logotipo

img_google
El rincón de una mirada...
La inocencia d un vistazo,la verdad despues,el miedo q me ciega y hasta lo q no quiero ver
Acerca de
Quien mira a través de sus ojos, siente el alma del mundo, quien no sabe mirar solo podra verlo encriptado.
Enlaces
Otras miradas...
Sindicación
 
Desde la cienaga al rincon de la otra mirada...
Dame tu mano, coge la mía…deja que la constancia premie la unión, nunca fui buena muleta de apoyo, pero de tu hierro me hice unas por si las necesitabas…
He guardado tu voz en una caja por si algún día callabas, hoy quiero abrir esa caja, para que te escuches…escucharte yo una vez mas, para que tus palabras huelan a césped, a música, a risas en aula con numero y letra, a alguna lagrima de madera, sentada de noche, de paseo por tu cara.
Tengo dos brazos que no saben abrazar, los guardo sin razón en el armario de la estupidez, lo que no se da no se pierde pero no llega, así que desde mi ciénaga apalabrada quiero que estires estas letras y te lleguen todos los que no te di.
He fumado tantos ataques de risa de ti, que ahora solo me apetece echarte el humo a la cara…He masticado tu vocabulario hasta hacerlo mío también, convertí tu ironía en cómplice del humor, e intento ponerme detrás tuya para entender lo que ves…
Y entre tanto desastre afectivo entre líneas…solo intentaba decirte que a veces el medio justifica el fin…que siempre que corres puedes parar…que siempre que se para se puede volver a correr, que siempre que se “muere” se resucita…y que siempre que quieras puedes contar conmigo sin tener que contar...
 
La V y la O ...
Siempre llegaba la noche, la misma habitación, la misma cama, pero de espaldas siempre de espaldas, una mirando al techo y la otra a la mesilla de noche…nunca se había mirado a los ojos, ni si quieran conocían sus formas, ni sus voces, se intuían, encerradas en el mismo lugar… castigadas sin recreo como dos crías que se pelean en un intento de expresar lo contrario…
El mundo de las casualidades jamás se acerco a ellas, se quedo fuera de esa habitación, con todas las ventanas cerradas, echo el candado y se llevo la llave…
El silencio sentenciaba otra noche mas, las dos calladas, disimulando como si la una no supiese que la otra esta ahí…tímidas se movían en la cama, duendeaban por el cuarto, haciendo de su pensamiento la duda de quien busca donde puede encontrar y no sabe si cogerlo…fingían soledad por miedo al im de un posible que no se diera…
Ella con su sombra llenaba el cuarto, se sentía lúgubre, tenebrosa, injusta por desear rozar a la otra, culpable, sentía que su hosca alma era el amo de ese calabozo…
La otra se sentía pequeña ante tanto temblor, pálida, llena de ganas pero con la vergüenza del que se mete las manos en el bolsillo cuando se decide a dar su primer beso, sabia que debía ser ella porque la otra estaba perdida entre el hermetismo de esas cuatro paredes, en una esquina como un niño al que le sueltan la mano en medio de una avalancha de gente…pero ella también tenia miedo, ¿y si la toco y nada en esta maldita habitación cambia? ¿ y si me enciendo y a solas me quedo con las polillas? …
Pero esa noche…esa noche, las ganas, el sentimiento, el no pensar, el sin más, hizo que La Vela se vistiera de luz, abrazo a La Oscuridad muy fuerte y la dijo no dejes que me apague…,…,…ni tu que me aleje…ni tu que me aleje…


 
Aun...
Los días pasaban como quien ve pasar coches en una autopista, quería atravesar el tiempo con su cuerpo, ser una señal de stop que dirija el tráfico de las horas que pasan sin su permiso, y es que la paciencia siempre pone multas a los impacientes que no se paran a pagar.
Su mente siempre fue a más de 120, el alquitrán pintaba unos pies calzados de aire, hundidos, pesados, confundidos en asfalto, perdidos en el carril de los lentos, en el arcen de la vida.
Conservaba un mapa antiguo, borroso, arrugado de dolor, ilegible, inservible cuando todo cambia de sitio, y es que la orientación te da la espalda cuando el norte se caduca a la sombra de tu sombra…
Los días pasaban, a piel parada y pasos lentos caminaba, pensaba que si la ciencia explica, justifica, nos cuenta que el mundo gira y se mueve…donde estaban los libros llenos de razones que definen y le dan el porque a cuando un cuerpo se mueve pero su interior sigue sentado en blanco ante el examen…quiso que alguien le pasara una chuleta a hurtadillas, pero los viajantes en sus coches seguían pasando demasiado deprisa como para dejar alguna pista, alguna respuesta, algún desperdicio de gasoil entre sus ruedas que le dieran combustible a su motor que parecía gripado por apurar.
Se sentó en las líneas discontinuas y en la mediana de su vida escribió con tiza: Nunca fui un alma reflectante, no me juzgue si no me ve, pero por favor si usted viaja hacia la luz lánceme una flecha por su ventanilla…gracias…


