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"Recado de Escribir", de Santiago Delgado
Opiniones de actualidad y creaciones literarias
Acerca de
Santiago Delgado es Profesor de Literatura y escritor
 
Defensa de Cervantes
Realmente, este escrito no es, en propiedad, una defensa. Me refiero a las sospechas que de homosexualidad vienen recayendo sobre Don Miguel de Cervantes Saavedra, finado el sábado que viene hará 389 años en Madrid y autor del mismo Quijote cuyo IV Centenario celebramos este año de gracia 2005. En primer lugar no se trata, en todo caso, de acusación. Nadie es culpable de ser homosexual. Tampoco de ser heterosexual, aunque a algunos les gustaría. Y, por supuesto, para nada se involucran la valía literaria de su obra y su condición humana en cuanto a su práctica sexual de preferencia. También aunque a algunos les pese. Cervantes debe su hondura humana a su particular condición de persona, ni más, ni menos.
Vienen las determinaciones de homosexual, sobre todo, de su etapa de cautivo –eufemismo de esclavo- en Argel. Allí trató de escaparse hasta cuatro veces, y las cuatro fue perdonado. También en las cuatro requirió para sí toda la responsabilidad, eximiendo al resto de cristianos que lo acompañaban de culpabilidad alguna. Se dice que el Bey de Argel, Hasán Bajá, conocido homosexual, le perdonó otras tantas veces la vida a cambio de sus favores sodomitas. Es posible. Los tormentos, continuados hasta la muerte, que esperaban a los cautivos reapresados eran espantosos; mucho más si eran reincidentes. Pero aceptar ser sodomizado para salvar la vida no es algo reprobable. Acaso la famosa frase cervantina:
-La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida.
Y, pues, si por la libertad se puede aventurar la vida, qué importa, para salvar la vida ese pormenor somático de la sodomización. Miguel Espinosa dijo también lo mismo. Lo hizo en "Escuela de Mandarines". No importa el contexto, que aunque es otro, les aseguro que viene a cuento. Las palabras del personaje de Espinosa ante quien le reprocha apariencia de cooperación con la Feliz Gobernación, son:
-¡Toma! Para salvar la vida, cuestión nada inmoral.
Es decir, el más que probable hecho de que Cervantes fuese conocido de varón, no significa nada, en puridad de hechos. Ni demuestra que fuera homosexual, ni deja de demostrarlo. Como tampoco demuestra nada el también hecho comprobado de que tuvo dos hijos, uno en Italia, llamado Promontorio, y otra en España: Isabel. Ambos espurios, fuera del matrimonio.
Un dato que abona su sexualidad normativa del tiempo: la heterosexualidad, es que no fuera mencionada la contraria por su plagiador Avellaneda entre las muchas injurias con que obsequia al de Alcalá en su Quijote Apócrifo.
Quede pues la controversia en dos acuerdos: Primero, la condición sexual del autor es ajena a su valor como literato. Segundo, no tenemos pruebas determinantes acerca de cuál fuera, en realidad, dicha condición sexual. Pruebas circunstanciales de algún peso, sí. Quien intente hacerlas conclusivas, en un sentido o en otro, yerra. Vale.
 
Comentario:
Y qué más dá lo que fuera...me pregunto.Y si lo fué...pues también ... qué más dá. No voy a ser una de las personas que lea todas las obras de Cervantes para comprobar el uso de adverbios de tiempo y determinantes demostrativos.
 
Comentario:
Tal y como ha demostrado la Lingüística Computacional de modo irrebatible, los escritores homosexuales tienden a usar un 16% más de adverbios de tiempo y un 21% de determinantes demostrativos que los escritores heterosexuales. Aquellas personas interesadas en la citada comprobación sólo tienen que leer las obras de Cervantes (de la primera a la última) y comunicarnos a los demás tan notoria constatación. Lo agradeceríamos profundamente.
No