Indiferencia
En el salón se funde un bombilla
mientras veo las noticias.
Me duelen los ojos de tanto dolor.
Estoy solo, pero quiero gritar al mundo:
¡¡¡MOVEROS!!!
Nadie me responde.
¿Acaso estáis sordos?
¿O será que estáis ciegos?
Apago el televisor.
Me subo a una silla y cambio la bombilla.
Me río.
¿Qué puedo exigir a los demás
si yo no hago nada más allá
de las cuatro paredes de mi casa?
Quizás algún día debería
lavarme las manos
y dejar de ver las noticias.





