Roger Waters. Crónica de un concierto... con retraso
Sábado 21 de abril. Único concierto en España. Todas las entradas agotadas desde hace semanas, reventa a 200 euros y el Palau Sant Jordi a reventar. Gran expectación ante la llegada de Roger Waters con su Dark Side Of The Moon.
Un concierto también anhelado por el Pobrecito Hablador y Arken, su hermano, y en el que nos acompañó la sra. Arken. Tras 20 años podíamos ver juntos un grupo con la esencia de Pink Floyd encima del escenario... No podíamos dejar escapar la ocasión.

Musicalmente la actuación fue casi perfecta, ya que en algunos momentos el sonido llegó a distorsionar ligeramente. Waters demostró que, pese a su edad, conserva la voz en un estado envidiable. Por su parte, los integrantes de la banda que lo acompañaba mostraron un alto nivel, en especial el nuevo guitarrista Dave Kilminster.
Roger Waters además ofreció un impresionante espectáculo de imagen y sonido. Una gigantesca pantalla trasera presidió en todo momento la actuación, mientras que se iban desatando llamaradas, fuegos artificiales, lluvia de pequeños trozos de papel y hasta un gran cerdo volante teledirigido que sobrevoló al público mientras sonaban los acordes de 'Sheep'.
A modo de prólogo, una radio que iba sintonizando diferentes canciones (gran animación y risas con los fragmentos de ABBA), y numerosos guiños a canciones antiguas de postguerra. Se apagan las luces del pabellón y el grupo liderado por Waters empieza con una potente versión de 'In The Flesh', que resultó más impactante gracias a la proyección de los martillos de 'The Wall' desfilando a paso marcial en la pantalla trasera.
A partir de ese momento, la banda repasó varios de los temas más conocidos de Pink Floyd como 'Mother' o 'Wish You Were Here', además de varias canciones del propio Waters en solitario. Respecto de estos últimos, destacó la autobiográfica 'Leaving Beirut'.
Tras un descanso de 15 minutos, Waters y su banda retornaron al escenario para desarrollar de manera íntegra el álbum The Dark Side Of The Moon, que da nombre a la gira. Perfecta ejecución de este clásico del rock progresivo, culminado por una gran pirámide giratoria situada en la parte superior central del Sant Jordi y que proyectaba por un lado un rayo de luz blanca que se descomponía en los colores del arco iris por el otro (para profanos: es el motivo de la portada de este disco).
45 minutos en los que los intérpretes dieron lo máximo de sí al revivir este clásico (gran Carol Kenyon en The Great Gig in the Sky). Tras acabar este bloque, Waters abandonó el escenario. Ante el entusiasmo de la gente, entró de nuevo para situarse en el centro del escenario, sonaron los acordes del tema central de 'The Wall' y, entonces, llegó el delirio.
El concierto se cerró con varios temas del mismo disco (la célebre Another brick in the wall part II y detrás Nobody home, Vera, Bring the boys back home...) siendo Comfortably numb un perfecto colofón.
Cercanos a la afonía e ilusionados, volvimos a casa con la satisfacción de haber cumplido un anhelo de hermanos y de haber disfrutado de un concierto que, en niveles de calidad de sonido e imagen, pocas veces más podremos ver.
A ver cuándo lo repetimos, sr. y sra. Arken. Empecemos a practicar: "Hey, chicha..."
Un concierto también anhelado por el Pobrecito Hablador y Arken, su hermano, y en el que nos acompañó la sra. Arken. Tras 20 años podíamos ver juntos un grupo con la esencia de Pink Floyd encima del escenario... No podíamos dejar escapar la ocasión.

Musicalmente la actuación fue casi perfecta, ya que en algunos momentos el sonido llegó a distorsionar ligeramente. Waters demostró que, pese a su edad, conserva la voz en un estado envidiable. Por su parte, los integrantes de la banda que lo acompañaba mostraron un alto nivel, en especial el nuevo guitarrista Dave Kilminster.
Roger Waters además ofreció un impresionante espectáculo de imagen y sonido. Una gigantesca pantalla trasera presidió en todo momento la actuación, mientras que se iban desatando llamaradas, fuegos artificiales, lluvia de pequeños trozos de papel y hasta un gran cerdo volante teledirigido que sobrevoló al público mientras sonaban los acordes de 'Sheep'.
A modo de prólogo, una radio que iba sintonizando diferentes canciones (gran animación y risas con los fragmentos de ABBA), y numerosos guiños a canciones antiguas de postguerra. Se apagan las luces del pabellón y el grupo liderado por Waters empieza con una potente versión de 'In The Flesh', que resultó más impactante gracias a la proyección de los martillos de 'The Wall' desfilando a paso marcial en la pantalla trasera.
A partir de ese momento, la banda repasó varios de los temas más conocidos de Pink Floyd como 'Mother' o 'Wish You Were Here', además de varias canciones del propio Waters en solitario. Respecto de estos últimos, destacó la autobiográfica 'Leaving Beirut'.
Tras un descanso de 15 minutos, Waters y su banda retornaron al escenario para desarrollar de manera íntegra el álbum The Dark Side Of The Moon, que da nombre a la gira. Perfecta ejecución de este clásico del rock progresivo, culminado por una gran pirámide giratoria situada en la parte superior central del Sant Jordi y que proyectaba por un lado un rayo de luz blanca que se descomponía en los colores del arco iris por el otro (para profanos: es el motivo de la portada de este disco).
