La catedral del Mar, en Barcelona

Nunca había ido a ver la Catedral de Santa María del Mar, en Barcelona. Mis visitas a la ciudad, fugaces y de tránsito, no lo habían permitido. Ahora, ha sido posible ese encuentro, del que estoy encantado. De la mano de un profesor de Catalán, encontrado de casualidad, una de esas ocasiones que el destino disfraza de casualidad, anduvimos el corto trecho que separa las Ramblas de las dos catedrales barcelonesas. Me impresionó la sencilla nave, una sola, y el, ábdside diáfano, y las columnas, de alta espiritualidad. Y todo pensado tan sólo para el pueblo llano, que la construyó, según hemos aprendido muchos españoles por la novela de Ildefonso Falcones. No hay coro para canónigos, ni cátedra para obispo. Las capillas son abiertas, y no hay espacio para la privacidad curial, siempre privilegiada. Por eso, le dije a quien nos la enseñaba:
- Miquel Angel, esta es la primera Catedral que veo que incorpora la democracia.
Para quien ha leído la novela de Falcones, La Catedral del Mar, está claro el apelativo. Gentes de la costa levantaron, con sangre y sudor, esfuerzo, incomprensión y ánimo impar el templo a la Intercesora, Madre de todos los cristianos.
Sin conceder casi nada a la Retórica, en homenaje a las anónimas manos que la construyeron, de manera sencilla y directa, en rima pobre popular, compuse este poema para verbalizar la emoción que ambas, Catedral y novela, provocaron en mi espíritu:
LA CATEDRAL DEL MAR, BARCELONA
A Ildefonso Falcones
Alto columnario
de gótica traza,
que el pueblo llano
alzó junto al mar,
brazo a brazo,
piedra a piedra,
año tras año,
generación a generación
en aquella Barcelona
de gremios y de barcos,
de guerras y abusos feudales,
de epidemias y de estragos…
HOY, que he venido a verte,
el homenaje de mi emoción
te rindo admirado.
Y al mundo entero proclamo
que templo alguno
puede mostrar tan preclaro
su origen popular, verdadero,
hueco de abades y prelados;
antes repleto todo él,
de hombres y mujeres del común,
uno por uno, todos ellos honrados.
6-9 de septiembre de 2007
Comentario:
La verdad es que es una de esas maravillas del gótico catalán que tan bien nos explicaba Mª Luisa, la profe de Historia del Arte. Yo la visité hace 5 años, en un viaje para ver a la familia, expresamente dediqué una tarde a recorrer el barrio y adentrarme en lo magnífico de su sencillez, en su austera altura.
Un placer descubrir este espacio.
Un placer descubrir este espacio.





