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Ojos de perro azul
relatos extraviados
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Sindicación
 
PERSONAS HUMANAS
Advierten a diez metros de distancia que el traje que llevas es de El Corte Inglés, mientras ellos van vestidos de Brioni. Por la textura de tu piel, saben que nunca compras delicatessen en Semon. Por como te desenvuelves, enseguida saben que no has ido a un colegio de pago. Suelen ser guapos y sanos a causa de una selecta evolución genética por vía femenina.
Los que son educados te tratan con conmiseración, como apiadándose de una raza inferior, aunque la mayoría establecen una distancia gélida imposible de romper, pues no pueden reprimir su infinito desprecio.
Su poder económico, respecto al tuyo es tan abismal que no entienden cómo puedes vivir en ese estado de miseria y casi despiertas en algunos, un sentimiento de caridad, cuando piensan que ellos en nuestra situación sólo tendrían la salida del suicidio.
Sus negocios se gestan en el Circulo Ecuestre o en el Club de Polo y ya han abandonado la práctica del golf desde que se ha popularizado.

De tan conocidos y previsibles resultan entrañables, son los de toda la vida; los pijos de derechas.

Pero desde hace ya algunos años ha surgido una nueva especie. Son especímenes progresistas, ecologistas, defensores de causas absurdas situadas en las antípodas. Algunos llegan a ser tan enrollados que participan del movimiento “okupa”. Asisten a todas las manifestaciones, visten con harapos. Insultan a la policía, queman banderas, adornan con rastas sus nobles cabezas, se hacen vegetarianos, por supuesto no trabajan y tienen una novia de clase baja.
Esta peculiar especie se transforma radicalmente cuando llega a la treintena. Es entonces cuando abandonan la militancia y a la novia pobre. Pasan por la peluquería, se visten de Armani y salen del concesionario con su flamante BMW Z4, para pasar a ser directivos en la empresa de papá.

Son, los pijos de izquierdas.
 
LA PRIMERA VEZ
Juan vivía dos pisos más abajo, en aquel edificio viejo del casco antiguo, alquilado casi por completo a estudiantes y gente de paso. Teníamos casi la misma edad, pero yo lo veía como a un adulto, había vivido muchas experiencias, había crecido deprisa, seguro de sí mismo, con sus ideas claras y sin dudas.

Hacía un par de días que Juan había conocido a una chica de 14 años -cuando la vi, parecía una niña- con sus gafitas y su pelo recogido de colegiala. Ofrecían un gran contraste, él parecía tener casi treinta años a pesar de sus diecinueve. Los vi en el rellano momentos antes de entrar en su piso. No hablaban, Juan iba muy serio y la niña mirando al suelo.

Al día siguiente le pregunté de donde había sacado aquella criatura. Me dijo que la chica quería iniciarse y él era su maestro. Cuando entró en detalles, no me lo podía creer. Lo que aquella niña aprendió en dos días...

Dos semanas antes yo había conocido a Paula, entramos en una relación muy romántica, idealista y nos enamoramos. Pasados unos días de mucha conversación y besos en bares, bancos de parque y oscuros pubs, el deseo nos llevó a mi piso compartido.

Al subir los peldaños de madera gastada de aquella escalera sin luz, sentía una excitación mezcla de miedo, trascendencia y deseo. Llegamos al segundo piso y nos cruzamos con Juan que me dirigió una mirada de ánimo y aprobación. Mi habitación de estudiante parecía decorada por un loco. Atranqué la puerta con una señal de tráfico arrancada de la calle en una de esas noches de alcohol y risas. La emoción del momento casi me bloqueaba. Traté de parecer experimentado en amores, en mi cabeza se agolpaban todas las imágenes de películas y revistas eróticas que había visto y las convocaba en ese momento para que vinieran en mi ayuda. El tacto de su piel, sus besos, sus abrazos y la naturaleza hicieron el resto. Por fin había sucedido lo que era tan importante en aquel momento de mi vida.

Creí haber salido airoso de aquella primera vez y disimulado mi torpeza, cuando Paula me preguntó si lo había hecho antes, le dije que cuatro veces. Dejó pasar unos segundos de silencio piadoso y habló de otra cosa.

Al día siguiente me encontré con la colegiala en la escalera. Cruzamos una leve sonrisa.
 
ARTE CONTEMPORANEO

Me vi en medio de aquella sala de muros blancos, rodeado de grupos de personas esforzándose en vencer su perplejidad, ante las “obras” expuestas. Buscaban algo a que aferrarse y que justificara la contemplación de aquel conjunto de mamarrachadas. Sus caras serias expresaban el desaliento de los cuerdos ante la locura.

