quieras.

¿Que la gente te va a juzgar? Sí, eso no lo puedes evitar, pero si que debes darle a la opinión de cada persona el valor que tiene, ni más ni menos.
 
Comentario:
No sé si será una moda o qué, pero me encanta.

Besos
 
Comentario:
Sólo te matizaría una cosa: cuando llamas a esto "ghetto". La blogosfera es justamente lo contrario a un ghetto, amigo. Aquí cabe todo, y nada está arrinconado.

Saludos.
 
Comentario:
Sólo te matizaría una cosa: cuando llamas a esto "ghetto". La blogosfera es justamente lo contrario a un ghetto
No