Una conversación estúpida
Una conversación estúpida,
un encuentro entre dos bancos.
¡Qué bello era hacer el amor
con la vida cotidiana como excusa!
Ahora te echo de menos, y no.
Porque echo de menos tus caricias
sin echar de menos tu sonrisa.
La vida avanza, y yo sigo aquí,
mientras tú te vas alejando.
Pero seguire siempre presente en tu recuerdo,
que es tu infierno, que es tu cielo,
que es de tu vida, una pequeña herida.





