El otoño ha regresado...
Un nube de tormenta borra el azul del cielo y apaga los verdes del parque. Una guitarra acústica suena entre los árboles, a lo lejos, y su melancolía es tan fría como la brisa. El cigarrillo de liar se consume entre mis dedos, agonizando lentamente con cada calada, desapareciendo entre cenizas. Un hombre camina despacio, sin levantar la mirada del suelo, sin ganas de encontrarse con algo que le sorprenda de nuevo.
Empieza a llover, el otoño ha regresado. Algunas gotas de lluvia mojan el cuaderno, y las palabras se intensifican. Tendré que volver, antes de lo previsto, a mi cuarto.





