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LA RED
Dígame, cómo empezó todo?

La consulta estaba en penumbra, en el silencio absoluto del sábado por la tarde en un edificio de oficinas. Tumbado en el diván, relajado, casi sin voluntad, me disponía a contarle todo a aquel desconocido.

Empezó hará unos diez años, yo trabajaba en un estudio de diseño gráfico. Me encargaba de la producción. Desde hacía algún tiempo, trabajábamos con ordenadores para realizar los diseños. La tecnología de telecomunicaciones llegó de forma confusa, nadie tenía formación en estos temas. Asistí a unas charlas sobre aquel nuevo invento; una red que comunicaba ordenadores entre sí, algo parecido a una red telefónica. Por un lado se profetizaba que aquello tendría consecuencias imprevisibles para las comunicaciones del futuro y por otro parecía no ser más que un teléfono o un fax con pantalla.

Por qué se interesó por esta nueva tecnología?

En principio por razones de trabajo, el correo electrónico facilitaba la comunicación con los clientes. Primero solo podíamos enviar textos, poco a poco al ir renovando los equipos informáticos, así como la capacidad de transmisión de datos por parte de la compañía telefónica llegamos a enviar imágenes aunque a muy baja resolución.

Cómo aprendió a manejar ese nuevo medio?

Por aquel entonces tenía un colaborador bastante introducido en el uso de la red. En los ratos libres me sentaba junto a él y me mostraba como navegar. Las únicas páginas que- en aquellos ya lejanos años- se parecían a las actuales eran las de contenido erótico. De manera que conseguí una cierta soltura precisamente gracias a esas páginas.

Le resultaba atractivo navegar?

Durante bastante tiempo lo consideré una forma de divertimento sin más. Me conectaba a veces, como le decía antes, en horas libres o cuando había poco trabajo en el estudio. En casa aún no tenía ordenador. Aparte de los contenidos eróticos que eran obviamente muy atractivos y técnicamente los mejor resueltos, se iban incorporando cada día millares de nuevas webs de todo tipo; culturales, comerciales, corporativas, etc., de todos los temas posibles. Comenzó a tejerse una red infinita de información inimaginable hasta entonces. Todo al alcance de un click.

Hasta aquí, no veo indicio alguno de patología. Cuándo cree que comenzó su problema?

Hará aproximadamente unos dos años. Un día entre en un portal de anuncios gratuitos. Movido por la curiosidad recorrí toda la página. Bien mirado no era más que las páginas de clasificados de los periódicos en versión electrónica. Como es de suponer entré en el apartado de “Contactos” a ver qué había. Leí toda clase de anuncios. Pensé que podía ser divertido redactar uno. El medio era gratuito, el anonimato total y la expectativa de diversión era posible. Redacté un anuncio provocador dirigido a las mujeres. Obtuve algunas respuestas, contesté a las que más me interesaron vía correo electrónico.

Continúe.

Con una de aquellas mujeres inicié una comunicación a base de e-mails que duró unos dos meses. La intensidad de los mismos fue in crescendo hasta el punto que decidí conocerla personalmente. Mi falta de experiencia en este campo me produjo un problema tragicómico. Quedamos en una cita a ciegas en un punto céntrico de la ciudad. Doctor aquello fue demencial. Fuimos aproximándonos por referencias a través del móvil, hasta que me encontré delante de ella. Al verla, me invadió al instante una angustiosa presión en el pecho. La boca se me secó y al igual que ocurre en las pesadillas, quería correr y mis piernas eran como de plomo. Era como si hubiera quedado con mi madre. Era la antítesis de mi tipo de mujer (y me gustan muchos tipos, se lo aseguro). Casi más alta y corpulenta que yo, de trato imperioso y brusco. Todo en ella era grande, tosco, desabrido. Supongo que intuyó mi estupor, porque a la segunda frase me soltó: Qué te parezco, me imaginabas así? Hem.. pues no sabría decirte...Me encuentras guapa? En ese instante mi cerebro intentaba compaginar los dulces textos de los e-mails que me mandaba con la imagen que estaba viendo, sin éxito. Por educación no fingí desmayarme, fuimos a tomar un café, el más amargo de mi vida. Hablamos de banalidades y lugares comunes. Cuando pasó un lentísimo tiempo prudencial le dije que tenia una cita de trabajo y nos despedimos. Qué esperabas de una mujer de mi edad? Nada, que estás muy bien para tu edad. Quedamos en llamarnos. No la vi nunca más. La presión en el pecho me duró hasta la noche.

