La existencia de un pobrecito hablador
Impresiones del quehacer cotidiano...
Acerca de
El pobrecito hablador transita por el mundo desde hace algo más de tres décadas, y se complace encontrando a quien comparta con él un rato "pegando la hebra", como dice Delibes.
Sindicación
 
Cuéntanos cómo van (o han ido) tus vacaciones
Mi querida antagonista ha tenido una brillante idea (que se le reconoce).

Ilusionada por la proximidad de sus vacaciones, propone utilizar este espacio para comentar cómo se están dando las vacaciones de cada uno. Total, ¿qué trabajo supone acercarse a un ciber para decir lo bien que te lo estás pasando en tus vacaciones, ya sea viajando o simplemente tumbado a la bartola en casa?

De momento ya existe un lector cobaya de este blog: Bacus o el mejor derramador de cerveza del mundo (asegura que el líquido jamás toca el vaso y va a parar al suelo... y se está preparando con ahínco la lección de inundaciones cerveceras). Por el empeño que está poniendo desde su humilde morada del Empordà, parece que la iniciativa funciona.

Disfruta de tus días de descanso estés en Mallorca (nuestra antagonista) o en Alemania (en mi caso), en el Empordà (Bacus) o en Tarragona, o en Sevilla, o en cualquier otra parte del mundo allende los Pirineos... ¡y distráete dejándonos tus impresiones!
 
El nacimiento de la antagonista del Pobrecito Hablador
Una apreciada lectora de este blog se queja del seudónimo de su autor, y no duda en comentar que le induce inconscientemente a la lástima. Por ello ha decidido convertirse en su antagonista y se parapetará bajo el nombre artístico/epíteto épico de "La cachonda habladora" (condiciones naturales para ello no le faltan; no seamos malpensados, es que la chica no para de hablar y reírse).

En su comentario, que finaliza con un sollozo (aunque parece que esté jugando a las canicas con tanto gua), solicitaba un cable para encontrar un destino bueno, bonito y barato para sus vacaciones.

El comentario sirvió para que nuestro amigo Sonso sugiriera rápidamente algunas opciones. Además, parece que durante el tiempo su actividad buscadora ha ido dando sus frutos y está muy cerca de ir unos días a Mallorca... Esperemos que, vaya donde vaya, tenga unos días de relax, sol y playa (que es lo que quiere).

¡Que tenga mucha suerte! (yo ya la tengo por contar con una antagonista tan cabrilla loca y guapetoncilla como ella)

Seguiremos informando. Esto no ha hecho más que empezar...
 
El Tour se acaba (y me lo estoy perdiendo por el efecto Armstrong)
Cada mes de julio es lo mismo. Doscientos y pico señores montados encima de bicicletas dándose una vueltecita por Francia. Cruzando extensas llanuras y bordeando playas, atravesando ciudades y subiendo montañas (y qué montañas, que luego hay que bajarlas).

Y este que escribe es un gran aficionado, especialmente a las grandes etapas de montaña. Puertos como el Galibier, la Croix de Fer, el extraño Mont Ventoux, el Tourmalet, Alpe d'Huez... Cuántas tardes de canícula estival frente al televisor (desde 1983) admirando en directo las proezas de nombres como Delgado, Indurain, Chiapucci, Pantani, Rubiera, Armstrong, etc. en puertos plagados hasta la bandera de aficionados.



Este año, a diferencia del dominio de Armstrong durante los siete precedentes, se está dando una carrera disputada. A fecha de hoy, dos españoles (Pereiro y Sastre) ocupan por un escaso margen de segundos las primeras posiciones de la Grand Boucle con un americano como Floyd Landis pisándoles los talones. Pero el efecto Armstrong ha sido muy fuerte y no estoy siguiendo tan de cerca la carrera (lo cual me fastidia, para un año que vale la pena)...

Y mañana, una contrarreloj de las que deciden la carrera. Esperemos que haya suerte para los ciclistas españoles, aunque la cosa está muy justita. Y a ver si el año que viene lo sigo más.
 
Es lógico indignarse
Se ha cumplido un año del pavoroso incendio que asoló una buena parte de la provincia de Guadalajara. Junto al desastre natural hubo que lamentar la pérdida de vidas humanas de bomberos y voluntarios forestales que lucharon frente al fuego.

Acabo de oír por la radio una noticia asociada a este hecho que demuestra la integridad de los familiares de las víctimas. Éstos habían planificado una misa funeral en su recuerdo, que bajo su deseo iba a celebrarse en privado. Cuál no fue su sorpresa e indignación cuando aparecen varias autoridades y líderes políticos entre los que destaca el líder del PP, Mariano Rajoy.

Tras solicitarles formalmente la no politización del acto, a lo que ellos entran y se sitúan en asientos reservados, los familiares deciden no asistir y formalizar su protesta en el exterior.

Es cierto que hasta los políticos son personas, pero ¿por qué buscan hasta en ocasiones cómo ésta obtener un pingüe beneficio electoral? ¿No les puede un mínimo sentido del respeto y dignidad? Y si realmente sienten estas pérdidas, ¿por qué no se sitúan fuera del foco de atención y se comportan como una persona más?

Encima al finalizar el acto hay descerebrados que al salir el sr. Rajoy le gritan con toda su convicción "Presidente, Presidente".

Vivir para ver...
 
El loco diamante ha dejado de brillar
Recientemente se ha hecho público que a principios de julio murió Syd Barret. A mucha gente este nombre no le dice nada; para otros es uno de los músicos más influyentes del siglo XX.

Se trata de uno de los fundadores del mítico grupo británico Pink Floyd (uno de los favoritos del Pobrecito Hablador), en el que estuvo en su época más psicodélica.

