Careful what you wish...
Vienen las navidades, y con ello, viene el año en perspectiva y retrospectiva (frase confusa en honor a Lizzy González)...
Voy a cumplir 25 años. Tengo un empleo muy bueno, he logrado bajar los kilos ke kería bajar, cumplo mis metas, digamos, profesionales, cumplo muchos de mis caprichos, si no es que todos. Sin embargo, el cumplir esots sueños, estos gustos, me ha hecho sacrificar muchísimo más de lo que pensaba.
Una vez me preguntaron si yo andaría con un casado y respondí un rotundo y muy ofendido "noooo, cómo creeeesss???!" Héme aquí, después de (almost) dos años, enganchada a un guapísimo, buenísimo hombre, pero casado...
También juré no abandonar a mis amigos, jamás...Terminaron por abaondonarme primero. Juré jamás jugar a la "niña-tonta-bonita-débil-encantadora", porque simplemente esa no soy yo...
Prometí jamás tener algo ke ver con los novios de mis amigas...
Prometí ser yo misma...
Nada he podido hacer, creo. Me siento frustrada, fracasada, con pocas ganas de vivir, con el alma hecha pedazos, más sola que nunca, inútil, torpe, de acciones sin sentido, con ganas de mandar todo a la chingada de una buena vez e inscribire en un curso de locutora de radio y dejar de jugar a las importaciones y jugar al rock...
Los sueños...son sólo eso, sueños. Y si bien te dan un escenario fantástico cada vez que duermes, cuando despiertas y te das cuenta de tu situación real...es desastrozo. Todos los días sufro, todos los días quiero ser perfecta, quiero empezar una nueva vida, y todos los días me decepciono a mí misma frente al espejo. Me doy cuenta de que soy todo menos perfecta, que todos los días siento que fallo, que fallo en la oficina, que me fallo a mi misma.
Hubo un tiempo en que me creí invencible, capaz de obtener lo que quisiera, capaz de amar. Me doy cuenta que todos los hombres son iguales, que ninguno, ni uno solo, vale la pena el esfuerzo siquiera. Si tan solo le muestro las tetas a alguno, lo puedo tener a mis pies, feo, guapo, alto, bajo, como sea...
Estoy molesta, estoy triste, me lleva la chingada todos los días. Tengo ganas de llorar, tengo ganas de decir que el mundo es una meirda, y que todos terminaremos enterrados en el alúd de lodo que provocará el aumento del nivel del mar, y que nadie allí ni tendrá el poder para evitarlo...
Si tuviera la oportunidad de hablar con Dios, de frente, cara a cara, le preguntaría "por qué? en qué momento me convertí en una persona miserable? por qué, dímelo! Y no te atrevas a decir que me escuchaste, por que cada día te pedí ayuda, cada día rezé porque mi mamá sanara, mi padre encontrara un empleo, y porque me detuvieras de hacer tantas pendejadas en cada momento de mi vida...! Y tú nunca escuchaste..."
Voy a cumplir 25 años. Tengo un empleo muy bueno, he logrado bajar los kilos ke kería bajar, cumplo mis metas, digamos, profesionales, cumplo muchos de mis caprichos, si no es que todos. Sin embargo, el cumplir esots sueños, estos gustos, me ha hecho sacrificar muchísimo más de lo que pensaba.
Una vez me preguntaron si yo andaría con un casado y respondí un rotundo y muy ofendido "noooo, cómo creeeesss???!" Héme aquí, después de (almost) dos años, enganchada a un guapísimo, buenísimo hombre, pero casado...
También juré no abandonar a mis amigos, jamás...Terminaron por abaondonarme primero. Juré jamás jugar a la "niña-tonta-bonita-débil-encantadora", porque simplemente esa no soy yo...
Prometí jamás tener algo ke ver con los novios de mis amigas...
Prometí ser yo misma...
Nada he podido hacer, creo. Me siento frustrada, fracasada, con pocas ganas de vivir, con el alma hecha pedazos, más sola que nunca, inútil, torpe, de acciones sin sentido, con ganas de mandar todo a la chingada de una buena vez e inscribire en un curso de locutora de radio y dejar de jugar a las importaciones y jugar al rock...
Los sueños...son sólo eso, sueños. Y si bien te dan un escenario fantástico cada vez que duermes, cuando despiertas y te das cuenta de tu situación real...es desastrozo. Todos los días sufro, todos los días quiero ser perfecta, quiero empezar una nueva vida, y todos los días me decepciono a mí misma frente al espejo. Me doy cuenta de que soy todo menos perfecta, que todos los días siento que fallo, que fallo en la oficina, que me fallo a mi misma.
Hubo un tiempo en que me creí invencible, capaz de obtener lo que quisiera, capaz de amar. Me doy cuenta que todos los hombres son iguales, que ninguno, ni uno solo, vale la pena el esfuerzo siquiera. Si tan solo le muestro las tetas a alguno, lo puedo tener a mis pies, feo, guapo, alto, bajo, como sea...
Estoy molesta, estoy triste, me lleva la chingada todos los días. Tengo ganas de llorar, tengo ganas de decir que el mundo es una meirda, y que todos terminaremos enterrados en el alúd de lodo que provocará el aumento del nivel del mar, y que nadie allí ni tendrá el poder para evitarlo...
Si tuviera la oportunidad de hablar con Dios, de frente, cara a cara, le preguntaría "por qué? en qué momento me convertí en una persona miserable? por qué, dímelo! Y no te atrevas a decir que me escuchaste, por que cada día te pedí ayuda, cada día rezé porque mi mamá sanara, mi padre encontrara un empleo, y porque me detuvieras de hacer tantas pendejadas en cada momento de mi vida...! Y tú nunca escuchaste..."





