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Futura Europa
Información sobre dos de los países que van a entrar en la Unión Europea en 2007
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Viajar, esa afición que tantos dicen tener. ¡Y qué poco tiempo y dinero para hacerlo! Un breve recorrido por la Europa más desconocida.
Sindicación
 
Dormir en Rumanía
Como ya llevo una buena cantidad de artículos sobre estos países, uno de los cuales aún no he visitado y además sigo nostálgica, pues voy a hablaros de los albergues en los que nos quedamos cuando estuvimos por allí, que algunos están bastante bien, tienen buen ambiente y, sobre todo, buenos precios.

Bucarest

Creo recordar que estuvimos en Villa Helga, a la vuelta, cuando ya íbamos a coger el avión de vuelta a España. Estaba bien, aunque no es de los mejores. No queda muy lejos del centro y al aeropuerto se puede ir en taxi por ocho euros, aunque es mejor que el taxi lo llamen desde la recepción y pactar el precio, para no llevarse después sorpresas desagradables.

Brasov

Aquí nos quedamos en el Kismet Dao Hostel. Suena raro, ¿verdad?. Resulta que este albergue, el de Sighisoara y uno de Bucarest fueron una cadena, que se llamaba Elvis Villa, pero cuando los encargados se pelearon cada uno se fue por su lado y se quedó con un albergue y, por supuesto, los demás le cambiaron el nombre. Está cerca del centro, se puede ir andando a todas partes, aunque cerca hay parada de autobús y de tranvía. Estos albergues que pertenecían a la cadena ofrecen desayuno: café o té y pan con mantequilla y mermelada, que no es mucho, pero va incluido en el precio de la habitación. Más o menos todos rondan los 10 euros en habitación compartida y unos 13 por persona en las dobles, bastante barato. El Kismet Dao organiza tours a los castillos de Peles, Bran y Rasnov, muy recomendables. Nosotros nos arriesgamos y lo hicimos por nuestra cuenta, pero se pierde mucho tiempo en los autobuses que, como imaginaréis, no son como los españoles.

Sighisoara


Mítico lugar el que lleva Nathan. Como albergue no vale mucho, pero él es un personaje. Es alemán y vive ahí por voluntad propia. El albergue se llama Nathan Villa, de los antiguos Elvis, y yo tuve la suerte de dormir en la habitación doble (sólo hay una) que además tiene baño, pero el ambiente es muy bueno y hay fiestas casi cada noche, para aquellos que padezcan de insomnio.

Suceava

El albergue de Mónica genera muchas opiniones. La verdad es que está un poco a desmano, hay que coger el bus para ir al centro, pero queda cerca de la estación de tren, lo que es una ventaja a la hora de marcharse. Es pequeño, creo que doce camas, pero Mónica es un encanto y sus desayunos, mmmm. La limpieza no alcanza los exigentes estándares españoles, pero puede pasar. Además, prepara cenas por cuatro euros; es bastante gracioso, porque los que piden cena comen todos juntos en la mesa de la terraza, lo que potencia las relaciones entre los viajeros...

Creo que los demás sitios donde dormimos lo hicimos en hoteles, que no merece la pena nombrar porque eran grandes e impersonales aunque, eso sí, por el precio de una pensión en España.

En la región de Maramures esto de hoteles y albergues... pues como que no se estila, y hay que dormir en casas particulares. Tiene su gracia, aunque la región es fría y las casas siguen calentándose con estufas de leña, por lo que en invierno es mejor llevar un buen saco de dormir.


Internet no está muy extendido en Rumanía, sólo en las grandes ciudades y con conexiones muy lentas. La mayoría de los albergues no tienen página web, pero algunos tienen representantes en las estaciones de bus y tren. En Brasov, por ejemplo, hay una oficina de turismo del Kismet Dao y en Sighisoara los chicos de Nathan Villa también suelen andar buscando gente en las estaciones. Pero fijaros bien que vayan identificados con una camiseta, o algo, porque hay mucho pícaro buscando dinero.

Y otra opción son las casas particulares; muchos lugareños se pasan el día en las estaciones ofreciendo cama y desayuno. Esto hay que dejarlo a la elección de cada uno; hay sitios buenos y malos, gente que de verdad necesita alquilar una habitación un par de días porque no llegan a fin de mes y otros que... mejor no toparse con ellos. Fiaros de vuestro instinto.
 