 
Con D de Dias...
Me he sentado en mis escombros a contar mis sueños triturados, he visto como cielos que se prometían la eternidad están encerrados en tumbas y el único ruido en el cementerio son unas manos que llaman en cada ataúd que escuchan el vacio de lo que pudo ser y no fue.
Me he sentado en mis escombros a recontar todos los frascos de cristal en los que embotelle gritos de dolor, no nos vamos a engañar…se que tengo que abrirlos pero es tal la sordera que me produce desenroscar esos tapones que espero sin esperar al Sol para que haga el efecto lupa, que todo se queme…que se queme el yo que no quiero en mi.
Me he sentado en mis escombros con mis manos por azada, en un burdo intento de matar de raíz esos árboles tan tenebrosos que adornan el dichoso cementerio, no paran de crecer…sus raíces lo enredan todo, agarran mi corazón, lo golpean contra el suelo, el viento negro sopla a favor de las ramas y mi aliento no tiene la fuerza suficiente como para arrebatarle ese color tan oscuro a la noche.
Me he sentado en mis escombros para contar que tengo mi pie izquierdo, ese con el q algún día me levanto, atado con cadenas de tiempo a alguna pesadilla que impide que mi sonrisa rompa, despierte amaneceres grises, a contar que no he parado de correr ni de luchar, que voy desarmada cortando luces con mis manos de trapo para dar luz a los verbos presentes que queden por pronunciar, por inventar, por hacer libres…
Me he sentado en mis escombros para contar que le vendería al calendario mi días si a final de mes le pagara al vasallo de mi celda con unas cuantas lilas suficientes para vivir en ese cementerio al que injustamente se me trasladó, yo no sembré vida para recoger tempestad, yo no sembré hojas en blanco en el cielo para que el infierno quemara libros por escribir, y por supuesto yo no me sembré para recogerme así…

Así que después de mi repertorio aburrido pero no absurdo solo quería presentar mis mas sinceras disculpas a todas esas manos que fielmente recogen esos frutos amargos y con mucho tacto intentan endulzar el postre de mis días…

Gracias...
 
Anuncio: Libro en blanco busca un par de letras para escribir historia ( si eres R o S interesad@ deja comentario)
Todas las mañanas en diferentes camas se levantan con mil deseos en la almohada, R los bosteza S los despierta, no se conocen pero saben como son. Viajan en el mismo tren, pero hacen recorridos diferentes, leen el mismo periódico, las mismas noticias, pero las escalas de su voz no hablan al mismo tono. Fuman del mismo aire pero se contaminan de partículas diferentes. Estudian para lo mismo, trabajan la vida con herramientas diferentes.
Toman café en el misma barra pero no escuchan lo mismo, se cruzan en las puertas cuando S las abre R las cierra, se miran en el mismo espejo pero no se reflejan igual.
S tira monedas al aire, R pega su bolsillo a las manos. S imagina figuras en las nubes, R utiliza el cielo como pista meteorológica, R usa chubasquero, S disfruta mojándose. S cree en los duendes, R no pisa bosques encantados, S siente la magia R emplea su tiempo en descubrir los trucos, S escribe entre lineas R lee sin leer, S vuela con la música R escucha música en una avión.