Como si de un grupo de fieles que no entienden la liturgia se tratara, deambulaban por la sala. Algunos con la esperanza de encontrar un guía del museo que les ilustrase acerca del significado de aquellos despropósitos. Otros cabizbajos, disimulaban su pesar leyendo el opúsculo de la exposición, aún más incomprensible si cabe que las propias obras.

Pero esos grupos estaban formados por gentes sin instrucción, ni cultura plástica. Por “suerte” también había individuos (lúdicos) cultivados que disertaban ante los cuadros con gran entusiasmo y profusión de datos; sobre la técnica utilizada, la trayectoria del pintor y su trascendencia en aquel movimiento artístico.

Salí al exterior mareado, la contemplación del jardincillo del patio alivió mi vista. Me senté en un banco y empecé a recordar las clases de arte que recibía un amigo mío hace muchos años ya. Un día me mostró los ejercicios que le obligaban a hacer en el segundo curso de una prestigiosa escuela de arte. Láminas llenas de circulitos y rallitas con una repetición de frenopático. Todo un tratado para hacer olvidar el sentido del dibujo a cualquier alumno mínimamente dotado. Una confabulación de profesores mediocres para acabar en una generación con el arte de siglos.

Esto no es una arenga a favor del arte clásico y contra el arte actual. Es una llamada a la cordura. Es una defensa del arte frente a esa legión de ineptos encumbrados por ciertos movimientos políticos, de moda, o simplemente económicos.

El arte es muy sencillo, no precisa de muchos manuales de instrucciones para entenderlo. Sea clásico, moderno, contemporáneo o vanguardista, solo tiene una lectura: la emoción. Si una obra nos emociona de algún modo, ya ha cumplido su misión.

Mañana iré al Museo de Prado.



 
MERCADO DE ESCLAVOS
-Hombre Pepe, cómo estás? Hace por lo menos cinco años que no nos vemos.
-Qué pasa chaval, tú como siempre con tus libros, eh?
-Pues si, ya ves. Todavia trabajas en la construcción?
-Claro tio, la costrución. Pero ahora soy empresario, je je je. Na tio que m’espabilao y ahora trabajan otros pa mi.
-Bueno cuenta, cuenta...
-Mira se me metió en el cabolo que había que quitarse del curro manual, tio. En total que m’he montao una empresa de costrución. Empecé con cuatro rumanos y dos moros, ahora ya tengo veinte empleaos, jejeje. Toos de fuera tio. Y el que no curre a la puta calle.
-Menuda responsabilidad Pepe, llevar toda esa gente, pagar seguridad social, etc.
-Ná hombre, solo tengo aseguraos a la mitá.
-Bueno tu verás... y que tal tu madre, cómo está?
-Un poco pachucha, ahora la cuida una de esas chaparritas ecuatorianas, jejeje. Por cuatro perras la tengo todo el día con ella, la saca a pasear , le hace la compra ,vamos hace de too.
-Y qué tal la Pili?
-A la Pili la mandé a tomar por culo, tio. Era insoportable, encima se puso gorda y percherona cuando pasó de los cuarenta.
-Y ahora, estás con alguien?
-Claro chavalin, con una tia de puta madre, 28 años, rúbia, pero rúbia naturá ya m’entiendes, jajaja. Más alta que yo y cómo folla tio, aunque a veces estoy encima y parece que mire al techo, será costumbre en su país, jajaja. Es rusa, se llama Svetlana, que coño de nombre dificil, jajaja.
-............?
-Y tú qué? siempre tan empollón, tio.
-Sigo en lo mio, de maestro.
-Eso está mu bien , si señó. Ya te aclaras con tanto churumbel de fuera, tiene que ser un lio de idiomas y razas, jajaja.
-La verdad es que es bastante complicado, Pepe. Enseñar a esos pobres chavales que empiezan por no entender nuestro idioma..., los problemas de convivencia...etc.
-Tú puedes con eso y con más. Siempre fuiste el más inteligente de la clase.
-Hago lo que puedo...y.
-Claro que si chavalote. Has comido?
-No,... ehh..
-Anda súbete a mi nuevo carro, jajaja. Que te parece; último modelo de Mercedes, va de puta madre tio. Venga, vamos a comer, te invito a un chino que hay aquí cerca, jajaja. Hay unas chinitaaaas...
 
MORIR CON DIGNIDAD
La ideología lúdica no respeta nada, ni siquiera a los ancianos. Ya no son “tercera edad” (eufemismo triste y cursi, por cierto), ni gente mayor, ni abueletes. Ahora los viejos han pasado a llamarse “Seniors”. Hallazgo gloriosamente lúdico donde los haya.

