El loco diamante ha dejado de brillar
Recientemente se ha hecho público que a principios de julio murió Syd Barret. A mucha gente este nombre no le dice nada; para otros es uno de los músicos más influyentes del siglo XX.Se trata de uno de los fundadores del mítico grupo británico Pink Floyd (uno de los favoritos del Pobrecito Hablador), en el que estuvo en su época más psicodélica.
Guitarrista y verdadero motor creativo de la banda durante sus primeros discos (The piper at the gates of dawn y A Saucerful of secrets), su intenso consumo de drogas (léase LSD) le hizo apartarse progresivamente de la realidad y encerrarse en un mundo propio. Se cuenta que durante su última etapa en el grupo, en numerosas actuaciones tocaba melodías diferentes a las que interpretaba el grupo.
Este fue el motivo para que el resto de miembros originales del grupo (Rick Wright, Roger Waters y Nick Mason) decidieran su abandono por causas evidentes y se apresuraran a contratar a un nuevo y talentoso guitarrista: David Gilmour, conocido de Barrett. Con el nuevo liderazgo de Waters el grupo consiguió establecer definitivamente un sonido característico, tras una breve etapa de experimentación (en los álbumes Atom heart mother, Ummagumma y More se forja el estilo que deslumbrará a partir de Meddle y su fantástica pieza Echoes).
Barret editó dos discos con canciones en solitario producidos por sus antiguos compañeros, pero su proceso de alienación era cada vez más evidente y costó finalizarlos por la inconsistencia mental del antiguo genio.
Con todo, Barrett siguió presente en el sentir del grupo. La muestra más evidente es el disco Wish you were here (1975), dedicado íntegramente a su figura (él es el "loco diamante" que brilla, y que todos desearían que estuviese). Durante su grabación, Barret visitó los estudios pero apenas podía reconocer a los que habían sido sus compañeros de fatigas. Waters también se apoyó parcialmente en la experiencia de su ex-compañero para crear la figura de Pink, el protagonista de la historia en torno a la cual gira el famoso disco de Pink Floyd The Wall (1979).
Desde su abandono del grupo, vivió con sus padres en Cambridge y en su propio mundo, totalmente alejado de la vorágine del rock.
Descanse en paz.





