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"Recado de Escribir", de Santiago Delgado
Opiniones de actualidad y creaciones literarias
Acerca de
Santiago Delgado es Profesor de Literatura y escritor
 
Los Borgia, fue eso; pero no así

César Borgia, por L Da Vinci
La película, gran producción española. Casi bien la restauración de la época, salvo algún barroco escapado por alguna escena. Y, oh desastre, hasta algún neoclasicismo arquitectónico. No importa. Todo cabe en la época. Todo, menos el lenguaje. Y no hablo de los idiomas. A mí me hubiese gustado escuchar valenciano, italiano, latín, por supuesto, y haber dejado el castellano, aún no español, para el momento sublime en que Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, lo detiene en tierras de Nápoles, donde ha ido engañado por el mismo Papa Della Rovere. Hablo de mentalidades. No aparece el cinismo ni la hipocresía por ninguna parte. La corrupción es clara y manifiesta. Y no era así. La maldad se producía sutil, velada. La ambición que se muestra en la película es cutre y espectacular. Apoyada en un lenguaje moderno que echa por tierra cualquier intento de sublimar la acción. El tuteo incesante, la manifestación de los deseos tal cual, sin inteligencia alguna, degradan la película, la época y el esfuerzo mismo de producción. Alejandro VI no era Al Capone. Era mucho más malvado, cierto, pero se gastaba otro talante. No hay nada de refinamiento en las disputas con los Orsini, Colonna, Sforza, Della Rovere… Manca finezza. Lo dicho: fue eso, pero no así.
Una sorpresa, imposible pasarla sin más. Salté de la butaca cuando escuché el nombre de Olverrotto de Fermo. No podía ser otro sino el Oliveretto de Fermo de Manuel Machado. Yo creí, en mi ignorancia, que era una invención del poeta sevillano. Recordemos el poema:
OLIVERETTO DE FERMO, DEL TIEMPO DE LOS MÉDICIS(-A Ricardo Calvo-)
Fue valiente, fue hermoso, fue artista. / Inspiró amor, terror y respeto. // En pintarle gladiando desnudo ilustró su pincel Tintoretto. / Machiavelli nos narra su historia de asesino elegante y discreto. // César Borgia lo ahorcó en Sinigaglia... / Dejó un cuadro, un puñal y un soneto.
Oliveretto es uno de los conjurados que César Borgia, anticipándose a ellos, prende en el pequeño pueblo costero oriental de Sinigaglia. Por cierto, el cronista de este suceso, ya lo dice Manuel Machado, fue, nada menos, que Nicolás de Maquiavelo. Un lujo.
Y un lujo escuchar el nombre de Lorca, Ramiro de Lorca, alcaide de la misma Sinigaglia, decapitado por el propio Borgia. Personaje histórico. Debió ser servidor de los Borgia. Rodrigo Borgia antes que Papa, fue Obispo de Cartagena, residente en Murcia; y ello, aunque jamás pisara tierra murciana. Acaso este Lorca fuera un cliente de los setabenses Borjas, luego Borgias, y marchara con ellos a Roma. Midió mal su traición, y acabó como se cuenta en la película.
Otra familiaridad. El Gran Capitán embarca a César Borgia hacia España. ¿Desembarcaría en Cartagena? Su primera prisión fue Chinchilla, en el camino a Toledo. Murió en las guerras civiles navarras que antecedieron a la incorporación a Castilla del viejo reino. Vale.
No