Paseos al Morro y la Cabaña.
Una sobrina prima, si así podemos llamar a la hija de la hija de una de mis tias, está de visita por nuestras casas en estos días de vacaciones ya...y como preambulo a su vida de estudios universitarios.
Por ello y porque siempre es reconfortable, nos fuimos de paseo el sábado a esas viejísimas fortalezas, que custodiaban la entrada de la bahía y que simplemente llamamos El Morro y La Cabaña, por el sitio en que se encuentran, a pesar de sus rimbombantes nombres dados por sus fundadores.
Comenzamos el paseo por el malecón en su parte más antigua, dónde se nota ya como avanza la restauración...ojalá no venga un ciclón a echar a perder lo avanzado.
Continuamos cruzando el tunel y entrando al Morro. Para los que han estado por allí seguro les habrá quedado en la memoria las inugualables vistas de la ciudad que desde allí se aprecian al igual que las de la caida del sol sobre el mar y que no pudimos disfrutar este día por lo grumoso de las tardes últimamnete. Tampoco pudimos subir al faro por lo tarde, pero al menos tomamos instantaneas de su magestuoso porte

Para culminar la tarde noche nos fuimos a disfrutar la ceremonia del cañonazo, de la cual he hablado en otros post, pero que siempre emociona y encanta, además porque desde allí hay vistas nocturnas de la ciudad también muy especiales...
Muy posible la proxima visita sea al Cristo...pues esta ciudad tambien tiene su cristo, no tan famoso como el de Río pero ahi está.
Por ello y porque siempre es reconfortable, nos fuimos de paseo el sábado a esas viejísimas fortalezas, que custodiaban la entrada de la bahía y que simplemente llamamos El Morro y La Cabaña, por el sitio en que se encuentran, a pesar de sus rimbombantes nombres dados por sus fundadores.
Comenzamos el paseo por el malecón en su parte más antigua, dónde se nota ya como avanza la restauración...ojalá no venga un ciclón a echar a perder lo avanzado.
Continuamos cruzando el tunel y entrando al Morro. Para los que han estado por allí seguro les habrá quedado en la memoria las inugualables vistas de la ciudad que desde allí se aprecian al igual que las de la caida del sol sobre el mar y que no pudimos disfrutar este día por lo grumoso de las tardes últimamnete. Tampoco pudimos subir al faro por lo tarde, pero al menos tomamos instantaneas de su magestuoso porte

Para culminar la tarde noche nos fuimos a disfrutar la ceremonia del cañonazo, de la cual he hablado en otros post, pero que siempre emociona y encanta, además porque desde allí hay vistas nocturnas de la ciudad también muy especiales...
Muy posible la proxima visita sea al Cristo...pues esta ciudad tambien tiene su cristo, no tan famoso como el de Río pero ahi está.






