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"Recado de Escribir", de Santiago Delgado
Opiniones de actualidad y creaciones literarias
Acerca de
Santiago Delgado es Profesor de Literatura y escritor
 
Dejar de fumar


Los que nunca hemos fumado no podemos entender el sacrificio que supone, o debe suponer, divorciarse del tabaco, así, de la noche a la mañana. Hay toda una mafia internacional de mutuo entendimiento, entre los fumadores de todo el mundo. Fumar acerca a las personas, pero las va matando poco a poco. Fumar acrecienta el diálogo y promueve el entendimiento entre los seres humanos. Siempre hay más humanidad en una sala de fumadores que en la sala de los sanos de pulmones, por lo general. El gran invento del milenio sería encontrar un antitodo que limpiase por completo los pulmones luego de cada cigarrillo. Pero no existe tal, y hay que acudir, ay, a la voluntad personal para poder cumplir con lo cívicamente correcto, que es reconocer que prima el derecho del no fumador.

Me siento solidario con los neo-exfumadores. Todos son exiliados de un paraíso prohibido, en el que, además, malgozaban sobremanera, debido a la mala conciencia sembrada por el continuo azote de las advertencias de los responsables de salud. ¿Quedan fumadores orgullosos de serlo? Me temo que sea especie en extinción, e incluso que degenere en actitudes excluyentes tipo del orgullosamente solos. Entre los no fumadores de cuna y los fumadores no vergonzantes siempre existió una connivencia secreta que escapaba a las pesquisas de los conversos y los inquisidores de la salud, intolerantes del aire limpio.

Soy partidario de los exfumadores que no abominan del tabaco, y aspiran a volver al cilindrín humeante cuando lleguen a esa edad en que no da vergüenza decir lo que uno piensa, y no se para mientes en que sea o no sea conveniente expresar en público tal o cual idea. Los que consideran su actual abstinencia como pasajera, aunque sea largamente pasajera.

Yo apenas pasé del primer cigarrillo. El encendido del primero, y prácticamente último, me dio la ocasión de escribir mi primera novela; corta, novela corta, que es mi extensión y medida como creador literario, en general. Hubo, no sé si hay todavía, toda una liturgia del primer cigarro. Todos pueden contar la anécdota de su primer cigarro, en clave de rito de iniciación en la secta adulta. El tabaquismo va pasando a pertenecer a una época salvaje, de incivismo, por causa del bienpensismo que nos invade. Hay maldición sobre él porque nos oculta su parte negra, la de los pacientes de negros bronquios que finan por los hospitales. Pero, ¿qué hay de bueno que no tenga nada malo? El tabaco tenía, aparte del placer de fumar, ese placer del que me habré de morir desconociendo, ese plus de convivencia amigable y sana entre gentes, que no tenían por qué ser amigos, ni conocerse antes de echar un pito en compañía. Por eso, este artículo va dedicado a todos los que han conseguido dejar de fumar, a los que lo están dejando, y a también a todos los que piensan volver a fumar en la edad provecta, pase lo que pase. Vale.

 
Comentario:
Te diré Santiago que comparto cada uno de los párrafos de tu artículo, aún siendo sumamente intolerante con los fumadores y con el humo de sus cigarrillos.
Como dice Fernando, en Argentina están saliendo permanentemente leyes restrictivas hacia los fumadores y escucho a uno de mis hijos, en quien represento a muchos de ellos, quejarse por sentirse arrinconado y ...hasta discriminado.
Es que evidentemente el vicio del fumador no se combate con los argumentos de la salud, es muy fuerte para ellos ese inmenso placer de saborear un cigarrillo, que no puedo dejar de observar y...a veces, hasta de envidiar.
Afectuosamente
 
Comentario:
Te diré Santiago que comparto cada uno de los párrafos de tu artículo, aún siendo sumamente intolerante con los fumadores y con el humo de sus cigarrillos.
Como dice Fernando, en Argentina están saliendo permanentemente leyes restrictivas hacia los fumadores y escucho a uno de mis hijos, en quien represento a muchos de ellos, quejarse por sentirse arrinconado y ...hasta discriminado.
Es que evidentemente el vicio del fumador no se combate con los argumentos de la salud, es muy fuerte para ellos ese inmenso placer de saborear un cigarrillo, que no puedo dejar de observar y...a veces, hasta de envidiar.
Afectuosamente
 
Comentario:
Hola Santiago te cuento que soy un exfumador voy a cumplir tres años de dejar de fumar y te cuento que siempre encuentro en mi mente el dilema de cuando volvere a fumar, fue muy fuerte el primer año, pero va disminuyendo con el tiempo.
Por suerte te comento que aca en Argentina estan tomando la cosa en serio y prohibiendo en todos lados el cigarrillo, sin ir mas lejos lei hoy en un diario de aca (infobae)que el 15% de las personas que mueren son fumadores pasivos.
te mando un abrazo

Fernando Mazzone
 
Comentario:
Como siempre, Santiago, dando en la diana. En lo único que no estoy conforme con tus palabras es en ese severo autoanálisis que haces, diciendo que la novela corta es tu distancia narrativa. Todos los que hemos leído tus cuentos y tus novelas extensas sabemos que te manejas con el mismo nivel en la corta que en la larga.
Bravo, y un abrazo.
Rubén
No