Babilonia´s incident (y no me refiero al sur de Bagdad)
Hola apreciados lectores, es un honor para este, su leal narrador de aventuras tanto sanas como insanas, saludarles y nuevamente contarles una de mis Ruloaventuras.
Hablando de mujeres pero ya no mas traiciones, llego a la conclusión de que las mujeres son una bendita maldición, y no me refiero precisamente a ese sentimiento llamado amor, pero el finde pasado creo que estuve a punto de enamorarme de una artista, o por lo menos yo la considero una artista. Bueno… ok, ok, ok, ya estaba pasado de copas y ella era una table-era (pronunciase “teibolera”).
Como les decía, el finde pasado y pasada la media noche, fui con mis amigos de más culto al TABLE DANCE, a un lugar llamado Babilonia con la mas siniestra intención de portarnos mal (ejemplifiquemos esto) tan mal como echarte un pedo en la cara de un perro, tan mal como no perderte las telenovelas, tan mal como dar vueltas en coche escuchando a los Temerarios a todo volumen (y sentirse orgulloso) y mas mal aún que una comezón de cola insoportable y tener el descaro de rascarte en público. La verdad lo atribuyo todo al alcohol (no se que me paso esa noche) pero nada paso mas allá de solo ver y no tocar (pero con muchas ganas de tocar), bueno, ya sinceramente si le di una nalgada a una muñeca que pasaba por ahí, pero ese no es el punto, el punto mas bien, es que estuve cerca de ser engatusado por una reina del “baile sobre mesa”, pero díganme ustedes ¿acaso creen que solo la gente que trabaja en el circo puede ser acróbata y profesional? pues no señoras y señores, subirse a un tubo de titanio de mas de cinco metros de alto, sin protecciones (¡¡¡vaya!!! sin ropa) y hacer ver su suerte con malabares, contorciones y movimientos undívagos como serpiente al ritmo de los 80s, es sin duda alguna una maravilla, un arte en su máxima expresión y un deleite ofuscador a una noche de pervigilio (recuerdo que mentalmente y dentro de mi mala copa, le dedicaba poemas y versos de amor, algo así como interpretar sus movimientos). En fin, el exótico desfile, o pasarela de artistas desnudas continuo, pero el efecto mareador y soñoliento de Coronas (orgullosa cerveza mexicana) nos hizo tomar la decisión de desalojar Babilonia (lugar del incidente) como “campeones” (abrazados unos a otros para no tropezar) y con cara de “felicidad” (descarada y cínicamente pedos), no sin antes, al levantarme eufóricamente de mi silla y casi gritando “¡¡¡ES UNA ARTISTA!!!” (así es, como cuando Frankenstein gritó “¡¡¡ESTA VIVO!!!), me di cuenta que mi bragueta estaba horriblemente abierta (y digo horrible porque muchos seguramente y entre ellos mis amigos, casi estaban convencidos de que estaba sacándole el veneno a la cobra), a lo que seguidamente dije entre dientes “a chingar” y abroche sin mas remedio mi pantalón. No se como pasó eso, como dije anteriormente, atribuyo muchas cosas al alcohol y más que nada esas lagunas mentales, solo recuerdo que a la salida una tipa desconocida decía conocerme, luego procedimos a la taqueria El Taco Loco II, después… ya no se que pasó después, pero amanecí en mi cuarto abrazando un cono de vialidad (¿que raro no?)

Espero que muchos de ustedes, lectores, aunque ya no publiquen comentarios sigan leyendo mis posts dedicados a la reflexión y sana recreación, dejo a ustedes un abrazo y una afectuosa despedida: ¡¡¡ADIOS CABRÓNES (AS)!!!...
Hablando de mujeres pero ya no mas traiciones, llego a la conclusión de que las mujeres son una bendita maldición, y no me refiero precisamente a ese sentimiento llamado amor, pero el finde pasado creo que estuve a punto de enamorarme de una artista, o por lo menos yo la considero una artista. Bueno… ok, ok, ok, ya estaba pasado de copas y ella era una table-era (pronunciase “teibolera”).
