TAZ ESTERILIZADA 1: LOS PREPARATIVOS
Por fin hemos operado a Taz para esterilizarla, según comentan los expertos es mucho mejor para ellos, no solo porque ya no sufren queriendo ser papis o mamis, sino porque el hecho de esterilizarlos les supone un menor riesgo de contraer enfermedades. Tambien supone una ventaja para los dueños, ya que el animal no marcara o dejara de hacerlo si lo habia hecho previamente, tambien de esa manera evitaremos los conciertos de las gatas a la luz de la luna y la huida de los machos en busca de hembras con las consabidas peleas entre pretendientes.
El dia escogido fue el 21 de enero. Previamente hay que retirarle la comida al animal por la noche y el agua se le retira a primera hora de la mañana.
Atrapar a Taz para llevarla al veterinario no es tarea facil. En cuanto ella ve que salgo al balcon y cojo el transportin pasa de estar dormitando placidamente en el sofa a desaparecer por completo. Lo cual incrementa y dificulta las tareas a realizar:
1.-Encuentrala. Tarea dificil. Primero miro detrás del sofa. Nada. Debajo de la cama. Tampoco. Ademas Taz no colabora en la tarea, de nada sirve el llamarla, ni decirle tomaaa, bisbisbisbis, petitaaa, Tazzz, tirarle bolas de papel de plata para jugar al tazball, su deporte favorito, no funciona nada de eso.
Finalmente la encontre detrás de la mesa del ordenador quieta como una estatua y haciendo caso de mis llamadas como si oyera llover.
2.-Cogela. Tarea dificil y dura. Sabiendo lo que viene Taz se resiste a ser capturada, se escapa, corre, salta, brinca, pero finalmente es capturada debajo de la cama, si, si, hasta alli llego en su intento por escapar.
3.-Metela en el transportin. Tarea imposible. Las 4 patas de un gato apoyadas en la puerta de una jaula de transporte son una poderosa palanca dificil de vencer sin dañar al felino.
3b.- Coloco el trasportin en posicion vertical apoyado en el sofa, lo que me deja una mano libre, con una cojo a Taz y con la otra la meto dentro del transportin apartando sus poderosas palanca-patas.
Entonces empieza el concierto de maullidos lastimeros, Taz tiene un amplio repertorio de miaus, pero el mas triste es ese, es como decirte: "yo me he portado bien y tu me haces esto, mal amigo, dejame salir, se donde vamos y no quiero ir". Con la sirena de Taz ensordeciendo por el camino a los transeuntes llegue hasta el veterinario y alli la deje. Mas tarde al llegar a casa note el gran vacio que deja un animal tan pequeño, asi como cada vez que llego Taz me sale a recibir con sus miaus de saludo (a no ser que este dormida a pata suelta en el sofa, duerme tan profundamente que ni se entera. "Menudo felino depredador-vigilante-siempre alerta estas hecha tu" pienso.) esta vez nadie acudio.
El dia escogido fue el 21 de enero. Previamente hay que retirarle la comida al animal por la noche y el agua se le retira a primera hora de la mañana.
Atrapar a Taz para llevarla al veterinario no es tarea facil. En cuanto ella ve que salgo al balcon y cojo el transportin pasa de estar dormitando placidamente en el sofa a desaparecer por completo. Lo cual incrementa y dificulta las tareas a realizar:
1.-Encuentrala. Tarea dificil. Primero miro detrás del sofa. Nada. Debajo de la cama. Tampoco. Ademas Taz no colabora en la tarea, de nada sirve el llamarla, ni decirle tomaaa, bisbisbisbis, petitaaa, Tazzz, tirarle bolas de papel de plata para jugar al tazball, su deporte favorito, no funciona nada de eso.
Finalmente la encontre detrás de la mesa del ordenador quieta como una estatua y haciendo caso de mis llamadas como si oyera llover.
2.-Cogela. Tarea dificil y dura. Sabiendo lo que viene Taz se resiste a ser capturada, se escapa, corre, salta, brinca, pero finalmente es capturada debajo de la cama, si, si, hasta alli llego en su intento por escapar.
3.-Metela en el transportin. Tarea imposible. Las 4 patas de un gato apoyadas en la puerta de una jaula de transporte son una poderosa palanca dificil de vencer sin dañar al felino.
3b.- Coloco el trasportin en posicion vertical apoyado en el sofa, lo que me deja una mano libre, con una cojo a Taz y con la otra la meto dentro del transportin apartando sus poderosas palanca-patas.
Entonces empieza el concierto de maullidos lastimeros, Taz tiene un amplio repertorio de miaus, pero el mas triste es ese, es como decirte: "yo me he portado bien y tu me haces esto, mal amigo, dejame salir, se donde vamos y no quiero ir". Con la sirena de Taz ensordeciendo por el camino a los transeuntes llegue hasta el veterinario y alli la deje. Mas tarde al llegar a casa note el gran vacio que deja un animal tan pequeño, asi como cada vez que llego Taz me sale a recibir con sus miaus de saludo (a no ser que este dormida a pata suelta en el sofa, duerme tan profundamente que ni se entera. "Menudo felino depredador-vigilante-siempre alerta estas hecha tu" pienso.) esta vez nadie acudio.