Dicen que se critican, que se detestan, que sus submundos están en guerra, aun así, todas las mañanas se levantan en diferentes camas, S deseando invadir a R y R muriéndose de ganas por ser invadido…
 
A golpes contra el decorado...
Tengo un mundo encerrado en mi cuerpo, mi boca no es la puerta y sigo con las manos atadas a la espalda. El tiempo pasado es la “excusa” de una realidad imperfecta para quien sabe que nació para volar y tiene las alas cosidas a alguna neurona enferma de alzheimer.
Alguna sonrisa intermitente dibuja la comisura de mis labios, mi mirada no da luz verde a todo lo que ve, si pudiera colorear el miedo lo haría de negro y el dolor de rojo, mezclados van pintando sentimientos libres de jaulas invisibles, palabras de amor de silencios cortantes, manos ágiles de piel de plomo, cartas con destino de letras encerradas en cajas, gritos libertarios de manifestaciones silenciosas, sentimientos descritos de puntos suspensivos…,…,…,…
Tengo un cuerpo que encierra mi mundo, yo que de pequeña siempre pensé que no había compuerta que se le resistiera al mítico “ábrete sésamo”, hoy busco las palabras mágicas que me hagan salir de mi ,y cuando alguna boca truca mi alma en un corto pero intenso espectáculo los aplausos despiden la función ahogando mi voz sin poder decir esa boca es mía…
 
El Ogro y La Luna ( III parte)
La Luna caía lenta, la noche bajaba a visitar aquella habitación, el frió abría ventanas, helaba los pomos y congelaba cualquier esperanza de luz.
Desde el último intento de estupidez él seguía como una gárgola inmóvil, empedrado, seco, e indiferente ante los ojos de cualquier humano que osa usar la H como somnífero de conciencia.
Un Ogro hecho estatua, ¿puede ser peor?, pensó…La sequía de su ciénaga no ayudaba a deshacer su alma, y el Sol cruel como siempre agrietaba su cuerpo.
Caminantes con y sin camino juzgaban su figura, escuchaba como decían que miedo da, quiso ser necio ante palabras sordas, pero solo era eso un Ogro.
Tenía la mirada perdida decían…quizá no tan perdida, sus ojos apuntaban justo donde vio por última vez a la reina de la noche…Pensaba que al menos antes permanecía escondido en su ciénaga ,pero desde aquel día por querer llegar a ella, la ciudad veía la cara de una cruz que nunca tuvo moneda…
¿Cuánto tiempo había pasado desde que ella pudo pararse justo enfrente de mi ciénaga?
¿Por qué no llueve en esta maldita ciudad? Quiero que el agua moje mi cuerpo y volver a bañarme en barro. Si ella no viene me quiero marchar a casa, el mundo que veo no me gusta y hace que me deteste aun más si cabe.
La Luna seguía cayendo lenta, las horas de piedra siempre pesan más, poco quedaba para el amanecer, ella a medio llenar le miro de reojo, le vio congelado, lleno de pintadas, con heridas en las manos, busco sus ojos pero el seguía mirando donde llena ella le dio luz a su nombre. Rompió a llorar y con ella el cielo inundaba calles, el agua caía sobre él. La sal difuminaba las pintadas, curaba las heridas se filtraba entre su piel de piedra, parecía que iba a ocurrir, aunque no la viese, sabia que era ella…¿quien si no?
Pero no hay nada peor que los rayos de un Sol celoso que se empeña en estatificar a un ogro hecho de nuevo gárgola que ansia que la Luna caiga con las manos llenas a ojos cruzados…
 
Cuentan...
Cuentan que es un desnudo en cuerpo y alma, que con una caricia es capaz de derribar una montaña rocosa, que solo sabe contar hasta dos, y que siempre gana un duelo de pares y nones eligiendo par sin pensárselo dos veces.
Cuentan que su aliento apaga miedos, que su voz enciende miradas, que su olor se inspira fuerte, llena cuerpos inertes para devolverles la vida y va colgando cruces a todo aquello que le parezca razonable. No entiende de puntos cardinales, anula cualquier plan si es su nombre el que se grita, va siempre ciego vendando rostros solo por patentar que no hay que ver para sentir.
Cuentan que no se le puede buscar que es él el que te encuentra, que es mal educado porque pasa sin llamar, no pide cita se presenta sin más, que es desobediente no atiende a razones, que rompe la regla del silencio cuando se le manda callar, que es caprichoso, que se alimenta de antojos que no entienden de debo o puedo, actúa sin pensar y le encanta voltear corazones que juraron no dar más vueltas.
Cuentan que no tiene día en el calendario, que le encanta jugar a parar el tiempo, que provoca fiestas internas, que manda de vacaciones a cualquier negación que se le haga, que se viste por el alma y que te calza como un niño con zapatos nuevos, que nunca fue a clases de ingles por las tardes porque invento su propio idioma, que no le interesa el solfeo porque creo música desde que nació.

