Pensarte
Pensarte.
Pensarte con los ojos abiertos,
despierto.
Pensarte con los ojos cerrados,
aún despierto.
Pensarte.
Un pensamiento largo, de cemento.
Un pensamiento profundo, negro.
Pensarte.
Pensarte visceralmente,
con las entrañas de almohada,
sintiendo todo el peso
del tiempo y su geometría.
Pensarte.
Pensarte cuando no pienso.
Pensarte cuando no puedo.
Pensarte.
Pensarte con el paso de las horas,
los caracoles y las lunas.
Pensarte.
Y aunque no quiera pensarte,
descubro que la noche es ruidosa,
que mi musa es la cara oculta de tu cintura.
Y te pienso.