Pero la perversión no solo está en nombrarlos con esa ridícula palabra (para más inri importada de otro idioma). La auténtica maldad es lo que les hacen a nuestros indefensos ancianos. Ellos no tienen fuerzas para defenderse de los ataques lúdicos y son sometidos a prácticas propias de un campo de exterminio mental.

-La primera fase de la humillación consiste en ser tratados de tu, por una niñata de 20 años.
-La segunda fase es obligarles a practicar al ejercicio físico, que como todos sabemos es una técnica de sometimiento y uniformización en grupo (los militares saben mucho de este tema).
-La tercera fase (específicamente lúdica), obligarles a participar en juegos.
-La cuarta fase, hacerles bailar.
-La quinta fase, hacerles creer -mediante charlas de psicólogos (es... una profesión)-que su sexualidad es parecida a la de los veinte años.
-La sexta fase crearles la ilusión de viajar. Para qué?, para ganar experiéncias para el futuro y enriquecer sus vidas?. A esa edad ya no hay ganas de viajar, por favor. Uno está más pendiente de las evacuaciones que del paisaje.

En este momento no se me ocurren más ignominias, pero estoy seguro que existen muchas más, haced vuestras aportaciones por favor.

Como habréis intuido, alrededor de todas estas actividades existe una indústria esperando conseguir inmensos beneficios, puesto que la población cada vez es más vieja. Vamos que es un negocio creado por la ideología lúdica.

Existen hoy en día tantas actividades para ancianos como para niños (curioso pez que se muerde la cola), de tal forma que muchos viejos acaban por contratar una hipoteca inversa con el banco para poder llegar a todas ellas. Bonito negocio redondo para los bancos. Estás toda la vida pagando una hipoteca para que cuando la casa por fin ya es tuya, se la vuelves a entregar al banco. (Estos creativos financieros, están que se salen...)

Solo a mentes enfermas que odien en extremo a los ancianos, se les ocurre toda esta sarta de despropósitos. Porqué humillan y torturan de esta forma a toda una generación que ha hecho posible todo lo que tenemos ahora? Gente que les tocó en suerte vivir una época histórica difícil y miserable. Llenos de privaciones y que sin embargo salieron adelante con su esfuerzo, se ven al final de sus días, tratados como niños sin ningún respeto.

Para terminar os pondré dos ejemplos que contemplé con el estupor propio de mi alma demasiado sensible.




Visión espeluznante nº1
El Ayuntamiento de Barcelona, lúdico por exceléncia, organizó una serie de actos festivos con motivo de las pasadas fiestas de La Mercé (Fiesta mayor de la ciudad). Entre ellos la sección dedicada a los mayores, vamos a los viejos:

“El sol hacía resplandecer su pelo rubio. Junto a su boca, un micro pinganillo tipo Madonna, hacía aún más atractiva su cara,dándole un toque mecánico a su expresión. Movía su cuerpo elástico al son de la música, comprendí al verla que el baile tenía un sentido. Se desplazaba por aquella plataforma escénica con una soltura felina. Mostraba su vientre plano de los veinte años. Sus muslos torneados por la gimnasia acababan en un culo levantado y duro. Más arriba una cintura inverosímil cerraba la armonía de curvas. Sus pechos prietos, a pesar del movimiento apenas se agitaban. Con voz enérgica espoleaba a su auditorio con una sucesión de ordenes, ritmos y ejercicios que su público tenia que imitar.

Dos metros por debajo de aquel escenario estaba el duro asfalto, poblado de ancianos en chandal que intentaban seguir, luchando con su artrosis los ritmos frenéticos de aquella Madonna local, contratada por algún lúdico concejal de crueldad inhumana”


Visión espeluznante nº2

“La pareja de cuerpos perfectos, se disponía a comenzar su jornada de trabajo. Se dirigieron a la piscina de aquel hotel de costa en fechas de temporada baja. Él con un mimibañador de color casi turquesa, ella con uno rojo “vigilante de la playa”. Ambos tostados por el sol de primavera, deseables, pletóricos de juventud, belleza y fuerza. Evolucionaban por el borde de la piscina, dando órdenes con la voz benevolente con que se habla a un chiquillo.

En la piscina, sumergidos hasta la cintura y tocando suelo, doce ancianos de ambos sexos, formaban un círculo cogidos de las manos y cantaban (ahí ya no pude más y salí huyendo) “El corro de la patata” agaaachaté y vuelvete a agachar... etc. ejecutando los movimientos que pronunciaban. En una extraña gimnasia obscena.”


