Una interesante excursión dominical
Este domingo he salido con un nutrido grupo de amigos, a la vez que compañeros de trabajo y lectores asiduos del blog, a pasar el día a Girona. A menos de 100 km. de Barcelona, se trata de una pequeña capital de provincias cuyo casco antiguo tiene un encanto especial, más concretamente su antiguo barrio judío (llamado Call).
El día empezó a gusto de los golosos. Un copioso desayuno de chocolate con porras en casa de Lobito en Sabadell, para salir a continuación en dirección norte. Tras llegar apaciblemente a Girona y aparcar el coche, callejeamos con calma por el centro y aledaños de la Catedral, siguiendo el ritmo tranquilo de Pol, nuestro turista más joven (que pronto hará dos años).
Vermuts y conversaciones variadas (esa posible sesión monográfica sobre Grey causó furor) dieron paso a una comida en L'Arcada, una interesante trattoria junto al río Onyar. Tras postres y cafés, un pequeño paseo para acabar de hacer la digestión y realizar las primeras despedidas (nuestra querida Mafaldita y su media costilla, y un poco más tarde de La Otra, el Marido de la Otra y Pol).

Con tiempo de antelación y tranquilidad, nos dirigimos de vuelta a Sabadell para ver la última carrera de F1 de la temporada, con el título mundial en juego.
Convocados y bien abastecidos (frutos secos, cervecitas, bastoncitos a prueba de abandono...) en la humilde morada de la Cachonda habladora (a la que deseo una pronta recuperación de su galopante afonía, que abandonaba parcialmente para dedicarme "lindezas" como buena antagonista que es) disfrutamos viendo cómo Fernando Alonso se convertía por segunda vez en campeón mundial.
Poco más allá de las 21:15 dejamos a la Cachonda habladora tomando calditos y leche con miel para recuperar su habitual locuacidad, siempre al cuidado de su paciente y querido consorte. Quedaba un clásico Real Madrid - Barça, pero ya era demasiado para un solo día.
En resumen: una jornada sumamente agradable en una ciudad encantadora, donde echamos de menos a todos aquellos que por un motivo u otro no pudieron venir. Esperamos que la próxima vez podamos todos compartir otro día como éste.
El día empezó a gusto de los golosos. Un copioso desayuno de chocolate con porras en casa de Lobito en Sabadell, para salir a continuación en dirección norte. Tras llegar apaciblemente a Girona y aparcar el coche, callejeamos con calma por el centro y aledaños de la Catedral, siguiendo el ritmo tranquilo de Pol, nuestro turista más joven (que pronto hará dos años). Vermuts y conversaciones variadas (esa posible sesión monográfica sobre Grey causó furor) dieron paso a una comida en L'Arcada, una interesante trattoria junto al río Onyar. Tras postres y cafés, un pequeño paseo para acabar de hacer la digestión y realizar las primeras despedidas (nuestra querida Mafaldita y su media costilla, y un poco más tarde de La Otra, el Marido de la Otra y Pol).

Con tiempo de antelación y tranquilidad, nos dirigimos de vuelta a Sabadell para ver la última carrera de F1 de la temporada, con el título mundial en juego.
Convocados y bien abastecidos (frutos secos, cervecitas, bastoncitos a prueba de abandono...) en la humilde morada de la Cachonda habladora (a la que deseo una pronta recuperación de su galopante afonía, que abandonaba parcialmente para dedicarme "lindezas" como buena antagonista que es) disfrutamos viendo cómo Fernando Alonso se convertía por segunda vez en campeón mundial.
Poco más allá de las 21:15 dejamos a la Cachonda habladora tomando calditos y leche con miel para recuperar su habitual locuacidad, siempre al cuidado de su paciente y querido consorte. Quedaba un clásico Real Madrid - Barça, pero ya era demasiado para un solo día.
En resumen: una jornada sumamente agradable en una ciudad encantadora, donde echamos de menos a todos aquellos que por un motivo u otro no pudieron venir. Esperamos que la próxima vez podamos todos compartir otro día como éste.
Comentario:
Estáis!
perdón... el meñique me ha traicionado!
chau!
perdón... el meñique me ha traicionado!
chau!
Comentario:
Aunque de lejos,
estais todos muy guapos, sonrientes y resplandecientes, señal que lo pasásteis muy bien! ¡Me alegro!
Maribel, qué guapo Pol!! qué rubito!!!
Ale, a disfrutar nois!!!
besos,
Son.
estais todos muy guapos, sonrientes y resplandecientes, señal que lo pasásteis muy bien! ¡Me alegro!
Maribel, qué guapo Pol!! qué rubito!!!
Ale, a disfrutar nois!!!
besos,
Son.