Cuentan que nunca dejo de contar…,…,…,…
 
Con la L de...
Me gustaría poder lavarme el corazón todas las noches y tenderlo con pinzas de luz en la línea del horizonte, preferiría que pensamientos enfrentados se rindieran para siempre y que zurcieran de sonrisas una bandera blanca donde alzar y encontrar la paz.
Caminar por las líneas de las manos, agarrarme los pies sentada en la luna y como una niña pequeña hacer burbujas de jabón llenas de sueños donde en el azul tomen su rumbo y color.
Me gustaría meter todo lo que mi voz no puede decir en una botella y lanzarla al mar, y que llegara a uno de esos puertos donde una estatua de sal espera acariciar palabras que devuelva el movimiento. Que mi aliento provocara una tímida ola que bañase distancias y que mojada le hiciera el amor a la orilla, una ola que pasara desapercibida a las rachas de viento, que a veces matan o cambian de rumbo suspiros de mar.
Me gustaría hacerle una trenza al tiempo, desenredar deseos entre mis dedos, abrir las manos y concederle a mi pelo la libertad de ir a su aire. Andar descalza por la música, que un tono infinitamente dulce y suave le diera un concierto a mi ojos y tararearlo sin necesidad de abrir la boca, susurrarle un cuento a la noche y dormir abrazada a manos de lo eterno.
 
Secretos de buhos...
Las manos se entrelazan, estimulan secretos, los susurros se van mezclando y los ecos momentáneos invitan a rozarse.
El aliento se apresura para no perder sensación alguna y la luna se para en la piel para dar color a la noche.
Calman la prisa con besos, el ritmo marca el tiempo, el compás de la música inicia el baile, miradas lentas, rastreadoras que observan como la intensidad del calor se hace tenue e intenso a la exaltación de un antojo deseoso.
Dependencia táctil enganchada a miradas, drogando poros profundos, penetrando en ellos, los llena, los vacía, para que el mono del castigo placentero quiera mas y en silencio lo pida…
Palabras entre cortadas que se clavan en los ojos, caderas pegadas sincronizadas al vuelo, movimientos nocturnos que entran al cielo…
Las manos se entrelazan, desvelados secretos, a oscuras la noche a ciegas sus cuerpos…
 
Hay cosas que no se pueden titular...
Valiente soldado tu que me sigues a donde vaya, no te importa si estoy o no estoy, rastreas mi esencia, ansias con tu lanza atravesarme y yo corro y corro y de tanto que corro, vuelvo mi cabeza para ver si de tanto mirar para atrás dejo de verte, y te encuentro impoluto tan firme delante mía, restregándote las manos humedeciendo los labios como quien ve delante un banquete a devorar. Tu presencia me frena en seco y tu armadura se vuelve espejo al que me obligas a mirar, un espejo oscuro, un espejo que distorsiona mi cara, la desfigura, un espejo que en vez de manos refleja garfios, en el que veo mis ojos arrugados y no una mirada inocente, un espejo que retrata el estercolero que la maldita d dolor no omite, esa a la que un día mi perfil se rindió sin permiso ni aviso previo y siento como el tiempo es un cocodrilo que me muerde y se ríe de mi, como te ríes tu soldado cuando me ves tirada en el suelo y con voz alta y grave me dices: ¡que! ¿donde esta ahora tu país de nunca jamás?
Me tapo los oídos muy fuerte, pero no puedo dejar de escuchar como me llamas cobarde. Presumido, valeroso te das la vuelta y me enseñas como coses mis alas aun manchadas de vida a tu espalda mientras vas colgando mis medallas a tu pecho…desnudas mi paz y te vistes con ella para iniciar la guerra…y en un alarde de estupidez te grito: ¡Deja mi Paz!
La tortura hace que la respiración se aleje de mi y abandonándome al cansancio entre cárceles de libertad, tu, valiente soldado, me das las buenas noches con un hasta mañana…

Si combatir esta guerra es un acto de valentía me vendo a la cobardía por una gaviota de Paz
 
