99. Ara fins i tot m'agrada la foscor... si estàs amb mi (ahora incluso me gusta la oscuridad... si estás conmigo)
Despertarte diez segundos antes de que suene el despertador. Sentir los maullidos de tu gato dándote los buenos días. El olor de dos tostadas recién hechas. El sabor caliente de una taza de café mientras la lluvia golpea las ventanas de la cocina. Estrenar la pasta de dientes. Ponerte tu camiseta preferida. Salir a la calle y descubrir que el cielo se ha despejado.
Acceder al metro por la puerta por la que nadie entra. Bajar al andén y ver llegar el tren. Encontrar un asiento vacío. Tu canción favorita en el mp3. Un desconocido te regala una sonrisa. Cederle tu asiento a una anciana que, amablemente, te da las gracias. Salir y encontrarte con una ráfaga de aire fresco que te limpia los pulmones.
Coincidir con un compañero de clase y hablar del buen día que hace. Un café rápido antes de entrar. Risas comentando la serie que ayer echaron por la tele. La profesora está enferma, tenéis toda la mañana libre. Sin pensarlo demasiado, camináis hasta la playa. Recordáis ese viaje que hicistéis juntos el verano pasado. El agua está buena, metéis los pies. Os tropezáis y os caéis todos al agua. Volver a casa de un amigo a cambiarse. La ropa os queda pequeña, vais haciendo el payaso.
Cafetería de la universidad, tu comida favorita en el menú. Bromas con la camarera. Tu mejor amigo te cuenta un secreto. Salís a tomar al aire y véis como a esa chica que tan mal os cae se le caen todos los papeles a un charco. Otro café de máquina. Un mensaje de móvil: "¿quedamos esta tarde?"
Gimnasio. Por fin consigues hacer todas las series de abdominales. Ponen tu canción favorita. Ducha rápida.
Encontrarla igual que siempre, como si el tiempo no hubiera pasado sobre ella. Dos besos. Encontráis un sitio perfecto, lleno de cómodos sofas y con un ambiente especial. Dos refrescos. Risas y recuerdos, más recuerdos y más risas. Un adiós sabiendo que os volveréis a ver pronto.
Metro. Llegas a casa. Una postal en el buzón de aquel amigo que está estudiando fuera. Dos mensajes en el contestador, "te echamos de menos, a ver cuando quedamos". Tu cena favorita. Todo son buenas noticias en el telediario. Bostezas. Te vas a la cama.
Y, justo antes de que te duermas, suena el móvil. Un mensaje con tan sólo dos palabras. "Te quiero". Sonríes. Hoy ha sido un gran día.
PD: Dedicado a alguien especial. Él sabe quién es.
Acceder al metro por la puerta por la que nadie entra. Bajar al andén y ver llegar el tren. Encontrar un asiento vacío. Tu canción favorita en el mp3. Un desconocido te regala una sonrisa. Cederle tu asiento a una anciana que, amablemente, te da las gracias. Salir y encontrarte con una ráfaga de aire fresco que te limpia los pulmones.
Coincidir con un compañero de clase y hablar del buen día que hace. Un café rápido antes de entrar. Risas comentando la serie que ayer echaron por la tele. La profesora está enferma, tenéis toda la mañana libre. Sin pensarlo demasiado, camináis hasta la playa. Recordáis ese viaje que hicistéis juntos el verano pasado. El agua está buena, metéis los pies. Os tropezáis y os caéis todos al agua. Volver a casa de un amigo a cambiarse. La ropa os queda pequeña, vais haciendo el payaso.
Cafetería de la universidad, tu comida favorita en el menú. Bromas con la camarera. Tu mejor amigo te cuenta un secreto. Salís a tomar al aire y véis como a esa chica que tan mal os cae se le caen todos los papeles a un charco. Otro café de máquina. Un mensaje de móvil: "¿quedamos esta tarde?"
Gimnasio. Por fin consigues hacer todas las series de abdominales. Ponen tu canción favorita. Ducha rápida.
Encontrarla igual que siempre, como si el tiempo no hubiera pasado sobre ella. Dos besos. Encontráis un sitio perfecto, lleno de cómodos sofas y con un ambiente especial. Dos refrescos. Risas y recuerdos, más recuerdos y más risas. Un adiós sabiendo que os volveréis a ver pronto.
Metro. Llegas a casa. Una postal en el buzón de aquel amigo que está estudiando fuera. Dos mensajes en el contestador, "te echamos de menos, a ver cuando quedamos". Tu cena favorita. Todo son buenas noticias en el telediario. Bostezas. Te vas a la cama.
Y, justo antes de que te duermas, suena el móvil. Un mensaje con tan sólo dos palabras. "Te quiero". Sonríes. Hoy ha sido un gran día.
PD: Dedicado a alguien especial. Él sabe quién es.
98. Anoche soñé que, nadando rio abajo, yo llegaba hasta el mar...
A principios de agosto, escribí un post que no llegué a publicar. En él, hablaba sobre dos caminos...
Uno, seguro y conocido, que me llevaría por sendas que he visitado infinidad de veces. Siguiéndolo, estaba convencido de que podría ser feliz. No se trataría una felicidad eufórica ni absolutamente plena (aunque nunca se sabe), pero como mínimo sabía que no tendría que luchar demasiado. Sí, podría decirse que era el camino fácil, uno de esos caminos en los que puedes permitirte el lujo de detenerte y observar el maravilloso paisaje que te rodea.
