DOS LINEAS QUE SE CRUZAN EN UN PUNTO
Ibamos en el autobús mi amigo Chema y yo. Estábamos cerca de la puerta de salida y a una pequeña distancia con dos personas de por medio vi a Elsa en la plataforma de bajada. Hacía más de un año que no la había visto. No quise saludarla delante de Chema por vergüenza. Ella creo que no nos vió, bajo del bus y nosotros lo hicimos a la parada siguiente.
Después de caminar juntos un rato, le dije a Chema que me pareció ver a Elsa en el bus. El me dijo que también la habia visto y empezamos a hablar de ella con cierta tensión al principio.
Luego la conversación se relajó y poco a poco entre bromas, primero uno y después el otro fuimos profundizando y descubrimos que los dos nos habiamos acostado con ella en la misma época, hacía poco más de un año.De manera que tal vez Chema estaba con ella los martes y yo los jueves por poner un ejemplo. Nos reimos de la situación. El pudor masculino evitó que entráramos en detalles y ambos nos limitamos a hablar de generalidades y de lugares comunes. Es la barrera de comunicación que tenemos los hombres.
Me pregunto cómo se comportaría Chema en la cama de Elsa, si su aparente sarcasmo y desinterés se convertiría en ternura o su fortaleza en debilidad. Lo mismo debia preguntarse él de mi. Pero ninguno de los dos se atrevió a interrogar.
Quien sabe cómo nos transformamos en la intimidad, la única que lo sabe todo es Elsa y como es una señora se lo guarda para ella.
Después de caminar juntos un rato, le dije a Chema que me pareció ver a Elsa en el bus. El me dijo que también la habia visto y empezamos a hablar de ella con cierta tensión al principio.
Luego la conversación se relajó y poco a poco entre bromas, primero uno y después el otro fuimos profundizando y descubrimos que los dos nos habiamos acostado con ella en la misma época, hacía poco más de un año.De manera que tal vez Chema estaba con ella los martes y yo los jueves por poner un ejemplo. Nos reimos de la situación. El pudor masculino evitó que entráramos en detalles y ambos nos limitamos a hablar de generalidades y de lugares comunes. Es la barrera de comunicación que tenemos los hombres.
Me pregunto cómo se comportaría Chema en la cama de Elsa, si su aparente sarcasmo y desinterés se convertiría en ternura o su fortaleza en debilidad. Lo mismo debia preguntarse él de mi. Pero ninguno de los dos se atrevió a interrogar.
Quien sabe cómo nos transformamos en la intimidad, la única que lo sabe todo es Elsa y como es una señora se lo guarda para ella.
Sophie
Entramos en la farmacia y Sophie pidió un antifaz, tras una pausa puntualizó que lo quería para dormir. El farmacéutico bajó la cabeza y sonrió por debajo de la nariz. Sophie y yo nos miramos aguantándonos la risa.
Imagino que debia pensar aquel hombre al ver a aquella chica rubia de ojos verdes y piel nacarada enfundada en un elegante abrigo azul con un acompañanye mucho mayor que ella.
Al salir estallamos en risas.
Sophie me regala cada dia su alegria, su fina ironía y su humor inglés.
Y sobre todo su atención.
Sin poder sustraerme a ello me ha convertido en su confidente. Sus confidencias son extremas. Tiene una líbido muy desarrollada como no he visto en ninguna otra mujer. Ella dice con su humor que piensa como un hombre. Me cuenta todas sus relaciones con sus amantes-detalles sexuales incluidos y explícitos, de un sexo nada convencional- sus sentimientos y sus emociones como nunca nadie lo hace.
Hace unos dias en una de nuestras conversaciones algo se rompió en su interior y se echó a llorar. Yo solo pude acompañarla en silencio. En aquel momento hubiera querido abrazarla como a una niña. "Ya ves, yo también tengo mi lado triste" me dijo.
Se que está fuera de lugar pero me gustaría pasar una tarde con ella en su casa abrazándola, besándola, acariciándola. Mirándonos a los ojos mientras en nuestras mentes pasa la película de nuestras vidas con sus miedos, frustaciones y deseos incumplidos. Haciendo un paréntesis a la realidad que nos rodea.
Dándole todo lo que sus amantes no le ofrecen.
Imagino que debia pensar aquel hombre al ver a aquella chica rubia de ojos verdes y piel nacarada enfundada en un elegante abrigo azul con un acompañanye mucho mayor que ella.
Al salir estallamos en risas.
Sophie me regala cada dia su alegria, su fina ironía y su humor inglés.
Y sobre todo su atención.
Sin poder sustraerme a ello me ha convertido en su confidente. Sus confidencias son extremas. Tiene una líbido muy desarrollada como no he visto en ninguna otra mujer. Ella dice con su humor que piensa como un hombre. Me cuenta todas sus relaciones con sus amantes-detalles sexuales incluidos y explícitos, de un sexo nada convencional- sus sentimientos y sus emociones como nunca nadie lo hace.
Hace unos dias en una de nuestras conversaciones algo se rompió en su interior y se echó a llorar. Yo solo pude acompañarla en silencio. En aquel momento hubiera querido abrazarla como a una niña. "Ya ves, yo también tengo mi lado triste" me dijo.
Se que está fuera de lugar pero me gustaría pasar una tarde con ella en su casa abrazándola, besándola, acariciándola. Mirándonos a los ojos mientras en nuestras mentes pasa la película de nuestras vidas con sus miedos, frustaciones y deseos incumplidos. Haciendo un paréntesis a la realidad que nos rodea.
Dándole todo lo que sus amantes no le ofrecen.
La mirada azul
Te agradezco tu atención y tu tiempo. Yo no soy muy aficionado a escribir, sino mas bien a leer (Es más cómodo...). Tampoco tengo mucho que contar.
El otro dia se me ocurrió abrir este blog en un ataque de nostalgia(Son los peligros de escribir por la noche). ya ves que la historia "Ojos de perro azul" es bastante absurda y de un romanticismo trasnochado.Aunque por eso mismo creo que tiene su encanto.
Lo más probable es que este blog acabe aqui, perdido en el ciberespacio, sin comentarios de nadie, sin visitas.
(Vaya , que triste me ha quedado...). Aunque he tenido tu visita que ha sido de lujo y no es coba. Según tus escritos me pareces muy interesante.
Pensándolo bien a lo mejor me animo y empiezo a provocar con mis escritos. Alguna vez lo hice y obtuve ataques furibundos (De algunas mujeres.)
Te ire visitando, a ver si escribes nuevos post, entradas o como se llame.
Si te quieres comunicar por mail puedes dirigirte a: severinwanda@yahoo.es
El otro dia se me ocurrió abrir este blog en un ataque de nostalgia(Son los peligros de escribir por la noche). ya ves que la historia "Ojos de perro azul" es bastante absurda y de un romanticismo trasnochado.Aunque por eso mismo creo que tiene su encanto.
Lo más probable es que este blog acabe aqui, perdido en el ciberespacio, sin comentarios de nadie, sin visitas.
(Vaya , que triste me ha quedado...). Aunque he tenido tu visita que ha sido de lujo y no es coba. Según tus escritos me pareces muy interesante.
Pensándolo bien a lo mejor me animo y empiezo a provocar con mis escritos. Alguna vez lo hice y obtuve ataques furibundos (De algunas mujeres.)
Te ire visitando, a ver si escribes nuevos post, entradas o como se llame.
Si te quieres comunicar por mail puedes dirigirte a: severinwanda@yahoo.es
ojos de perro azul
escribire por las paredes de las calles "ojos de perro azul", hasta que tu lo leas.





