Aranjuez
Las alarmantes noticias de que se acaba el buen tiempo y llegan los temporales invernales me ha sacado del calorcito de casa este domingo. Por aquello de que un ilustre músico, ciego por demás, le dedicase un concierto maravilloso, por recomendación amiga y por estar cerca de esta enorme ciudad donde me agobio cada día más, me he dirigido sin mas hasta allí.
Desde su vieja estación de trenes, que me recuerda otra frecuentada en mi infancia, hasta su majestuoso Palacio Real, pasando por Monasterios, iglesias y Mercado de Abastos me han dejado extasiada y satisfecha de dedicarle una invernal tarde de asueto