...y otro, inexplorado e inseguro, que me podía llevar tanto a la realización de mí mismo como a una situación de soledad. El año pasado ya escogí este camino, y tampoco me puedo quejar de lo que conseguí. Ni mucho menos. Pero, ¿seguiría teniendo tanta suerte? ¿Quién me podía asegurar que no me encontraría con algún obstáculo insalvable, con un animal salvaje que me pudiera atacar, con un accidente que me impidiera avanzar? Era un camino peligroso, lleno de sorpresas, tanto buenas como malas. Es posible que me llevara a entender verdaderamente quién soy, pero también podría suponer un grave y costoso error. Seguirlo requería correr riesgos que, a lo mejor, yo no estaba dispuesto a asumir de nuevo.

Eran dos opciones entre las que tenía que elegir, por obligación, tan solo una. Y esa decisión marcaría, con toda probabilidad, este próximo curso y, seguramente, los siguientes años de mi vida. Últimamente parece que todos son decisiones en mi vida...
Y retomo precisamente ahora este tema porque hoy me he dado cuenta de que ya he escogido uno de esos caminos. De hecho, estoy a punto de atravesar el punto de no retorno, el momento a partir del cual no puedo deshacer lo andado. Y espero no haberme equivocado en mi elección...
He apostado por el camino difícil, y he apostado fuerte. Veremos si la ruleta de la vida se detiene sobre mi número...
97. Bienvenido a un lugar donde los caminos se acaban al empezar, donde el tiempo borró nuestras huellas...
Conocí este tema casi por casualidad, tal y como suele ocurrirme con las grandes canciones. No sé si sería porque alguien me lo recomendaría o porque lo escucharía por la radio, pero la cuestión es que, ayer, rebuscando entre las canciones que tenía en el ordenador, me encontré con ella y no pude evitar estremecerme al pensar lo mucho que me identifico con su mensaje...
Te mentiría si te digo que no puedo,
que si me dejas no voy a sobrevivir.
Te mentiría, pues de amor nadie se muere.
Que el dolor pasa y se acurruca dentro en mi...
(...)
Te mentiría si te digo que en las noches
ando escribiendo tus memorias en canción.
Te mentiría pues mandé de vacaciones
a tu mirada, a tus abrazos y a tu olor
Te mentiría si te digo que me muero,
que ando escuchando una canción de esas de ayer.
No te equivoques el amor no me da miedo.
No te preocupes, lo que me hiciste, no me va a doler...
"Te mentiría", de Gian Marco
¡Y es cierto! En estos últimos días de verano, cuando ya queda tan poco para volver a la rutina diaria, es cuando más esperanzado me encuentro. Después de un pequeño bajón al volver por estas tierras, sobre todo por los recuerdos que volvían a mi a cada momento, por fin levanto cabeza y voy preparando las fuerzas necesarias para afrontar los retos de este nuevo curso.
¿Y cuáles son esos retos, esas oportunidad de mejorar? Para empezar, a finales de mes vendrán unos amigos míos de mi pueblo a visitarme. Se me hará extraño, muy extraño, verles por aquí... pero, a la vez, estoy seguro de que será lo que necesito.
Por otra parte, me ha surgido la oportunidad de irme el próximo curso (no éste, sino el siguiente) a estudiar fuera, seguramente a Inglaterra. ¿Seré capaz de decidirme, recoger los bártulos y lanzarme a la aventura? Aún quedan unos cuantos meses para tener que decir nada, pero el reto está en el aire...
Y, por último, el reto más importante que se me plantea en este curso es ser yo mismo. Sin ataduras ni censuras. No strings attached. Dedicarme sólo a mi, a crecer como persona y a pasármelo bien. ¿No os suena de algo...? De acuerdo, es lo mismo que digo siempre, pero esta vez... ¡esta vez pienso cumplirlo!
que si me dejas no voy a sobrevivir.
Te mentiría, pues de amor nadie se muere.
Que el dolor pasa y se acurruca dentro en mi...
(...)
Te mentiría si te digo que en las noches
ando escribiendo tus memorias en canción.
Te mentiría pues mandé de vacaciones
a tu mirada, a tus abrazos y a tu olor
Te mentiría si te digo que me muero,
que ando escuchando una canción de esas de ayer.
No te equivoques el amor no me da miedo.
No te preocupes, lo que me hiciste, no me va a doler...
"Te mentiría", de Gian Marco
¡Y es cierto! En estos últimos días de verano, cuando ya queda tan poco para volver a la rutina diaria, es cuando más esperanzado me encuentro. Después de un pequeño bajón al volver por estas tierras, sobre todo por los recuerdos que volvían a mi a cada momento, por fin levanto cabeza y voy preparando las fuerzas necesarias para afrontar los retos de este nuevo curso.
¿Y cuáles son esos retos, esas oportunidad de mejorar? Para empezar, a finales de mes vendrán unos amigos míos de mi pueblo a visitarme. Se me hará extraño, muy extraño, verles por aquí... pero, a la vez, estoy seguro de que será lo que necesito.
Por otra parte, me ha surgido la oportunidad de irme el próximo curso (no éste, sino el siguiente) a estudiar fuera, seguramente a Inglaterra. ¿Seré capaz de decidirme, recoger los bártulos y lanzarme a la aventura? Aún quedan unos cuantos meses para tener que decir nada, pero el reto está en el aire...
Y, por último, el reto más importante que se me plantea en este curso es ser yo mismo. Sin ataduras ni censuras. No strings attached. Dedicarme sólo a mi, a crecer como persona y a pasármelo bien. ¿No os suena de algo...? De acuerdo, es lo mismo que digo siempre, pero esta vez... ¡esta vez pienso cumplirlo!