45 minutos en los que los intérpretes dieron lo máximo de sí al revivir este clásico (gran Carol Kenyon en The Great Gig in the Sky). Tras acabar este bloque, Waters abandonó el escenario. Ante el entusiasmo de la gente, entró de nuevo para situarse en el centro del escenario, sonaron los acordes del tema central de 'The Wall' y, entonces, llegó el delirio.
El concierto se cerró con varios temas del mismo disco (la célebre Another brick in the wall part II y detrás Nobody home, Vera, Bring the boys back home...) siendo Comfortably numb un perfecto colofón.
Cercanos a la afonía e ilusionados, volvimos a casa con la satisfacción de haber cumplido un anhelo de hermanos y de haber disfrutado de un concierto que, en niveles de calidad de sonido e imagen, pocas veces más podremos ver.
A ver cuándo lo repetimos, sr. y sra. Arken. Empecemos a practicar: "Hey, chicha..."
Comentario:
Arken,
"Ai si yu in de dar saaaai of de muuuun..."
Pues a ver si es verdad, que podamos repetir esta clase de experiencias más de una vez.
El primero de los conciertos al que fuimos juntos fue al de Jarre en Barcelona, en el año 93. Flipamos en colores.
El segundo ya fue el de Eric Clapton en el 2005. Y nos lo pasamos genial.
Ahora el de Roger Waters. Sin comentarios después de todo lo que he dicho...
¿Qué podrá ser lo próximo?
"Ai si yu in de dar saaaai of de muuuun..."
Pues a ver si es verdad, que podamos repetir esta clase de experiencias más de una vez.
El primero de los conciertos al que fuimos juntos fue al de Jarre en Barcelona, en el año 93. Flipamos en colores.
El segundo ya fue el de Eric Clapton en el 2005. Y nos lo pasamos genial.
Ahora el de Roger Waters. Sin comentarios después de todo lo que he dicho...
¿Qué podrá ser lo próximo?
Comentario:
"Gui don nid no eduquiexon
gui don nid no zout controooo
no dar sacarmas in de clasrum
Cichers lif de quids aloun
HEEEEEYYYYYY CHICHAAAA LIF DE QUIDS ALOOOOUNNNN
ol in ol is yas a noder brik in the guooooorrrrlllllll
ol in ol yu ar yast anoder brik in de guooorrllll"
Realmente brutal, gracias Salva por invitarnos a ver el concierto.
Era algo que teníamos pendiente...Por casualidades de la vida, yo fui al concierto del 88 cuando aún existía el estadio de Sarriá y Salva fue al del 94, al que yo no pude ir.
Pink Floyd es algo que nos ha gustado siempre a los 2 (en la epoca de los vinilos, Salva los compraba del Jarre y aqui el menda de Pink Floyd, aunque la mitad los sacabamos del Dragon y nos lo copiabamos a cinta).
La verdad es que un concierto donde practicamente todo corresponde a "El Muro" y "The dark side of the moon" es un exito asegurado. Si se une que muchas de ellas nos sabemos la letra al dedillo, imaginaros...
Salimos los dos afónicos, además de medio emporraos (fuimos fumadores pasivos) porque cuando se va a un concierto de estos es para ir al gallinero... con todas sus consecuencias
Es cierto que salimos superilusionados de poder haber visto este concierto. Ahora nos queda un imposible... Si ya se han juntado "The Police", he oido rumores de una Gira de Genesis con Phil Collins (pero no vienen a España), y hasta "los toreros muertos" se reunen, por que no una gira conjunta de Pink Floyd con Roger Waters... Preguem al senyyyooooooorrrrr, para que algun dia se haga realidad.
Pobrecito hablador (coño, cada vez que tengo que escribir el seudónimo no se que me dá... A ver si te pones uno más corto...;) ), sabes que si logramos colocar a los chiquillos ya intentaremos repetirlo otra vez...
gui don nid no zout controooo
no dar sacarmas in de clasrum
Cichers lif de quids aloun
HEEEEEYYYYYY CHICHAAAA LIF DE QUIDS ALOOOOUNNNN
ol in ol is yas a noder brik in the guooooorrrrlllllll
ol in ol yu ar yast anoder brik in de guooorrllll"
Realmente brutal, gracias Salva por invitarnos a ver el concierto.
Era algo que teníamos pendiente...Por casualidades de la vida, yo fui al concierto del 88 cuando aún existía el estadio de Sarriá y Salva fue al del 94, al que yo no pude ir.
Pink Floyd es algo que nos ha gustado siempre a los 2 (en la epoca de los vinilos, Salva los compraba del Jarre y aqui el menda de Pink Floyd, aunque la mitad los sacabamos del Dragon y nos lo copiabamos a cinta).
La verdad es que un concierto donde practicamente todo corresponde a "El Muro" y "The dark side of the moon" es un exito asegurado. Si se une que muchas de ellas nos sabemos la letra al dedillo, imaginaros...
Salimos los dos afónicos, además de medio emporraos (fuimos fumadores pasivos) porque cuando se va a un concierto de estos es para ir al gallinero... con todas sus consecuencias
Es cierto que salimos superilusionados de poder haber visto este concierto. Ahora nos queda un imposible... Si ya se han juntado "The Police", he oido rumores de una Gira de Genesis con Phil Collins (pero no vienen a España), y hasta "los toreros muertos" se reunen, por que no una gira conjunta de Pink Floyd con Roger Waters... Preguem al senyyyooooooorrrrr, para que algun dia se haga realidad.
Pobrecito hablador (coño, cada vez que tengo que escribir el seudónimo no se que me dá... A ver si te pones uno más corto...;) ), sabes que si logramos colocar a los chiquillos ya intentaremos repetirlo otra vez...