Un tiempo después recibí correos de una desconocida con contenidos altamente eróticos. Pues que bien me dije y le seguí la corriente hasta llegar a límites que no puedo reproducir aquí. Hasta que en el último correo destapó su identidad. Volvía a ser aquella mujer. Me di de baja de mi cuenta.

Una experiencia desagradable sin duda. Después de esto como continuó su relación con la red?

Una vez recuperado después de bastante tiempo, volví a colocar un anuncio en el portal gratuito. De nuevo obtuve respuestas y seleccioné la más interesante y empezó la correspondencia electrónica.
Después de varios mails, una de aquellas mujeres me instruyó acerca de cómo abrir una cuenta de messenger para poder comunicarnos instantáneamente. Ahí empezó todo Doctor.

Por qué plantea como un problema la mensajería instantánea?

El mismo día que abrí mi cuenta de msn, aquella chica se conectó y estuvimos conversando casi cuatro horas. Hablamos respecto al contenido de mi anuncio que más o menos venía a decir: “Busco mujer que piense como un hombre”. Di con una feminista visceral. Mis primeros párrafos querían ser humorísticos pero ella rebatía todos mis argumentos con autoridad y seriedad. Dejaba a los hombres en muy mal lugar, sobre todo a los de su generación, alrededor de la treintena. Le di la razón en varios momentos, si tenemos en cuenta que hay hombres de esa edad que todavía juegan a la Play Station y que nunca han leído otra cosa que la prensa deportiva. La verdad es que me vapuleó con una inteligencia y rapidez en sus respuestas,. superior. Aquella noche quedé agotado.

De manera que no fue una experiéncia gratificante.

La verdad es que fue algo dura, pero le vi grandes posibilidades de comunicación a ese invento.
Con otra de las chicas que contestó al anuncio, pasamos del correo al msn, durante bastante tiempo. Era divertido, ella tenia mucho sentido del humor y enseguida entró en conversaciones eróticas, vamos lo que se hace normalmente en este medio. Finalmente nos aburrimos un poco y lo dejamos.

Ud. Conocía otros modos de comunicación que ofrece la Red?

Hasta ese momento no, pero la feminista descrita anteriormente, me abrió un nuevo mundo de posibilidades; el mundo de los blogs. Ella tenía uno, me dio su dirección y entré. Era bastante espeso y demasiado intelectual para mí. No obstante, aquello fue el inicio y empecé a visitar otros blogs que ella tenía enlazados. Me enredé en una maraña de visitas, unos blogs me llevaban a otros, los enlaces se multiplicaban hasta el infinito, quería verlo todo, visitarlo todo, poner comentarios allí donde me parecía que podía aportar una opinión.
Era fascinante meterse en las vidas de otros aunque todo fuera ficción o virtual. La gente respondía a mis comentarios, por tanto algo de realidad había encerrada en aquel mundo. Ahí empezó a agravarse mi dependencia de la Red.

Bien, lo dejaremos por hoy. Por el momento continúe su actividad como hasta ahora. Seguiremos el próximo sábado.

Me levanté del diván. Las luces de la noche y el tráfico silencioso desde la ventana de la consulta me parecían irreales. Casi flotaba sobre el suelo con una ingravidez de pesadilla.

Hasta el sábado Doctor.






 
Comentario:
Bueno, yo no lo veo muy grave. De hecho, no parece que el "doctor" se pronuncie en ningún sentido patológico. Para mí que lo que pretende es sacarte los cuartos. Claro que puede que todavía no le hayas contado los verdaderos incidentes graves (¿haylos?). En fin, tú ni caso, ni te preocupes y sigue escribiendo. Un saludo
 
Comentario:
Creo que este post (si escribiésemos igual de bien) lo podríamos firmar muchos.

"La primera vez" siempre es una anécdota.
 
Comentario:
Todos hemos tenido alguna experiencia olvidable con internet.
Pero de todo se aprende y mientras hay curiosidad hay vida.
Y como todo, mejor no caer en adicciones.
Salud
 
Comentario:
¿Mañana tienes cita?? aysss, aysss.
 
Comentario:
No más dependencia que de los programas del corazón, la F1 o las telenovelas. Como siempre, el autocontrol debe mandar nuestros actos. Está muy bien bloguear, pero está aún mejor poder hacer más cosas (sobre todo, para luego contarlas aquí :P). Ya sabes, el "luego vas y lo cascas...".

Cúrate... pero no del todo ;)
Besotes.
 
Comentario:
glups!!!....esto es una enfermedad?.
Pues debo estar muy grave... y yo sin enterarme!.
Esperaremosque ocurre en la próxima sesión con tu doctor.
Un beso
No