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"Recado de Escribir", de Santiago Delgado
Opiniones de actualidad y creaciones literarias
Acerca de
Santiago Delgado es Profesor de Literatura y escritor
 
Loor a Paquito Chocolatero

Don Gustavo Pascual Falcó, autor de Paquito el Chocolatero (Concentaina)

Sí, loor a Don Gustavo, y a Concentaina, su pueblo, y a Alicante toda, su tierra. Y a España misma, que tanto y tan bien se siente representada por este impar pasodoble, rey de los pasodobles, al alimón con el cartagenero Suspiros de España. Éste, para la nostalgia, que ya tendrá su recado de Escribir. Y aquél para la fiesta. Sucede que tengo las notas de Paquito en la cabeza desde que saliera el estupendo anuncio de la cerveza San Miguel en la tele. Y la tengo en esa versión danzada en conjunto, un poco a la rusa, pero que es a la universal, como lo demuestra la variopinta vestimenta étnica de los aburridos clientes del local del Lejano Oeste, hasta que llega Paquito.

Y loor a su creador. Don Gustavo Pascual Falcó, alicantino de Concentaína, como queda dicho. El año que viene se cumplirán setenta años desde su composición. Era el verano de 1937. La guerra no aconsejaba moverse mucho. Al enfermizo Gustavo le darían por excedente de cupo en la mili, por padre mayor de 60 años. De pronto, en una siesta de chicharras y calorazo, Don Gustavo, le dijo a su cuñado:

-¿Cuál de estas tres partituras quieres que te dedique, Paco?

Las miró el aludido, y dijo:

-Esta, que es un pasodoble.

Y, dicho y hecho. Tomó recado de escribir, y puso arriba: Paquito, el chocolatero. Aludía así a la profesión de la familia de su mujer, chocolateros de Concentaína. A partir de ahí, la partitura inició un vuelo alrededor del mundo, que todavía no ha parado. Yo, cuando la oía antes, siempre me imaginaba a los moros, más a los moros que a los cristianos, de Concentaina o Alcoy, desfilando todo marchosos ellos por las calles de ambas poblaciones, entre las dos filas de personal que las contempla. Escoltados también por los letreros comerciales en valenciano y español. No en catalán y castellano. Y se me mueven las piernas y el corazón. Y siento que es algo verdadero esto de ser español, verdadero, festivo, e inocente, sobre todo inocente. No me avergüenzo en absoluto, de esta manera inocua de pequeño patriotismo. Ni tampoco se me hincha el pecho de orgullo. Eso es otra cosa, de la que no se habla aquí, y de la que no debiera ocuparse más aquesta prosa. Me gusta sentirme español escuchando Paquito Chocolatero. Ya está. Nada más.

-¡Hey, boys!

Dice este nuevo Paquito, tras coger sendas botellas de cerveza española en las manos.

El cantante de Country, músico como Don Gustavo, ve la llegada de la fiesta a su local, y aprovecha la ocasión:

-¡Pakitoou!

Y se inicia la espléndida obertura de la pieza. A la tercera nota, ya se ha iniciado la movida. Todos cogidos del brazo, avanzan y retroceden, levantando la pierna al grito del cosaco:

-¡Hey… Hey….!

Me voy a descargar Paquito en el móvil ahora mismo. Vale.

 
Comentario:
Tema. Historia. Costumbrismo. Curiosidad. Alegría. Un (3).
 
Comentario:
¡Qué bien visto ese anuncio y qué bien interpretados los sentimientos que provoca!
¡Ah! Lo de descargarse "Paquito el chocolatero" para´el móvil es una buena idea. Tal vez lo haga yo también.
No