Como les decía, el finde pasado y pasada la media noche, fui con mis amigos de más culto al TABLE DANCE, a un lugar llamado Babilonia con la mas siniestra intención de portarnos mal (ejemplifiquemos esto) tan mal como echarte un pedo en la cara de un perro, tan mal como no perderte las telenovelas, tan mal como dar vueltas en coche escuchando a los Temerarios a todo volumen (y sentirse orgulloso) y mas mal aún que una comezón de cola insoportable y tener el descaro de rascarte en público. La verdad lo atribuyo todo al alcohol (no se que me paso esa noche) pero nada paso mas allá de solo ver y no tocar (pero con muchas ganas de tocar), bueno, ya sinceramente si le di una nalgada a una muñeca que pasaba por ahí, pero ese no es el punto, el punto mas bien, es que estuve cerca de ser engatusado por una reina del “baile sobre mesa”, pero díganme ustedes ¿acaso creen que solo la gente que trabaja en el circo puede ser acróbata y profesional? pues no señoras y señores, subirse a un tubo de titanio de mas de cinco metros de alto, sin protecciones (¡¡¡vaya!!! sin ropa) y hacer ver su suerte con malabares, contorciones y movimientos undívagos como serpiente al ritmo de los 80s, es sin duda alguna una maravilla, un arte en su máxima expresión y un deleite ofuscador a una noche de pervigilio (recuerdo que mentalmente y dentro de mi mala copa, le dedicaba poemas y versos de amor, algo así como interpretar sus movimientos). En fin, el exótico desfile, o pasarela de artistas desnudas continuo, pero el efecto mareador y soñoliento de Coronas (orgullosa cerveza mexicana) nos hizo tomar la decisión de desalojar Babilonia (lugar del incidente) como “campeones” (abrazados unos a otros para no tropezar) y con cara de “felicidad” (descarada y cínicamente pedos), no sin antes, al levantarme eufóricamente de mi silla y casi gritando “¡¡¡ES UNA ARTISTA!!!” (así es, como cuando Frankenstein gritó “¡¡¡ESTA VIVO!!!), me di cuenta que mi bragueta estaba horriblemente abierta (y digo horrible porque muchos seguramente y entre ellos mis amigos, casi estaban convencidos de que estaba sacándole el veneno a la cobra), a lo que seguidamente dije entre dientes “a chingar” y abroche sin mas remedio mi pantalón. No se como pasó eso, como dije anteriormente, atribuyo muchas cosas al alcohol y más que nada esas lagunas mentales, solo recuerdo que a la salida una tipa desconocida decía conocerme, luego procedimos a la taqueria El Taco Loco II, después… ya no se que pasó después, pero amanecí en mi cuarto abrazando un cono de vialidad (¿que raro no?)

Espero que muchos de ustedes, lectores, aunque ya no publiquen comentarios sigan leyendo mis posts dedicados a la reflexión y sana recreación, dejo a ustedes un abrazo y una afectuosa despedida: ¡¡¡ADIOS CABRÓNES (AS)!!!...
CV directo
Hola mis leales lectores, aun sigo en el profundo hoyo de desgracias sentimentales, tan seguro estoy, pues atribuyo mi buena suerte en el juego de cartas a tal situación (afortunado en el juego, desafortunado en el amor). Desde hace una semana no dejo de ganar, he pensado seriamente apostar toda mi mesada (y hablo en serio), en fin, mi vida se ha vuelto algo cotidiana, me levanto con mucho sueño para ir a la escuela, los largos y extenuantes dictados de la licenciada Katty* y las clases tediosas y llenas de nombres, fechas, teorías y demás sarta de chingadera y media, del Taleguita* (catedráticos del bachillerato) agobian incesantemente cada día de mi vida. Ir al cine está de más, mi exceso de pesimismo me hace calificar como absurda a cualquier película, conectarme a Internet ya es una rutina que por demás considero una obligación… (que necio soy al hablar de amor)
Anoche, al acostarme y no lograr conciliar el sueño, encendí el televisor (conducta infalible, ejecutada por todo insomne para “quedarse jetón”) y lo único que había en todos los canales nacionales (no he instalado el cable en mi recamara, mas que nada por desidia) eran esos podridos comerciales de compras por televisión, ya saben, donde te venden cochinada y media con 75% de descuento, dos productos mas y un videocasette de los mejores momentos de los Paralimpicos del 76´ gratuitos si llamas en menos de 10 minutos (impresionante ver al hombre tamal [sin brazos ni piernas] que se ahoga porque se le acalambraron las orejas); me pregunto yo, ¿Quién llama a esa hora de la noche? ¿Los médicos residentes, el velador que esta viendo el comercial desde su caseta, el “vampiro”, el que cuida la pensión de coches?, ¿Por qué no incluyen a la modelo que sale en la caminadora? (es mas, quédense con la cochina caminadora). Espero que de tanto ver basura en la T. V. no termine marcando a las 2 de la madrugada para pedir un kid de limpieza instantánea o una de esas madres que te ponen mamado y guapo… claro, las chicas que ya me conocen saben que no necesito esa mierda jaja (que mamón, es puro coto ¿ok?).