Transilvania y Drácula


Transilvania es una de las regiones más conocidas de Rumanía, gracias en gran medida al escritor irlandés Bram Stoker, que situó en estos montes la acción de su novela Drácula. La sola mención de Transilvania provoca escalofríos y hace pensar en viejos castillos y bosques de árboles tan frondosos que no dejan pasar la luz del sol.
Y es verdad, los bosques y los castillos son algunas de las cosas que se pueden encontrar en Transilvania, pero hay mucho más.
Cluj-Napoca, pequeña ciudad universitaria, es la capital de la región. Otras ciudades relevantes de esta zona son Sibiu, Brasov y Sighisoara, que se sitúan a lo largo de la ladera de los Cárpatos.
Cluj-Napoca es uno de los centros económicos y culturales más importantes de Rumanía. Su nombre tiene un doble origen: Napoca es el nombre de la antigua fortaleza Dacia y Cluj significa “cerrada”, porque la ciudad está protegida por las colinas que la rodean. La ciudad es acogedora y fácil de visitar y cuenta con muchos de los servicios de las grandes ciudades sin los problemas que tienen éstas, como ruido, suciedad...
Ahora voy a hacer un poco de publicidad, porque me ha entrado la nostalgia del verano pasado. En Cluj-Napoca hay un pequeño albergue, el Retro Hostel, que está muy bien, es limpio (algo no muy usual) y barato, y que recomiendo a todos los que quieran visitar la ciudad. Los chicos que lo llevan, creo recordar que se llamaban Ina y Radu son muy amables y hablan bien inglés. Tienen bastante información sobre la región de Maramures, que es más difícil de visitar y están dispuestos a perder un poco de su tiempo en explicarte como llegar y en buscarte alojamiento, lo cual es de agradecer.
Y tras este pequeño inciso no me queda mucho más que decir; que Transilvania no defrauda, ni los montes ni las ciudades y pueblos, y una recomendación: leed Drácula mientras viajáis en tren por las montañas. Inolvidable.
 
La ciudad sagrada de Perperikon
La fortaleza de Perperikon se encuentra a 20 kilómetros de Kardjali, en el sur de Bulgaria. Su construcción comenzó en la Antigüedad, pero ha sido ampliada y remodelada a lo largo de los años, sobre todo durante la Edad Media; algunos de los descubrimientos arqueológicos que se han hecho en ella datan de la Edad de Hierro.
El complejo arquitectónico se compone de cuatro partes: la acrópolis, la ciudadela, el templo del valle y otras dos ciudades que aún no han sido estudiadas.

La acrópolis está situada en una colina rocosa, no muy alta, con la ciudadela en la cima; la ciudadela es anterior al resto del complejo, probablemente fue construida por los romanos. En el valle bajo la fortaleza quedan los restos de un antiguo monasterio que, según los documentos encontrados, fue en su día lugar de culto y centro militar.
Las primeras excavaciones arqueológicas importantes que se hicieron en Perperikon son de los años 1979-1982, aunque el grueso del trabajo se ha realizado en los últimos dos años. Los trabajos más recientes han revelado que este importante centro religioso fue construido hace unos 3.500 años.

El equipo de arqueólogos búlgaros que participa en las excavaciones ha hecho público que Perperikon fue la capital de una antigua civilización llamada “la gente de la montaña”. Se encontraron restos de vasijas con inscripciones pentagonales, de lo que se deduce que la estrella de cinco puntos podría haber sido el símbolo de esta civilización.

Además, se han encontrado restos de edificios monumentales y de un templo con columnas de mármol. En las primeras investigaciones los arqueólogos descubrieron un esqueleto humano, probablemente el del guardia que custodiaba la fortaleza.
El nombre de la fortaleza, Perperikon, está estrechamente relacionado con la búsqueda de oro; los hallazgos arqueológicos sugieren que fue región minera, aunque posteriormente las minas fueron abandonadas.

Las últimas excavaciones realizadas en Perperikos han sacado a la luz el Templo de Dionisios, en el Monte Rhodope, tal y como lo habían descrito los autores de la Antigüedad. En el centro de un enorme espacio abierto se alza un gigantesco altar redondo, esculpido en la roca. Al noroeste del altar puede verse una plataforma cuadrangular, que sirvió para alguna de las ceremonias religiosas que allí se realizaban.

