Quien nada escribe

Quien nada escribe
y no habrá de ser, por consiguiente,
jamás con los ojos escuchado…
Quien nada escribe
y no se derrama en letra,
sobre el limpio papel en blanco…
Quien nada escribe
y deja dormir eternamente
risas, sombras, alegrías y quebrantos…
Quien nada escribe
y deja pasar la vida eternamente
durmiendo, pero jamás soñando…
Ése, quien nada escribe,
sea entre los hombres todos anatema,
el más pobre entre los pobres posible;
y sea también de todos el más avaro.
Pues sólo él, únicamente,
entre todos los humanos,
posee las exactas sombras,
las perfectas esquinas
de todas sus zozobras,
de todos sus pesares y sentires,
de su risa y de su llanto.
Mas, si con nadie las comparte,
nunca sabrá,
aquella medida inconcreta
que el lector devuelve
cual espejo convexo o cóncavo;
liso jamás, nunca plano.
Aquella medida
que sirve para sabernos
puramente humanos,
por sentir de otros humanos
el contacto.
Sólo él,
quien nada escribe,
conoce el cielo que ha soñado,
el aire que ha sentido
y el suelo que ha pisado.
Pero es un falso conocer,
un aparente interpretar,
un tesoro equivocado.
Sentimiento incompartido,
puerta falsa es
al vacío pavoroso de la soledad,
vacua nada de lo extraviado.
Ni una carta de amor,
ni un poema,
ni una nota protestando;
ni una tarjeta postal,
ni una queja, llena de considerandos…
Quien nada escribe,
anatema sea de lo humano,
y olvidado quede por el mundo,
pues no otro fue su intento,
sino ése… estar hecho del polvo
que la nada, en la nada va dejando.
Garrucha-Mojácar, 3-4 de Febrero, 2004 / 31 de Marzo 2006
Comentario:
Me agrdó mucho su blog. (sorry por lo breve)
Comentario:
Está muy bien, chico. Lo único, la pena que da la pobre gente que no escribe. Tampoco hay que hacerles tanto cargo, hombre, al fin y al cabo tienen su compensación: viven como más descuidados.
Me apunto tu blog para entrar de vez en cuando a ver qué hay. Un abrazo.
Me apunto tu blog para entrar de vez en cuando a ver qué hay. Un abrazo.
Comentario:
Magnífico. Me parece estupendo. Este poema me hubiera gustado mucho haberlo escrito yo. Para que mantenga su frescura y no se enturbie su aroma, evito ahora cualquier palabra que pueda glosarlo. Un abrazo.