Guitarrista y verdadero motor creativo de la banda durante sus primeros discos (The piper at the gates of dawn y A Saucerful of secrets), su intenso consumo de drogas (léase LSD) le hizo apartarse progresivamente de la realidad y encerrarse en un mundo propio. Se cuenta que durante su última etapa en el grupo, en numerosas actuaciones tocaba melodías diferentes a las que interpretaba el grupo.

Este fue el motivo para que el resto de miembros originales del grupo (Rick Wright, Roger Waters y Nick Mason) decidieran su abandono por causas evidentes y se apresuraran a contratar a un nuevo y talentoso guitarrista: David Gilmour, conocido de Barrett. Con el nuevo liderazgo de Waters el grupo consiguió establecer definitivamente un sonido característico, tras una breve etapa de experimentación (en los álbumes Atom heart mother, Ummagumma y More se forja el estilo que deslumbrará a partir de Meddle y su fantástica pieza Echoes).

Barret editó dos discos con canciones en solitario producidos por sus antiguos compañeros, pero su proceso de alienación era cada vez más evidente y costó finalizarlos por la inconsistencia mental del antiguo genio.

Con todo, Barrett siguió presente en el sentir del grupo. La muestra más evidente es el disco Wish you were here (1975), dedicado íntegramente a su figura (él es el "loco diamante" que brilla, y que todos desearían que estuviese). Durante su grabación, Barret visitó los estudios pero apenas podía reconocer a los que habían sido sus compañeros de fatigas. Waters también se apoyó parcialmente en la experiencia de su ex-compañero para crear la figura de Pink, el protagonista de la historia en torno a la cual gira el famoso disco de Pink Floyd The Wall (1979).

Desde su abandono del grupo, vivió con sus padres en Cambridge y en su propio mundo, totalmente alejado de la vorágine del rock.
Descanse en paz.
 
Las tapas son para el verano...
Varios comentarios recibidos a partir del artículo sobre la clasificación como pescado o marisco del pulpo y calamar los incluían dentro de la categoría "científica" de tapas (¡cuánta razón!).

A consecuencia de ello el Pobrecito Hablador os ofrece varias referencias de bares de tapas altamente recomendables para estómagos agradecidos (sin olvidar el bolsillo):


  • La esquinica (en Barcelona, Paseo de Fabra i Puig). Uno de los mejores establecimientos de este tipo. A la calidad de sus tapas une la cordialidad y saber hacer de sus camareros (un auténtico espectáculo verlos en acción), todo ello salpicado de un claro sabor aragonés (el dueño es de Albarracín, "el pueblo más bonito de Teruel", en palabras suyas. Totalmente de acuerdo). A pesar de no estar situado en el centro turístico, hay que tener paciencia y esperar en su "salica de espera" un rato antes de entrar. A destacar: la longanicica, los tigres y los guays (jarras de medio litro de cerveza).

  • La bodeguilla de Basilio (en Cuenca, c/Fray Luis de León). Pequeño pero castizo bar muy cercano al casco antiguo de Cuenca. Con cada ronda de bebida, una tapa más que generosa: ensalada con huevos de codorniz y jamón, patatas a lo pobre, etc. Con cuatro rondas puedes acabar más que cenado... Muy recomendable a pesar del reducido tamaño del local.

  • Alaska (Cerdanyola del Vallés, Paseo Acacias). Una terraza clásica del cinturón industrial barcelonés, imposible no esperar a partir de que se haga oscuro. A destacar las patatas bravas, antológicas años atrás. Ha descendido ligeramente la calidad, pero
    sigue siendo recomendable.

  • Roccomar (en Cuenca, c/Camino de Cañete). Un bar como el de "Cuéntame" en pleno siglo XXI con ambiente juvenil, pero con la esencia de la Cuenca de años atrás. Las patatas con corteza al mediodía constituyen toda una institución.



¿Queréis ayudar al Pobrecito Hablador a ampliar la lista de recomendaciones?
 
¿Un error de traducción? No, una decisión lógica
Hace escasas fechas el Pobrecito Hablador estuvo viendo un programa de televisión en el que entrevistaban a Ildefonso Falcones, el autor de La catedral del mar, novela histórica centrada en la construcción del templo gótico de Santa María del Mar en Barcelona.

Con ínfulas de intelectualidad, la conductora del programa planteó una curiosa pregunta al escritor: "¿Por qué el título de la novela en castellano es "La catedral del mar" y en catalán es "L'església del del mar"?"

El fondo real de la pregunta era: ¿Qué oscura razón se escondía para bajar de categoría canónica este templo en catalán? ¿O bien se trataba de un error en el título castellano?

Hay que tener en cuenta que el único templo en Barcelona que puede llamarse catedral con propiedad es el que se encuentra en la plaza del mismo nombre, porque tiene la sede arzobispal (eso lo han aprendido los contertulios de sobremesa del Pobrecito Hablador y él mismo tras mantener otra de sus indefinibles conversaciones y la posterior consulta al DRAE).

La respuesta del literato es de las que hacen historia. Esperando la periodista una sesuda justificación, el escritor salió al quite con un motivo lógico: si se hace la traducción del título al catalán son las mismas palabras que en castellano. Es decir, si se encuadernase la versión catalana con la traducción literal, no sería posible distinguir en una librería la versión castellana de la catalana. Es el editor el que quiere diferenciar sus productos.

El Pobrecito Hablador todavía recuerda la cara de la periodista tras la respuesta. Y es que con la fe del carbonero, el escritor había desmontado la rebuscada pregunta.

Vivir para ver.