El Templo y el resto de edificios que componen la fortaleza son un buen ejemplo de originalidad arquitectónica y trabajo artesano, que sobrecogen al visitante por su grandeza y antigüedad.
 
El Cementerio Alegre
¿Sabéis que existe un cementerio en el mundo que en lugar de lágrimas lo que provoca son sonrisas? Conocido como Cimitirul Vesel ( Cementerio Alegre), es el más famoso de Rumanía y la mayor atracción turística de Sapanta, en la región de Maramures.



Alrededor de 1935, el ebanista Stan Ioan Patras comenzó a construir las cruces de este cementerio en madera, material muy empleado en esta región, y a pintarlas de azul. Cada cruz lleva esculpido un dibujo referente a la vida (o la muerte) del fallecido y un poema gracioso, en primera persona. Así, si la difunta era una buena ama de casa que se dedicaba a cuidar de su familia, aparecerá retratada entre fogones.

Los aspectos negativos de la vida de los allí enterrados también se retratan, en clave de humor. Nadie se enfada si su familiar, conocido por su afición a la botella, es representado en su cruz con un vaso de vino y la nariz colorada. Sin embargo, los sucesos más tristes se tratan con respeto, como el epitafio de una niña de tres años que, traducido al español, dice lo siguiente:

Arde en el infierno, maldito taxi
que viniste de Sibiu
Con todo lo grande que es Rumanía
¿no pudiste encontrar otro lugar donde pararte?
¿Tuvo que ser frente a mi casa, para matarme?


Stan solía recorrer el pueblo los domingos, con su cuaderno de notas, buscando inspiración para futuros epitafios. Era un hombre autodidacta, que nunca había ido a la escuela, por lo que muchos de sus poemas están plagados de faltas de ortografía, algo que no parece importar a los habitantes de Sapanta.

Desde la muerte de Stan en 1977, Dumitru Pop se encarga de fabricar las nuevas cruces y reparar las antiguas. También escribe los epitafios, más elaborados que los de su predecesor. El problema que encuentra Pop es que la vida en Sapanta cambia muy lentamente, no hay novedades, y todos los habitantes quieren tener un epitafio distinto del resto.
El Cementerio Alegre ha ayudado a los habitantes de Sapanta a no ver la muerte como una tragedia, sino como el paso hacia otra vida.
 
Elecciones presidenciales en Rumanía
El marino mercante de 53 años Traian Basescu ganó el pasado domingo 12 de diciembre las elecciones presidenciales en Rumanía. Basescu, alcalde de Bucarest y cabeza de la alianza de centro-derecha Justicia y Verdad, se impuso al primer ministro saliente Adrian Nastase por poco más de 300.000 votos. La segunda vuelta ha sido decisiva, ya que la primera daba la victoria a Nastase.

Tras haber sido elegido, Basescu dió a conocer las prioridades de su política: la entrada en la Unión Europea, proceso que tiene sus costes y que los rumanos deben conocer, y la lucha contra la corrupción. Rumanía acaba de terminar sus negociaciones con la Unión Europea y espera entrar en el año 2007.

Fuente: El País
 
Bulgaria
Bulgaria es otro de los países a los que a casi nadie se le ocurre ir de vacaciones. Yo tampoco lo he visitado todavía, así que este artículo sólo pretende ser una aproximación a un país desconocido también para mí.

Sobre el país

Bulgaria está situada en la Península Balcánica, en la frontera entre Europa y Asia; el Danubio marca la frontera con Rumanía. La costa búlgara, en el Mar Negro, es famosa por sus playas, de entre las mejores de Europa. Su clima, de inviernos largos y fríos y veranos cálidos es ideal para disfrutar de sus costas.
Desde 1990, la forma de gobierno de Bulgaria es una República Democrática. Es uno de los países del mundo con mayor índice de asistencia a las urnas: un 67% de la población acudió a votar en las pasadas elecciones, en 2001.
Además de su intención de entrar en el selecto grupo de países que forman la Unión Europa, Bulgaria tiene también entre sus planes formar parte de la OTAN; actualmente, su situación con respecto a su entrada en la UE es ligeramente mejor que la de Rumanía.



