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Los grandes y pequeños detalles de este planetilla...
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Travesía siberiana - Santander Madrid
Hoy estoy en Madrid de milagritos, después de la que cayó ayer.




Si, ayer nos pilló la Gran Nevada, esa que por muy anunciada no dejó de ser impresionante. En realidad la vista de la ciudad de Burgos lo decía todo. Llegamos allí gracias a que seguimos a una máquina quitanieves a 60 Km/hora por el páramo de Masa mientras yo pensaba que iba a salir disparado hacia la cuneta en cualquier momento. Pero no fue así gracias a Dios, esta gente sabe lo que hace. De hecho los coches que nos seguían se quedaron tirados pronto. En su lugar yo hubiera hecho lo mismo, no es lo mismo seguir a una quitanieves que a un coche normal.

Por cierto, lo de las cadenas conviene practicarlo. Hasta que conseguí ponerlas se me helaron las manos, me hice un corte en un dedo, y me desesperé bastante. Ciertamente la nieve en grandes cantidades como que empalaga...




En fin, el caso es que no sin contratiempos la idea era llegar a Burgos y parar en un bar a descansar del susto, pero aún quedaba lo peor. La vista de Burgos era desoladora, podría ser perfectamente una ciudad fantasma, en la que los coches estaban sepultados literalmente y tan sólo se adivinaban bultos rodeados por casi un metro de nieve, que también cubría por completo las rotondas.

Sólo estaba limpia la marca de las ruedas, por lo que lo mejor fue seguir el camino hacia Madrid. Las gasolineras estaban bloqueadas en sus entradas y salidas, los coches se iban quedando en las cunetas, y de hecho en un momento en que nos quedamos a un lado de la carretera para dejar pasar a una quitanieves, ésta se fue contra la mediana y se quedó allí atascada.

Limpiamos un poco la nieve de delante de las ruedas y salimos en primera, y así hasta Somosierra, con paradas muy largas y todoterrenos gigantes que adelantaban por las cunetas y luego se quedaban tirados o directamente volcaban. Y nosotros en primera con un utilitario que se portó como un campeón.

La última sorpresa era que todavía en la zona de la Sierra nos esperaba una capa de hielo en la carretera, así que en primera y poco a poco al final llegamos, eso si, con un patinazo al entrar al garaje ^_^

Al final, 14 horas en hacer el trayecto Santander-Madrid. Pero llegamos, cosa que no pudo decir todo el mundo. Esperemos que no se vuelva a repetir una situación así, porque directamente yo me quedo en la cuneta o antes: en casa.

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