Como Vallejo

Un día amaneceré profundamente dormido.
No lograré despertar.
y alguien se dará cuenta, sin sorpresa, de que ya no estoy.
Lunes será, y no me corro,
pues lunes es, el día del cual
me ha sido dado ya tener el sueño.
Escucharé cuchicheos en mi entorno
y les oiré hablar de la dulce sonrisa con que he muerto.
Luego, cuando me amortajen,
me levantaré de mí, dejando mi cuerpo solo…
Vestido de blanco,
el yo que fui a los treinta y seis años
se irá por los pasillos, invisible,
buscando la puerta de salida.
Ya no peso nada, pero me voy andando,
como dando un paseo. Sin ruido alguno,
ni al abrir, ni al cerrar la puerta.
En la calle, me habrá de esperar un autobús vacío,
blanco también, sin conductor.
Atravesaremos la ciudad sin semáforos cerrados,
pero en medio del tráfico.
Al llegar a las afueras, una densa niebla,
amable y tranquila, irá cubriendo perfiles,
volúmenes, colores, sombras…
Y unas buenas gentes, en albas túnicas envueltas,
comenzarán a saludarme con la mano.
Se detendrá el autobús,
y yo descenderé. Me estarán esperando
tres desconocidos sonrientes,
de quienes nada sé, sino que habré de seguirlos
donde me lleven.
Entonces, el sueño se acaba.
Encuentro que poseo una gran sensación de ser yo mismo,
más grande que nunca.
Lunes será, digo, y muy de mañana,
cuando todo suceda.
Lo sé como si ya hubiera tenido la experiencia;
Como si ya hubiera sucedido,
como si fuera un cuento encargado
por alguien a quien no conozco,
anónimamente solicitado.
Y, como el Réquiem de Mozart, será algo inacabado,
Detenido, eternamente inmóvil.
Santiago Delgado
Comentario:
Foto preciosa acompañada de un texto precioso...gracias