Amigos, yo no quiero vivir esto. Si llego a viejo, quiero estar tranquilo en mi casa, leer, escuchar la música que yo quiera. Salir a pasear. Sentarme en una terraza de la Rambla a eso de la una del mediodía y haciendo caso omiso de las recomendaciones del médico, tomarme un martini seco (removido no agitado). Mientras veo pasar las bellezas que sin duda habrá en ese tiempo. Si hace falta me operaré de cataratas para verlas mejor, y dedicarles una fina sonrisa a cada una de ellas.

Y poco antes de que llegue mi hora, si es que tengo la mente lúcida (no lúdica) no quiero estar rodeado de familia, ni de amigos. Contrataré los servicios de una enfermera especialmente voluptuosa vestida de látex blanco con un generoso escote y una corta minifalda que me administre una inyección letal mientras mi mano temblorosa y ya casi sin tacto se pierde por su entrepierna.
 
INVASION


Hace ya un tiempo que nos han invadido. Son unos seres de apariencia casi normal, algunos tontamente simpáticos, enrollados y siempre dispuestos a defender causas “nobles”.

Están en todas partes, cada vez en mayor número. Influyen en la vida social y en nuestra forma de pensar. Sin que nos demos cuenta vamos aceptando sus ideas disparatadas y pretendidamente progresistas. Su objetivo en la Tierra es destruir el sentido común y crear el Imperio de la Estupidez.

Pero yo los he descubierto, hace tiempo que los vigilo y he jurado luchar contra ellos con todas mis fuerzas.

Los podréis identificar fácilmente, suelen infiltrarse ejerciendo diversas profesiones como por ejemplo: docentes, funcionarios, algunos políticos de izquierdas, animadores culturales, periodistas, publicitarios, diseñadores, miembros de ONG’S, algún profesional liberal, empresarios ex-hippies, etc.

Observad a vuestro alrededor con los ojos bien abiertos porque los tenéis muy cerca, pueden ser alguno de vuestros amigos, algún familiar, incluso vuestra pareja.

Les he puesto nombre para luchar mejor contra ellos, son los “LÚDICOS” (he observado que es el concepto que ellos más utilizan en sus expresiones) y han creado un Movimiento: EL MOVIMIENTO LÚDICO que nadie conoce aún porque es imperceptible para la mayoría de la población.

Para preveniros, puesto que son sumamente peligrosos, a continuación os expongo una lista de sus acciones perversas:

-Atacan al idioma: Son los que pronuncian sus arengas dirigiéndose en cada frase a: “los ciudadanos y ciudadanas”, “los niños y las niñas” o viceversa para que sea aún más políticamente correcto.
En lugar de decir vamos a impartir por ejemplo unas Clases de Canto, dicen: vamos a hacer unos Talleres de Canto (¿Talleres? Un taller es un lugar donde se trabaja manualmente o con máquinas)
En lugar de “ver”, dicen “visualizar”

-Aman incondicionalmente otras culturas: Los Lúdicos se organizan para crear modas absurdas como: Talleres de Danza del Vientre, Talleres de Percusión Africana, Talleres de Cerámica Etnica y un largo etc. que no cabría en estas líneas

Adoptan niños de otras razas: Esta es una de las principales características de los Lúdicos. Cuando ya se han cansado del perro y se aburren con su pareja, se dedican a la adopción de chinitas y negritos (nunca de un gitanillo del pais). Una vez conseguido el niño/a, lo muestran orgullosos a todos sus amigos para que los reconozcan como personas de un gran corazón, cuando en realidad actúan como miserables egoistas.
Hasta tal punto ha proliferado esta práctica, que ha llegado a la publicidad. No es posible encontrar hoy un anuncio donde salgan niños, que no tenga de protagonista a la chinita o al negrito de turno.

Educan a los niños de forma lúdica: Los niños suelen ser sus primeras víctimas. Por ejemplo les enseñan a cocinar de una forma lúdica, marraneando los ingredientes y consiguiendo bazofias incomestibles que luego devoran con gran alegría. (desde cuando la cocina es una cosa lúdica, la alimentación es una cosa muy seria ).

-Frecuentan los restaurantes étnicos: Con gran entusiasmo, se entregan a las costumbres primitivas como por ejemplo: comer con los dedos y esta escena la presencié personalmente en una de mis investigaciones: Un peligroso grupo formado por tres lúdicos y tres lúdicas se sentaron a la mesa infecta de un nuevo restaurante sudanés, donde les sirvieron una especie de paella incomprensible en una bandeja que colocaron en el centro de la mesa. Con la alegría falsa que practican, se dispusieron a comer de la misma con los dedos, al modo africano, todos a la vez (En Africa muy bien pero aquí por qué? Hace cinco siglos que se utiliza el tenedor en Europa) ofreciendo un espectáculo insoportable a la vista de cualquier persona sensible. Por cierto no se habían lavado las manos previamente.

