LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN
No me acuerdo de su nombre, solo tengo un vago recuerdo de su cara morena y sus ojos grandes y muy negros. De su figura esbelta y de unos tejanos azules duros y ajustados. Nos conocimos por la calle en una de esas juergas de sábado por la noche. Ibamos en grupo y acabamos borrachos. Quedamos todos para encontrarnos otro dia.
A la semana siguiente se reunió el grupo y fuimos a cenar, después a tomar algo recorriendo unos cuantos bares, pubs, etc. mucho alcohol, humo y risas. Ella siempre estaba alejada de mi, al otro extemo de la mesa o en la otra punta de la barra.
Ya de retirada, se deshizo el grupo y fuimos los dos a la misma parada del bus nocturno. De repente se acercó y me besó con fuerza, su lengua entró en mi boca como si tuviera vida propia agitándose enloquecida. La cogí por la cintura y la atraje hacia mi con fuerza. Ella apretó su pubis contra mi moviéndose en circulos. En este estado de excitación nos sorprendió el autobús. Quedé en llamarla.
No la llamé. no volví a verla nunca más.
Llamadme estúpido.
A la semana siguiente se reunió el grupo y fuimos a cenar, después a tomar algo recorriendo unos cuantos bares, pubs, etc. mucho alcohol, humo y risas. Ella siempre estaba alejada de mi, al otro extemo de la mesa o en la otra punta de la barra.
Ya de retirada, se deshizo el grupo y fuimos los dos a la misma parada del bus nocturno. De repente se acercó y me besó con fuerza, su lengua entró en mi boca como si tuviera vida propia agitándose enloquecida. La cogí por la cintura y la atraje hacia mi con fuerza. Ella apretó su pubis contra mi moviéndose en circulos. En este estado de excitación nos sorprendió el autobús. Quedé en llamarla.
No la llamé. no volví a verla nunca más.
Llamadme estúpido.
Comentario:
Pues no te voy a llamar eso que dices, porque así se te presentaron las cosas, viviste ese momento y disfrutaste de ese beso regalado. Si después no cogiste el teléfono... tus razones tendrías ¿ no?.
Un saludito
Un saludito





