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"Recado de Escribir", de Santiago Delgado
Opiniones de actualidad y creaciones literarias
Acerca de
Santiago Delgado es Profesor de Literatura y escritor
 
De mozárabes en Las Claras




Escucho, con delectación propia de adicto, a Isabel Velázquez, latinista madrileña, hablar del legado mozárabe en Las Claras. Nos muestra pizarras visigodas de más acá del 711, demostrando que hubo Hispania, después de Guadalete. Su palabra encendida me hace recordar a los últimos mozárabes murcianos, o tudmirenses, que todavía existían el XI. Y recuerdo las palabras de Rodríguez Llopis sobre el asunto. García Ximénez fue un castellano que mantuvo Aledo cristiana tres años de fines del XI. Imaginé un poema en el que hablan el paladín burgalés y un mozárabe que sale con él desde Aledo, cercada por el almorávide Yusuf. Alfonso VI vino a liberarlos, y decidió no defender la plaza. Ahí van ambos textos, prosa y verso.
"Cuando a fines del siglo XI, tropas castellanas enviadas por Alfonso VI conquistaron Aledo y se mantuvieron allí durante algunos años, los mozárabes del entorno aprovecharon la ocasión para introducirse en la villa y colaborar con ellos. Son las últimas noticias que se conservan de estas minorías" (R. Ll.).
Altas eran las llamas / que se veían / Altas eran las llamas / e bien complidas, / cuando Alfonso, el sesto, / de Aledo se iba, / buscando camino cierto / hasta Castilla. // Altas eran las llamas / e bien complidas, / cuando Alfonso, de Aledo / se salía, / mandando quemar torres / et almenías. // Ya Alfonso cabalgaba, / el primero iba. / Et con él la mesnada, / muda seguía, / que no aquel paladín / de Don Garçía, / que Ximénez por todos / se le desçía; / caballero como él / allí no había. / Lloraba de sus ojos, / et tal desçía: / -¡Ay, muralla de Aledo, / alta e garrida, / nido de águilas fuiste, / hoy de gallinas! // ¡Ay, muralla de Aledo, / mucho os quería, / mas hoy de aquí me parto / sin alegría! / Tres annos te mantuve / en cristianía, / Aledo, con las armas / et mi valía. / Frente a miles de moros / mi fe vençía... / Pero ya hoy, Alfonso, / de ti se huía. / Y Yúsuf, ese infiel, / bien se reía. / ¡Lexos quedan cristianos, / lexos Castilla...! // Oyó desçir murçí / que entr´ellos iba, / et ansí respondióle / sin acedía: / -Mil annos ya mi sangre / la Cruz sabía, / desque apóstol Santiago / bien la desçía / de Cartagena a Espanna, / cuando Castilla / non era nata en mundo, / nin tal había. / de romanos e griegos / porción había, / et godos de Toledo / bien se veían. / Mil annos ya mi sangre / la Cruz sabía, / y a María rezaban / e la querían... / Si tres annos lamentas, / buen Don Garçía, / por dexar esta tierra / de maravilla, / cuánto he de llorar yo / que aquí nasçía... / Yo, que ya non poseo / la tierra mía, / et dexo río e mar / que bien quería." // Miróle el espadero / et fincó aína / espuela a su caballo, / que non quería / partir pena con quien / más della había. // Altas eran las llamas / que se veían. / Aledo, ayer cristiana, / mora se hacía. // Altas eran las llamas / e bien complidas, / cuando Alfonso el sesto, / de Aledo se iba.

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