Visten de manera informal: Ellos con camisas sin cuello,de algodón o lino. Pantalones llenos de bolsillos, algunos de aspecto militar. También suelen adornarse con alguna bandolera. Ellas vestidos anchos de fibras naturales y bolsos enormes tipo capazo.

Aspecto físico: Como su franja de edad se sitúa entre la treintena y la cincuentena larga, ellos recogen su cabello o el poco que les queda en una colita. Ellas lucen largas melenas pobladas de canas (Nunca se tiñen). Por no hablar de la depilación abandonada o inexistente.

En fin amigos, la lista de atentados contra la razón sería inacabable. Estoy agotado, tal vez otro día tenga fuerzas para seguir luchando contra estos terroristas sociales que lo invaden todo. Me siento sólo en esta lucha, por favor ayudadme . Si queréis podemos unirnos para combatirlos eficazmente.

Fundemos el Movimiento ANTILÚDICO.


 
"MEDICAL SEX"
“Ahora empezaremos tu ritual de iniciación. Para que en un futuro goces plenamente de los placeres de Venus”. Me pareció leer estas palabras en el pensamiento de aquel grupo de oficiantes enmascarados vestidos de verde, mientras me adormecía lentamente.

No recuerdo nada más de aquella ceremonia sangrienta de bisturís, agujas y suturas. Dos horas después, salí de aquel lugar aséptico por mi propio pié, con un sordo dolor que anunciaba el que vendría más adelante.
Una vez en casa observaba con espanto el estado lamentable de mi órgano copulador. Allí estaba, bajo mi mirada angustiada, envuelto en gasas con las manchas de color cobrizo del yodo. Hice un esfuerzo de resignación y me dispuse a dejar pasar aquella semana hasta que me sacaran los puntos. Me parecía imposible que aquella piltrafa de carne envuelta despertara el deseo de alguien en el futuro. Cumpliría su función alguna vez?

Algunos amigos más mayores que habían pasado por lo mismo, me anunciaron entre risas los días de tortura que me esperaban y se deshacían en consejos y remedios jocosos:

“Tendrás que sentarte en el suelo frío con el culo desnudo”
“No olvides los paños de agua fría”
“El hielo te irá muy bien”
“No pienses en las chicas”

La naturaleza es obstinada y ciega en sus designios. Mi instinto sexual de los 15 años seguía funcionando ajeno al dolor que pudiera ocasionar, de tal manera que yo temía que llegara la noche, pues con ella comparecían activadas por no sé que complejo mecanismo de sueños, las erecciones incontroladas y automáticas, que herían mi miembro estirando los puntos de sutura, intentando dilatar el vendaje en una lucha titánica de fuerzas desgarradoras. En este estado de tormento me despertaba de madrugada sin apenas fuerzas para ponerme en pié, dirigirme al frigorífico, vaciar la cubitera y hacerme con urgencia una cataplasma de hielos que aplicaba directamente sobre mis testículos con el fin de reducir la hinchazón venérea.

Pero lejos de conseguirlo, la función eréctil continuaba aún con más fuerza creándome confusión y perplejidad que aumentaban aún más si cabe el dolor punzante y despiadado que no cesaba. Desesperado, intentaba aplicar todos los consejos de mis amigos a la vez, sin éxito.

En la soledad de la noche sin nadie a quien recurrir, atormentado por los dolores y el miedo a una posible impotencia futura, me desesperaba sin consuelo. Maldije el sexo, nada quería saber de futuros placeres cuando el suplicio presente se mostraba implacable.

En ese estado transcurrieron siete noches, sufriendo una penitencia sin culpa. En la última, el vendaje ya deformado y vencido por el ímpetu de mis dolorosas erecciones, se deshizo hecho jirones presentando el lamentable aspecto de las heridas que hubieran hecho las delicias del mejor aficionado al “Medical Sex”.

El tiempo lo cura todo, también las heridas. Dos semanas después, ya casi olvidada aquella semana trágica, la fuerza de la sangre joven volvió a regar aquel miembro que milagrosamente recuperaba su esplendor ahora mucho mejor si cabe que antes, pues lucía orgullosamente su cabeza a la luz del mundo y mi mano sabia pudo comprobar su perfecto funcionamiento.

En mi última visita al cirujano, le agradecí su buen oficio en mi ceremonia de iniciación (casi africana). Lo que aquí se llama una sencilla operación de fimosis.