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Confesiones inconfesas
Diario dedicado a mis amistades lejanas.
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Mi y mis andanzas. habitación en alquiler en La Habana .
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Aranjuez

Las alarmantes noticias de que se acaba el buen tiempo y llegan los temporales invernales me ha sacado del calorcito de casa este domingo. Por aquello de que un ilustre músico, ciego por demás, le dedicase un concierto maravilloso, por recomendación amiga y por estar cerca de esta enorme ciudad donde me agobio cada día más, me he dirigido sin mas hasta allí.
Desde su vieja estación de trenes, que me recuerda otra frecuentada en mi infancia, hasta su majestuoso Palacio Real, pasando por Monasterios, iglesias y Mercado de Abastos me han dejado extasiada y satisfecha de dedicarle una invernal tarde de asueto
 
Migas y Reyes
Durante mucho tiempo las historias de la fiesta anual de las migas en casa de Raquel me habían hecho crecer la envidia de no poder disfrutarlas, por siempre venir en verano. La mala suerte en los preparativos de este viaje dilataron mi venida hasta el otoño, por ello y porque estaré más tiempo he tenido la dicha de disfrutar esta fiesta este año, que como he dicho coincidió con Reyes.

Unas migas con chorizos, ajos y pimientos, preparada a dos manos por Raquel y Julian de chuparse los dedos, disfrutamos todos a la hora de la comida, dando inicio a un “fiestorro” que duró hasta las 2 de la mañana aproximadamente.

Entre pócimas y pitillos pasó la tarde - noche donde el momento cumbre fue la entrega de regalos que habían ido dejando en las cestas los asistentes a nombre de Melchor, Gaspar y Baltasar. Un paje real llegado inesperadamente se ocupó de ello, mientras nosotros alucinábamos de sorpresas y quedábamos intrigados de quien había cumplido la función de Rey Mago en cada uno de ellos.

 
Morisca, embrujadora y judaica.



Allí donde los últimos veranos he venido a quemar mis pestañas, abrasar mis huesos y saborear “valgas”, salmorejos, flamenquines, gazpachos y tortillas de patatas, ha transcurrido mi primera semana de este inicio de año. Entre amigos, fiestas y copas se ha hecho más llevadero el seco invierno que cala las entrañas de este duende caribeño y el tiempo se ha pasado volando. Lo más significativo ha sido las migas de Raquel (merecen punto y aparte) y la cabalgata de Reyes, novedosas para quien no las percibe en su tierra.
 
Tarifa
De la silenciosa tranquilidad del pueblo al calorcillo de un braserito de ascuas en compañía de la más sosegada de mis amigas, a la bulliciosa compañía de otro par (la Raque y Leo) en el punto más meridional y ventiscoso del país, me llevó el destino en pocas horas tras recorrer cientos de kilómetros y media Andalucía.



Allí donde se juntan el Mediterráneo y el Atlántico, divisando el negro continente y disfrutando el contraste de verdes montañas, azulísimo mar, fina arena, naranjas caídas de sol, coloridas velas y cometas de curtidos surfistas desafiando el frío y el viento, despedimos al viejo y recibimos el nuevo y siguiente de los años que nos queda por vivir.
Escaparse al confín de un terruño, donde el sonido del mar al romper en agrestes rocas, acompañados de revoltosas gaviotas y un par de traviesas amigas como única compañía ha sido uno de los últimos regalos que nos hemos hecho este final de año. La única presencia de una raída alambrada, un fuerte militar con una cañonera apuntando al vecino continente, que interrumpió nuestro costero recorridoy furtivos restos de algún que otro inusual banquete nos recuerdan lugar y tiempo en que habitamos.


No es costumbre en mi pías, ni en ningun otro donde me ha sorprendido la llegada de un nuevo año, tomarse doce uvas al sonido de las campanadas de un reloj. Por ello y por engullirlas en las cercanías del bastión mas sureño de este territorio, batidas por una fría y húmeda ventisca entre dos mares, disfrutando los fuegos de la ciudad, no lo olvidaré y será contado y recontado disfrazado de fantasías hasta el final de mis días.
Enormes molinos, fantásticas vistas y el disfrute de un cafelito a la caída del primer atardecer del año, desde el mirador del angosto estrecho que divide a tan cercanos y distantes a la vez territorios, fue la mejor de las despedidas de esta excepcional comarca que nos acogió con especial hospitalidad.
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