El camino de Rumanía hacia Europa
Contestando al comentario que me hizo Óliver, voy a daros mi opinión sobre la incorporación de Rumanía a la realidad Europea. La verdad, yo soy bastante crítica con España, siempre hemos estado a la cola de Europa, con nuestros queridos italianos, griegos y portugueses (va a ser verdad esto de que los latinos somos diferentes) y si ahora no nos va tan mal no es porque hayamos mejorado, sino porque se han incorporado diez nuevos países que están más atrasados que nosotros.
Según los informes de la Unión Europea, tanto Rumanía como Bulgaria están realizando importantes progresos de cara a su incorporación a la Europa comunitaria. Sobre el papel, es posible que así sea. Pero no sé cuántos de estos comisarios y analistas que realizan los informes se han molestado en conocer, de verdad, la realidad rumana. Si a los españoles nos costó treinta años, a ellos les va a costar cincuenta.
En mi blog trato de mostrar a todos los que lo quieran leer que Rumanía es un país hermoso, que merece la pena visitarlo y que además nuestras visitas ayudan a mejorar su economía, pero es tan bonito como pobre. No puedo hablar de cómo era la España de los ochenta, cuando entramos en la Unión Europea, porque mi memoria histórica empieza a partir de los noventa, antes no es que tuviese mucha conciencia de lo que me rodeaba, pero estoy segura de que estábamos un poquito mejor de lo que están los rumanos ahora. Pongamos que la situación actual de Rumanía puede equivaler, por ejemplo, a la española de los 60. Cuando visitamos Bucarest nos encontramos a unos niños de la calle esnifando pegamento en una de las plazas más céntricas de la ciudad, no en los suburbios. Y los trenes en los que viaja la clase media, no los más baratos, están en peores condiciones que nuestros regionales, bastante peor.
Esto es lo que quiero destacar; en las regiones turísticas sí se están poniendo al día en avances, reciben muchas visitas de extranjeros procedentes de la Europa pudiente, pero queda una gran parte del país a la que estos avances no llegan ni por asomo. Puede que la situación no sea tan distinta de la española de 1986, pero el problema ahora es que todos los países de la UE han evolucionado desde entonces, por lo que nuestros estándares de los ochenta no van a ser válidos en el 2007. Bucarest es una ciudad que está infestada de perros callejeros, muchos de ellos con rabia, lo cual es un grave problema social. Pero lo que sucede es que hay otros que hay que atender primero, como sacar a los niños de la calle o modernizar la agricultura, que es la fuente de subsistencia de muchas personas. Y el problema de los perros callejeros no es aceptable en una comunidad de la que forman parte países como Alemania o Finlandia que, en muchos campos, están a la cabeza del mundo.
A Rumanía hay que mirarla con la mente muy abierta, porque es un país hermoso y con muchas posibilidades. Se puede visitar, no es tan peligroso como pueda parecer. Pero por ahora, creo que su calificación en su camino a la Unión Europea es un "necesita mejorar". Esperemos que lo haga antes del 2007.
Por si alguien quiere consultar los avances de estos dos países, en la sección de enlaces he puesto algunos a los informes y a la propia página de la Unión Europea.
Según los informes de la Unión Europea, tanto Rumanía como Bulgaria están realizando importantes progresos de cara a su incorporación a la Europa comunitaria. Sobre el papel, es posible que así sea. Pero no sé cuántos de estos comisarios y analistas que realizan los informes se han molestado en conocer, de verdad, la realidad rumana. Si a los españoles nos costó treinta años, a ellos les va a costar cincuenta.
En mi blog trato de mostrar a todos los que lo quieran leer que Rumanía es un país hermoso, que merece la pena visitarlo y que además nuestras visitas ayudan a mejorar su economía, pero es tan bonito como pobre. No puedo hablar de cómo era la España de los ochenta, cuando entramos en la Unión Europea, porque mi memoria histórica empieza a partir de los noventa, antes no es que tuviese mucha conciencia de lo que me rodeaba, pero estoy segura de que estábamos un poquito mejor de lo que están los rumanos ahora. Pongamos que la situación actual de Rumanía puede equivaler, por ejemplo, a la española de los 60. Cuando visitamos Bucarest nos encontramos a unos niños de la calle esnifando pegamento en una de las plazas más céntricas de la ciudad, no en los suburbios. Y los trenes en los que viaja la clase media, no los más baratos, están en peores condiciones que nuestros regionales, bastante peor.
Esto es lo que quiero destacar; en las regiones turísticas sí se están poniendo al día en avances, reciben muchas visitas de extranjeros procedentes de la Europa pudiente, pero queda una gran parte del país a la que estos avances no llegan ni por asomo. Puede que la situación no sea tan distinta de la española de 1986, pero el problema ahora es que todos los países de la UE han evolucionado desde entonces, por lo que nuestros estándares de los ochenta no van a ser válidos en el 2007. Bucarest es una ciudad que está infestada de perros callejeros, muchos de ellos con rabia, lo cual es un grave problema social. Pero lo que sucede es que hay otros que hay que atender primero, como sacar a los niños de la calle o modernizar la agricultura, que es la fuente de subsistencia de muchas personas. Y el problema de los perros callejeros no es aceptable en una comunidad de la que forman parte países como Alemania o Finlandia que, en muchos campos, están a la cabeza del mundo.
A Rumanía hay que mirarla con la mente muy abierta, porque es un país hermoso y con muchas posibilidades. Se puede visitar, no es tan peligroso como pueda parecer. Pero por ahora, creo que su calificación en su camino a la Unión Europea es un "necesita mejorar". Esperemos que lo haga antes del 2007.
Por si alguien quiere consultar los avances de estos dos países, en la sección de enlaces he puesto algunos a los informes y a la propia página de la Unión Europea.





