RONRONEO TAZERIL
Ya hace casi 3 semanas que tenemos a Taz y se ha descubierto como un gato juguetón y cariñoso, le encanta perseguir a su dado de peluche y a las bolitas con cascabeles, otro de sus juguetes favoritos es el cinturón de mi bata, la lleve puesta o no.

Taz al acecho
Se he revelado también como un gran escalador y si no, que se lo digan al árbol de navidad,

parece mentira lo ágiles que son estos bichos, es como un tigre en pequeño, se encarama desde la base del árbol y va subiendo por el tronco ayudándose de sus garras, hasta que logra una buena posición que el cree segura en alguna rama, y digo cree segura porque la última vez la rama se dobló y Taz dio con sus patitas en el suelo arrastrando en su caída un neceser de encima de la mesa del televisor.

Hoy Reyes ya le puso su collar antipulgas y es curioso que no le molesta la forma de cogerlo o lavarlo etc., sino que lo que hemos pensado que le incomoda es el olor, tanto del collar, como del líquido lavagatos. Taz opuso resistencia, pero no como con el veterinario, se limito a maullar como protesta, pero pronto entendió que quien manda es Reyes y se dejó hacer a regañadientes pero resignado.

Taz resignado
Cada día que pasa me enseña algo nuevo de su conducta y para mí es enriquecedor como observador ver su evolución, por cierto que físicamente ya no es el gatito desvalido que cabía en un puño, en tan solo 3 semanas ha ganado 300 gramos y ya pesa 800!!! Sigue así de cariñoso y juguetón Taz!!!

Taz al acecho
Se he revelado también como un gran escalador y si no, que se lo digan al árbol de navidad,

parece mentira lo ágiles que son estos bichos, es como un tigre en pequeño, se encarama desde la base del árbol y va subiendo por el tronco ayudándose de sus garras, hasta que logra una buena posición que el cree segura en alguna rama, y digo cree segura porque la última vez la rama se dobló y Taz dio con sus patitas en el suelo arrastrando en su caída un neceser de encima de la mesa del televisor.

Hoy Reyes ya le puso su collar antipulgas y es curioso que no le molesta la forma de cogerlo o lavarlo etc., sino que lo que hemos pensado que le incomoda es el olor, tanto del collar, como del líquido lavagatos. Taz opuso resistencia, pero no como con el veterinario, se limito a maullar como protesta, pero pronto entendió que quien manda es Reyes y se dejó hacer a regañadientes pero resignado.

Taz resignado
Cada día que pasa me enseña algo nuevo de su conducta y para mí es enriquecedor como observador ver su evolución, por cierto que físicamente ya no es el gatito desvalido que cabía en un puño, en tan solo 3 semanas ha ganado 300 gramos y ya pesa 800!!! Sigue así de cariñoso y juguetón Taz!!!