Y sobre su cultura

Al igual que Rumanía, Bulgaria cuenta con un gran número de frescos pintados en las paredes de iglesias y monasterios, algunos de más de 500 años de antigüedad. Uno de sus artistas más conocidos es Zahari Zograf (1810-1853), que pintó magníficos murales en los monasterios de Rila, Troyan y Bachkovo.
Durante los siglos XVIII y XIX Bulgaria vivió una intensa renovación; de este periodo son características las casas de suelo de piedra lisa, con las paredes exteriores pintadas de blanco y marrón, con ventanas rectangulares cerradas por contraventanas de madera.

Bulgaria es un país que se puede visitar en cualquier época del año, aunque el momento más recomendable es entre abril y junio, cuando no hace ni demasiado frío ni demasiado calor y las playas aún no se hayan atestadas de turistas. Para los amantes del esquí, el invierno también es una buena opción. Tal vez el momento perfecto para viajar a Bulgaria sea ahora, antes de que entre en la Unión Europea y equipare sus precios a los de los demás países miembros.

Fuente: Lonely Planet Guides
 
Sighisoara


Desde el momento en que se entra en su ciudadela se tiene la impresión de estar dando un gran paso atrás en el tiempo, sentimiento que se repite en muchos otros lugares de Rumanía, como Bran o Maramures. Ayuda a mantener esta sensación el hecho de que fuese lugar de residencia de Vlad Tepes, personaje histórico que inspiró al escritor irlandés Bram Stoker para crear al Conde Drácula.
Sighisoara es una pequeña ciudad que cuenta con uno de los cascos históricos más bellos del mundo, que ha sido declarado patrimonio de la UNESCO. Algunos de sus monumentos datan, incluso, del siglo XII. Veamos algunos de ellos:

Ciudadela
Comenzó a construirse en el siglo XII y continuó hasta el XV; hoy alberga un total de 164 casas y 13 edificios públicos. Está rodeada por una muralla defensiva, con 14 torres, muchas de las cuales aún se conservan en buen estado. Tras tomarse el trabajo de subir hasta ella, merece la pena un paseo a lo largo de la muralla.
El centro de la ciudadela es un bonito laberinto de casas bajas pintadas de alegres colores y callejuelas empedradas, muchas de las cuales van a dar a la plaza central.

Torre del reloj
La torre del reloj, que mide 64 metros de altura, fue construida en el siglo XIV. Sus murallas tienen un espesor de 2 metros. Tiene cuatro torretas y en el nivel superior hay un pequeño mirador, protegido por una balaustrada de madera, desde el que se divisa la plaza central.
Originalmente, la torre se construyó para proteger la puerta principal de entrada a la ciudad y hoy alberga el Museo de Historia, dedicado a la evolución de la artesanía y los trabajos manuales en Transilvania. También se pueden ver instrumentos de farmacia de épocas pasadas.
El reloj es un poco más tardío que la torre; el primero data de 1648 y el actual fue traído desde Suiza en 1906. Es uno de los instrumentos más precisos que podemos encontrar en Rumanía. El reloj tiene una serie de figuritas de madera móviles que representan los días de la semana, además de otros personajes. Cada medianoche, la figura correspondiente a ese día desaparece, dejando su lugar a la siguiente. A las horas puntas también se producen movimientos, que concentran a gran cantidad de turistas en la plaza central.

Iglesia de la colina
Es uno de los monumentos arquitectónicos más importantes de Sighisoara. De estilo gótico, está situada, junto con la escuela, en un montículo de 429 metros, desde el que se domina parte de la ciudad. A ella se puede acceder por la original escalera de madera cubierta, otra de las joyas medievales de esta ciudad. Fue construida para que tanto los niños de la escuela como los fieles que iban a la iglesia pudiesen llegar arriba sin mojarse los días de lluvia. En un principio tenía 300 peldaños, de los cuales sólo quedan 175.
En el interior de la iglesia pueden contemplarse pinturas y mobiliario de estilo renacentista; el altar, de 1520, está dedicado a San Martín.

Casa de Vlad Dracul
En ella vivió el padre de Vlad Tepes, Vlad Dracul, mucho antes de hacerse con el trono de Valaquia. Está situada en el centro de la ciudadela. Hoy en día es un restaurante en el que se pueden comer platos que llevan en su nombre la palabra Drácula, y consisten en comer lo que se ha pedido acompañado de una salsa escarlata.