Ahh!!! Putos drogos mercadologos locos, lo que hacen para convencer a la gente de comprar sus mafufadas. Que vahhh!!! Hagan con su dinero lo que quieran, al fin y al cabo la caminadora de $3,000.00 puede ser un sofisticado toallero, digo… ¿para que comprar el toallero de $100.00 si al fin de cuentas, el objetivo es malgastar? La enciclopedia de 50 tomos, es una buena opción para impresionar a las visitas cuando consultan nuestra biblioteca (no olviden evitar comentarles que nunca los han leído porque les da una inenarrable hueva tan siquiera hojearlos), o ¿que tal la colección completa de Paquita la del Barrio? Ahhh!!! Como animan a esas fiestas chunchaqueras.
Bueno, sin más palabra coherente e incoherente que decir, yo, su humilde, sagaz, sandunguero, bohemio y sobre todo modesto colaborador de su lectura (en ocasiones necio descerebrado), me despido citando a un buen trovador, Armando Palomas se llama:
“Yo nomás le pido a Dios, mi suplica yo les dejo: que me haga guapo y muy rico, y que me quite lo pendejo ¡¡¡BOMBA!!!”
Anoche, al acostarme y no lograr conciliar el sueño, encendí el televisor (conducta infalible, ejecutada por todo insomne para “quedarse jetón”) y lo único que había en todos los canales nacionales (no he instalado el cable en mi recamara, mas que nada por desidia) eran esos podridos comerciales de compras por televisión, ya saben, donde te venden cochinada y media con 75% de descuento, dos productos mas y un videocasette de los mejores momentos de los Paralimpicos del 76´ gratuitos si llamas en menos de 10 minutos (impresionante ver al hombre tamal [sin brazos ni piernas] que se ahoga porque se le acalambraron las orejas); me pregunto yo, ¿Quién llama a esa hora de la noche? ¿Los médicos residentes, el velador que esta viendo el comercial desde su caseta, el “vampiro”, el que cuida la pensión de coches?, ¿Por qué no incluyen a la modelo que sale en la caminadora? (es mas, quédense con la cochina caminadora). Espero que de tanto ver basura en la T. V. no termine marcando a las 2 de la madrugada para pedir un kid de limpieza instantánea o una de esas madres que te ponen mamado y guapo… claro, las chicas que ya me conocen saben que no necesito esa mierda jaja (que mamón, es puro coto ¿ok?).
Ahh!!! Putos drogos mercadologos locos, lo que hacen para convencer a la gente de comprar sus mafufadas. Que vahhh!!! Hagan con su dinero lo que quieran, al fin y al cabo la caminadora de $3,000.00 puede ser un sofisticado toallero, digo… ¿para que comprar el toallero de $100.00 si al fin de cuentas, el objetivo es malgastar? La enciclopedia de 50 tomos, es una buena opción para impresionar a las visitas cuando consultan nuestra biblioteca (no olviden evitar comentarles que nunca los han leído porque les da una inenarrable hueva tan siquiera hojearlos), o ¿que tal la colección completa de Paquita la del Barrio? Ahhh!!! Como animan a esas fiestas chunchaqueras.
Bueno, sin más palabra coherente e incoherente que decir, yo, su humilde, sagaz, sandunguero, bohemio y sobre todo modesto colaborador de su lectura (en ocasiones necio descerebrado), me despido citando a un buen trovador, Armando Palomas se llama:
“Yo nomás le pido a Dios, mi suplica yo les dejo: que me haga guapo y muy rico, y que me quite lo pendejo ¡¡¡BOMBA!!!”





