Niño maleducado
El viento, eterno niño maleducado,
entra sin saludar en el cuarto,
revuelve todo lo que hay a su paso
y se marcha dando un portazo.
Vive, piensa y siente
¡No permitas que tus músculos se duerman,
que tus articulaciones se oxiden,
que tu culo se acomode,
que tu sangre se estanque,
que tu corazón se congele!
Vive, piensa y siente que mañana,
nunca se sabe.