El eco de su pozo...
La noche enfermaba lentamente, la niebla tosía las calles y en la penumbra el frió congelaba el norte que tantas veces había seguido…y el silencio infectado expulso esto:
Tengo el alma encharcada, me he bebido todas tus palabras una a una y ahora la sensación de adiós me anuda el estomago…bebí demasiado de ti y ahora esta resaca de recuerdos me golpea, se para en mi cabeza como me separa de ti el tiempo que me pides…
Me siento inútil, indefenso ante un sentimiento que fatiga mi corazón, mi voz le hace sombra a tu sombra, mis manos no dejan de golpear la almohada que tantas veces te soñó, mi piel se arruga porque la tuya ya no le de oxigeno, el móvil no suena y mis lagrimas hacen demasiado ruido para escuchar la esperanza…
Los ojos que antes me llenabas de amor ahora se cubren de moho, y que no me diga nadie que el tiempo lo lava todo porque yo solo quiero la limpieza de tus ojos…mi habitación no duerme mientras, yo amanezco con el deseo de que el sol pellizque esta realidad y la luna me de las buenas noches como siempre lo hacia…



 
La Batalla...
Solo quería extender su cuerpo minado en una tierra donde los sueños sembrados fuesen la cosecha que alimente, donde la arena mojada cribase la d de dolor, y su mente dejara de echar pestes por cada uno de los poros que intoxico su nariz.
Quería inyectar jirones de cielo a su aliento, dar un trago a una nube hasta empacharse de libertad, estirar la luna en sus manos cuando la noche viniese a medias y liar cigarrillos de paz, para dar de fumar a las estrellas que le regalan unos segundos fugaces a petición de deseos.
Quería hacer una lago donde las lágrimas negras fueran el ancla de barcos fantasmas, donde el cielo escupiese tierra para enterrarlos, donde los buenos días no amanecieran por decir algo.
Quería que los diablos solo fueran disfraces de carnaval, las pesadillas historias de halloween y el miedo solo un fotograma más de una película de terror.


Y es que solo quería que el querer le ganase la guerra al poder…
 
Lo que el Silencio le conto al Reloj mientras se hacia el dormido...
Cose tu presencia a mis manos y yo le daré al tiempo unas vacaciones, en las que las horas se cuelguen de tu pelo y las manillas sean caricias que tras llegar las 12, vuelvan a comenzar nuevas con el día.
Haz de la S de mi nombre las curvas de tu piel donde de mi boca calle lo que por palabras no vendí...condena mi nombre a tu parada, que haré de tu torso una cárcel donde poder encerrarme y me pasearé con las llaves de la celda por los minutos que no nos dieron.
Deja que el antojo de mis letras vayan despacio y deprisa por rincones que no he descubierto y reparte tus segundos más secretos para hacerme hablar, que mi voz en off ira cogiendo tono al ritmo que me marques.
Por que si coses tu presencia a mis manos sacudiré tus números hasta que quede un espacio en blanco, donde poder escribir lo que el tiempo me mando callar.
 
Significado busca palabra que no pueda definirlo ( interesad@s dejar comentario)
Servidumbre de miedos a dueños pasados, luces presentes que apagamos y encendemos, futuros lejanos de mano de las prisas, amores de mimbre que buscan cojines para sentarse, besos eternos que procrean en una noche lasciva, labios que se quedan colgados a pieles que no se atan, bailes misteriosos que guardan secretos en el silencio de la música, polillas que ansían salir del armario para vivir en el mundo de las mariposas, enamorados de cartón buscando hoguera para arder, porros de sensaciones que drogan el miedo a enamorarse, camas desnudas que guardan sus almas en un cajón, almas desnudas que guardan su cuerpo en la piel que desnudan, alcohol que prostituye vergüenzas, “trapos” que limpian el polvo que no pudieron quitar otros “trapos”, polvos mágicos que convierten lo casual en eterno, excusas de barra libre que emborrachan a los que no beben, juegos que enredan a los expertos en nudos, mayordomo de sueños que no encuentra amo, amo de amar que busca palabra similar para inventar significado, gato que busca a perro y viceversa para llevar a sus bocas la excepción que confirma la regla, tiempo que se enamora de un momento y espera hasta que vuelva a pasar, momentos que paran el tiempo para hacerle el amor…,…,…,…,…,…y como no, los puntos suspensivos liberados en un papel que no entiende de palabras…,…,…,…,…,…,…