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DIARIO DE UN TOMATE POP
Cediendo a la trituradora
Acerca de
Lady Tomate...que soy yo. Bienvenid@s a salmorejopop. Aquí podéis encontrar articulillos sobre conciertos y actualidad (en el sentido amplio de la palabra). Por cierto, la mayoría de las cosas que escribo son chorradas e incongruencias que no pretenden molestar ni ofender a nadie. Y no me responsabilizo de ninguna opinión emitida, porque, entre otras cosas ésto no es serio. ¿o habíais creído que si? Para conocerme mejor, podéis visitar mi fotolog, que actualizo más a menudo que el blog.
Sindicación
 
‘LOS VIEJOS Y LOS NUEVOS ECHO’

Portada del último disco editada con marco azul

‘Echo & the Bunnymen’ comienzan a funcionar a finales de 1978 gracias a Ian McCulloch, que haría las veces de demiugo del grupo con su peculiar voz, entre otras muchas facetas. Llamados los ‘otros cuatro’ de Liverpool, por haber nacido en la misma ciudad que The Beatles, no lo tuvieron muy fácil desde sus inicios. En una época en la que triunfaba el post punk y bandas como The Cure (que, por cierto, ya comenzaban a ser legendarias), un nuevo conjunto de colegas con nombre cómico, Echo y los hombres conejo comienzan a trabajar. Dos años más tarde, en 1980, después de hacerse un hueco en la incipiente industria musical de una ciudad como Liverpool, donde muchos muchachos como ellos andaban día tras día en busca del triunfo, grabaron su primer LP: Cocodriles, que fue muy bien recibido por la crítica y el público.

Al año siguiente editan Heaven Up Here pero fue con Porcupine con el album que parecen asentarse en la escena del pop rock británico, un disco que define por completo su personalidad musical. Llegan con canciones que contienen baterías y guitarras frescas, puro pop y pura estética en los años 80. En 1984 llega Ocean Rain, luego vendrá un recopilatorio y luego problemas varios, como en cualquier historia de cualquier banda de rock. En el 89 muere en un accidente de moto el baterista de los Echo: Pete de Freitas. Y después de esto la banda de desintegra un poco. Incluso McCulloch se pone a trabajar en su carrera en solitario, que pronto abandonó.

Luego vinieron Reververation en 1990 y sólo 7 años después volvieron a grabar: Evergreen. Álbumes, ambos con los que no han conseguido gran repercusión. Quizás se dejaran influir más por las modas de la época. Es muy probable y muy lógico. Se dejaron llevar bastante por los sonidos oscuros y pesimistas de ciertas bandas de los 80 e incluso principios de los 90. Está claro que bandas como Joy Division no dejaban indiferente a nadie, ni siquiera a pop rockers como los Echo. Sin embargo, ese pesimismo reflejado principalmente porque McCulloch retorcía su voz hasta volverla negra, puedía ya notarse, salvando las distancias, en canciones del inicio como The cutter o The Desease. Después de la tormenta viene la calma y hacen canciones tan brillantes como The Killing Moon. Ian aclara su voz y se hace la luz. Es una canción maravillosa, melódica, perfecta.

A pesar de los altibajos lo que sí está claro, clarísimo, es la gran aportación que hicieron a la historia de la música.


El icono de una época, Ian McCulloch, en un concierto reciente.


ABOUT SIBERIA
Los nuevos Echo & the Bunnymen están por llegar y sorprender. Con Siberia comienzan un viraje en su carrera. Su nuevo trabajo deja un poco anonadado a sus seguidores. La verdad es que no es ninguna novedad pues ya hace casi un año que el disco está en el mercado. Sin embargo, lleva tiempo apeteciéndome escribir algo de él porque me parece fabuloso y muy distinto de lo que venían haciendo.

En general, se trata de un sonido más fresco, más limpio, más inteligible. Las voces son nítidas, los instrumentos se combinan de una manera apoteósica para construir las canciones más melódicas de su carrera, si eso es posible. Es un disco que suena feliz, aunque quizás menos psicodélico que en etapas anteriores; suena como si fueran canciones para un filme de osos amorosos

El disco comienza con Stormy Wether que a pesar de lo que pueda sugerir el título, es un guiño a la luz del sol. La voz ya más cascada de Ian McCulloch (debido sobre todo al tabaco; creo que fue Manzanas quien me dijo que su primo le vio en un concierto y no dejaba de fumar un cigarro tras otro) no le impide para nada hacer una canción cojonuda, y además bailable cien por cien.

La cortante Scissor in the sand se me antoja una obra maestra. Sus sonidos son realmente rock pese a los comienzos: que suenan muy a pop melódico con reminiscencias ochenteras, tanto que recuerda mucho a los últimos trabajos de New Order. No pueden evocar otra cosa que música bien hecha, o para ser más precisos y menos elegantes: música hecha de puta madre.

Of a life es una de mis preferidas. Tras 15 segundos más o menos de guitarreo que va subiendo, alcanza el climax más melódico y se produce el cambio de ritmo. Tras la subida, se estabiliza y luego concurre en un animado estribillo instrumental que sencillamente es la hostia. Muy bailable, también.

Después de este discazo y de toda su trayectoria musical, espero ansiosamente que llegue el Fib para verles en directo. He leído algunas críticas de otros conciertos recientes, la mayoría estupendas, como me imaginaba. La mayoría hace referencia a la mayoría de temas de la primera etapa de Echo y los hombres conejo y algunas terminan en plan: ¿El mejor concierto del año?

Sugerencia para los amantes de la música: No dejéis de escuchar absolutamente todas las canciones de Siberia, y en general de Echo and the Bunnymen.